{"id":145308,"date":"2026-06-14T20:25:16","date_gmt":"2026-06-14T23:25:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/?p=145308"},"modified":"2026-06-14T20:25:22","modified_gmt":"2026-06-14T23:25:22","slug":"fallecio-taty-almeida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/fallecio-taty-almeida\/","title":{"rendered":"Falleci\u00f3 Taty Almeida"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Taty-Almeida-a-los-91-anos.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"591\" height=\"598\" src=\"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Taty-Almeida-a-los-91-anos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-145309\" srcset=\"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Taty-Almeida-a-los-91-anos.jpg 591w, https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Taty-Almeida-a-los-91-anos-296x300.jpg 296w, https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Taty-Almeida-a-los-91-anos-50x50.jpg 50w\" sizes=\"auto, (max-width: 591px) 100vw, 591px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Presidenta de Madres de Plaza de Mayo L\u00ednea Fundadora, Lidia Estela Mercedes Miy Uranga dedic\u00f3 gran parte de su vida a la b\u00fasqueda de Memoria, Verdad y Justicia tras la desaparici\u00f3n de su hijo Alejandro en 1975.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su figura se convirti\u00f3 en un s\u00edmbolo de la lucha contra la impunidad y en defensa de los derechos humanos en la Argentina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo \u00faltimo que le escuch\u00f3 decir fue \u201cmam\u00e1, ya vengo\u201d. Ella mir\u00f3 el reloj y despotric\u00f3 porque estaba por servir la comida. Alejandro sali\u00f3. Y ya no regres\u00f3. Ese 17 de junio de 1975 empez\u00f3 una b\u00fasqueda desesperada por ese hijo al que le hab\u00edan arrebatado. Una b\u00fasqueda, de casi 51 a\u00f1os, que la llev\u00f3 a golpear las puertas de los militares m\u00e1s poderosos y a reclamar siempre \u201cjusticia legal\u201d, como le gustaba decir. A los 95 a\u00f1os falleci\u00f3 Taty Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo L\u00ednea Fundadora y referente indiscutida del movimiento de derechos humanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lydia Estela Mercedes Miy Uranga naci\u00f3 el 28 de junio de 1930. La llamaban \u201cTaty\u201d. Su padre, que se retir\u00f3 con el grado de teniente coronel, integraba el arma de caballer\u00eda; su madre era ama de casa. La familia, por el destino militar del padre, vivi\u00f3 en varias ciudades del interior hasta que se asentaron en Lacroze y Cabildo, pleno barrio de Belgrano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En su hogar, no simpatizaban con el peronismo. Las hermanas se casaron con integrantes de la Fuerza A\u00e9rea. Su hermano Carlos lleg\u00f3 a ser coronel del Ej\u00e9rcito.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Buenos Aires, Taty se recibi\u00f3 de maestra y, a los 21 a\u00f1os, se cas\u00f3 con Jorge Almeida, que tambi\u00e9n ven\u00eda de familia castrense. Un accidente lo dej\u00f3 fuera de las fuerzas, y se dedic\u00f3 a trabajar como despachante de aduanas. Con Jorge tuvieron tres hijos: Jorge Mart\u00edn en 1953; Alejandro Mart\u00edn en 1955 y Mar\u00eda Fabiana en 1956.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El matrimonio dur\u00f3 hasta 1970. Entonces, Taty habl\u00f3 con sus hijos y les dijo que se iba a divorciar. Les pidi\u00f3 que consiguieran un trabajo y que terminaran sus estudios de noche. Ella empez\u00f3 a trabajar como secretaria en un consultorio mientras tambi\u00e9n hac\u00eda encuestas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Taty le consigui\u00f3 empleo a Alejandro en T\u00e9lam. Uno de sus cu\u00f1ados era el interventor de la dictadura de la Revoluci\u00f3n Argentina. Alejandro no dud\u00f3 en organizar protestas contra su propio t\u00edo. Con el carnet de periodista, pudo cumplir un sue\u00f1o: entrar a un recital de Joan Manuel Serrat, acercarse y regalarle una de las pulseritas que fabricaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1974, Alejandro ingres\u00f3 a trabajar al Instituto Geogr\u00e1fico Militar. Para entonces, estudiaba medicina en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y militaba en el Partido Revolucionario de los Trabajadores-Ej\u00e9rcito Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013Esta gorilita de mierda\u2026 Sin embargo, yo la quiero tanto\u2013 le dec\u00eda a su mam\u00e1 mientras la abrazaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando lo desaparecieron, Taty empez\u00f3 a peregrinar. Fue a golpear las puertas de militares conocidos: Orlando Ram\u00f3n Agosti, Leopoldo Fortunato Galtieri, Albano Harguindeguy y Ram\u00f3n Camps, entre otros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 24 de marzo de 1976, ella tuvo cierta esperanza. Pens\u00f3 que, con la irrupci\u00f3n de los militares \u2013los conocidos de su familia\u2013, iba a tener alguna respuesta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nada de eso ocurri\u00f3. Tard\u00f3 en sumarse a las Madres de Plaza de Mayo. Tem\u00eda que la consideraran una esp\u00eda por su entorno familiar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tom\u00f3 coraje y se acerc\u00f3 a la Casa de las Madres, que estaba en la calle Lavalle. Lo primero que vio fue la pared repleta de los rostros de los desaparecidos. Por primera vez, sinti\u00f3 que la tragedia que estaba viviendo desde junio de 1975 no la afectaba \u00fanicamente a ella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La atendi\u00f3 Mar\u00eda Adela Gard de Antokoletz, entonces vicepresidenta de la asociaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013\u00bfA vos qui\u00e9n te falta?\u2013 le pregunt\u00f3 Mar\u00eda Adela.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Taty hizo catarsis. Llor\u00f3, maldijo y finalmente se enoj\u00f3 con ella misma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2013No, mi hijita \u2013la reprendi\u00f3 con cari\u00f1o Mar\u00eda Adela\u2013. Cada Madre tiene su momento, y \u00e9ste es el tuyo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En septiembre de 1979, hizo fila en Avenida de Mayo para denunciar la desaparici\u00f3n de Alejandro ante la Comisi\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). El 10 de diciembre de 1983, volvi\u00f3 a colgar la bandera argentina en su casa. Estaba esperanzada con la democracia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de que las Madres quer\u00edan una comisi\u00f3n bicameral, no dud\u00f3 en ir a contar su caso a la Comisi\u00f3n Nacional sobre la Desaparici\u00f3n de Personas (Conadep). \u201cSi me dicen que hay un brujo ac\u00e1 en la esquina con datos de Alejandro, yo voy\u201d, argument\u00f3 entonces.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dentro del movimiento de derechos humanos, Taty fue promotora de entender que la represi\u00f3n estatal no hab\u00eda comenzado el 24 de marzo de 1976. De hecho, a ella la hab\u00eda golpeado nueve meses antes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cYo me siento parida por Alejandro. Me baj\u00f3 de esa burbuja en la que toda la vida hab\u00eda vivido. Y estoy muy orgullosa de que \u00e9l haya sido quien me pari\u00f3. Yo era una gorila fatal. Me afeit\u00e9. Todo eso fue despu\u00e9s de lo de mi hijo\u201d, se sincer\u00f3 en una entrevista para el Archivo Oral de Memoria Abierta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEs mentira eso que te dicen que el tiempo cura las heridas \u2013continu\u00f3\u2013, yo cada vez lo extra\u00f1o m\u00e1s. Yo querr\u00eda tener aunque sea un huesito de Alejandro\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una despedida<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Taty no sab\u00eda que su hijo del medio escrib\u00eda poes\u00edas. Encontr\u00f3 los textos en una agenda despu\u00e9s del secuestro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cSi la muerte me sorprende lejos de tu vientre, porque para vos los tres seguimos en \u00e9l, si me sorprende lejos de tus caricias que tanto me hacen falta, si la muerte me abrazara fuerte como recompensa por haber querido la libertad, y tus abrazos entonces s\u00f3lo envuelven recuerdos, llantos y consejos que no quise seguir, quisiera decirte mam\u00e1 que parte de lo que fui lo vas a encontrar en mis compa\u00f1eros. La cita de control, la \u00faltima, se la llevaron ellos, los ca\u00eddos, nuestros ca\u00eddos, mi control, nuestro control est\u00e1 en el cielo, y nos est\u00e1 esperando. Si la muerte me sorprende de esta forma tan amarga, pero honesta, si no me da tiempo a un \u00faltimo grito desesperado y sincero, dejar\u00e9 el aliento el \u00faltimo aliento, para decir te quiero.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La conmovi\u00f3 profundamente descubrir que Alejandro, a sus 20 a\u00f1os, sab\u00eda que iba a morir y se desped\u00eda de ella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A lo largo de los a\u00f1os, Taty fue encontrando a Alejandro en sus compa\u00f1eros. A trav\u00e9s de ellos, supo de su militancia en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT). Ella sol\u00eda recordar con gracia que una vez vio una estrella de cinco puntas y le pregunt\u00f3 a su hijo si era la estrella de David.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con m\u00e1s pena, contaba otra an\u00e9cdota: cuando fue a visitar a su hijo Jorge a Espa\u00f1a y juntos viajaron a Marruecos, ella les bajaba las chilabas a los hombres que se tapaban la cabeza con la intenci\u00f3n de comprobar si alguno de ellos era Alejandro. No perd\u00eda las esperanzas de volver a abrazarlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No pudo encontrar los huesos de su hijo, como tanto quer\u00eda. Tampoco pudo saber qu\u00e9 hicieron con \u00e9l despu\u00e9s del secuestro. Durante todas estas d\u00e9cadas, Taty sigui\u00f3 viviendo en el departamento de Palermo desde donde lo vio partir para no volver.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Defender la alegr\u00eda como trinchera<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde 2024, Taty presidi\u00f3 Madres de Plaza de Mayo L\u00ednea Fundadora. Como tal visit\u00f3 a Cristina Fern\u00e1ndez de Kirchner en su prisi\u00f3n domiciliaria. Fue la cara y el empuje de la mesa de organismos de derechos humanos, que organiz\u00f3 la masiva movilizaci\u00f3n del 24 de marzo pasado, al cumplirse medio siglo del inicio de la dictadura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ni la tristeza ni la derrota estuvieron jam\u00e1s unidas a su nombre. Ella sol\u00eda repetir \u201cno nos han vencido\u201d como un mantra. Gozaba de la compa\u00f1\u00eda y las buenas charlas, como lo mostraba en cada emisi\u00f3n de<em> \u00bfQu\u00e9 me cont\u00e1s?<\/em> por la <em>AM750<\/em>. Compart\u00eda el programa con \u201cCharly\u201d Pisoni y Paula Maroni, dos H.I.J.O.S. Para ella, era muy importante saber que las Madres hab\u00edan pasado la posta de la b\u00fasqueda de Memoria, Verdad y Justicia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En abril pasado, celebr\u00f3 y llor\u00f3 cuando la Universidad de Buenos Aires (UBA) la distingui\u00f3 con el honoris causa, que recibi\u00f3 rodeada de su hija Fabiana y sus nietos. \u201cLe demostramos a (Javier) Milei que la resistencia contin\u00faa\u201d, se entusiasm\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada vez que recib\u00eda un reconocimiento, Taty imaginaba que Alejandro la miraba y se re\u00eda: \u201cMir\u00e1 en lo que se convirti\u00f3 la gorilita\u201d. Ten\u00eda la tranquilidad de saber que su hijo estar\u00eda orgulloso de todo lo que ella hizo &#8211;por \u00e9l y por tantos otros&#8211;.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Taty no dej\u00f3 nada librado al azar. Quer\u00eda que la despidieran en la Federaci\u00f3n de Obreros y Empleados Telef\u00f3nicos de la Rep\u00fablica Argentina (FOETRA), donde tantas veces festej\u00f3 sus cumplea\u00f1os. \u201cQuisiera que me recuerden con mi car\u00e1cter \u2013chinchuda\u2013, con mis discusiones y con esa alegr\u00eda de vivir. Y esa alegr\u00eda d\u00e1rsela a la que est\u00e1 ca\u00edda por alg\u00fan motivo\u201d, dijo en la entrevista con la que <strong>P\u00e1gina\/12<\/strong> inaugur\u00f3 el ciclo de charlas por los 50 a\u00f1os del \u00faltimo golpe de Estado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Taty muri\u00f3 este domingo a las 19.20 en el Hospital Italiano, donde estaba internada &#8211;y acompa\u00f1ada por sus seres queridos. Su familia informar\u00e1 en las pr\u00f3ximas horas los detalles de la despedida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su partida deja una herida profunda en el movimiento de derechos humanos y para gran parte de la sociedad que no olvida a sus desaparecidos ni perdona a los criminales. En cada marcha, el vozarr\u00f3n de Taty seguir\u00e1 gritando que los 30.000 desaparecidos est\u00e1n presentes. Como ella.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Presidenta de Madres de Plaza de Mayo L\u00ednea Fundadora, Lidia Estela Mercedes Miy Uranga dedic\u00f3 gran parte de su vida a la b\u00fasqueda de Memoria, Verdad y Justicia tras la desaparici\u00f3n de su hijo Alejandro en 1975. Su figura se convirti\u00f3 en un s\u00edmbolo de la lucha contra la impunidad y en defensa de los&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":145309,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[24,25],"tags":[2450,47690,3185,32218],"class_list":["post-145308","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sociales","category-sociedad","tag-diario-el-sindical","tag-lidia-estela-mercedes-miy-uranga","tag-madres-de-plaza-de-mayo","tag-taty-almeida"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/145308","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=145308"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/145308\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":145310,"href":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/145308\/revisions\/145310"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/media\/145309"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=145308"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=145308"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=145308"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}