{"id":142031,"date":"2026-01-02T18:39:06","date_gmt":"2026-01-02T21:39:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/?p=142031"},"modified":"2026-01-02T18:39:11","modified_gmt":"2026-01-02T21:39:11","slug":"cine-contra-la-opresion-la-historia-de-la-hora-de-los-hornos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/cine-contra-la-opresion-la-historia-de-la-hora-de-los-hornos\/","title":{"rendered":"Cine contra la opresi\u00f3n: la historia de \u201cLa hora de los hornos\u201d"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/La-hora-de-los-hornos.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"700\" src=\"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/La-hora-de-los-hornos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-142033\" srcset=\"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/La-hora-de-los-hornos.jpg 700w, https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/La-hora-de-los-hornos-300x300.jpg 300w, https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/La-hora-de-los-hornos-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/La-hora-de-los-hornos-50x50.jpg 50w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>El escritor y periodista Felipe Celesia, uno de los m\u00e1s l\u00facidos narradores de la efervescente d\u00e9cada del \u00b470 \u2013de la que abundan escribas, no siempre con su hondura y rigor- dedic\u00f3 un libro a \u201cLa hora de los hornos\u201d, el colosal testimonio audiovisual de \u201cPino\u201d Solanas y Octavio Getino. Una entrevista sobre los fundamentos del cine pol\u00edtico argentino que llega hasta nuestro dram\u00e1tico presente.<\/p>\n\n\n\n<p>Los bombos de Domingo Cura. Las letras blancas impresas sobre fondo negro en tipograf\u00eda cat\u00e1strofre. Im\u00e1genes de la represi\u00f3n durante las d\u00e9cadas del 60 y 70. El rostro desfigurado de Ernesto \u201cChe\u201d Guevara asesinado en la selva boliviana. Algunas palabras cobran mayor relevancia: neocolonialismo, revoluci\u00f3n, liberaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas son algunas pinceladas de aquel film emblem\u00e1tico de 264 minutos de duraci\u00f3n perge\u00f1ado por Fernando \u201cPino\u201d Solanas y Octavio Getino llamado <strong>La hora de los hornos<\/strong>. As\u00ed como acaso <em>La voluntad<\/em> de Eduardo Anguita y Mart\u00edn Caparr\u00f3s sea el mayor testimonio escrito de las voces de una generaci\u00f3n, este documental \u2013rodado durante la dictadura de Ongan\u00eda y proyectado clandestinamente hasta que pudo estrenarse de manera oficial en el pa\u00eds en 1973\u2013 es su mayor testimonio audiovisual. A\u00fan hoy no pierde vigencia.<\/p>\n\n\n\n<p>En su \u00faltimo libro, el periodista <strong>Felipe Celesia <\/strong>se propuso narrar esta historia que lo conmovi\u00f3 aquella primera vez que lo vio en la d\u00e9cada del noventa y que sol\u00eda escuchar en charlas de su padre con viejos compa\u00f1eros de militancia. Logr\u00f3 acceder a archivos personales de Solanas (\u201cPino ten\u00eda tres biblioratos enormes que dec\u00edan <em>La hora de los hornos<\/em> y ah\u00ed estaba todo\u201d), y eso, sumado a una investigaci\u00f3n que seg\u00fan su m\u00e9todo riguroso y personal le llev\u00f3 alrededor de tres a\u00f1os, se materializ\u00f3 en su \u00faltimo libro publicado por Planeta. En esta charla expande ese universo que nos habla de la militancia, la cultura y la est\u00e9tica de una \u00e9poca que, a modo de provocaci\u00f3n, en la tapa se lee: \u201cArqueolog\u00eda de un pa\u00eds que ya no existe\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"La Hora de los Hornos - Documental completo - Cine Liberaci\u00f3n\" width=\"700\" height=\"525\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/z2HRWWyQ-kY?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>-Pablo D\u00edaz Marenghi: \u00bfC\u00f3mo llegaste a <em>La hora de los hornos<\/em>?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>-Felipe Celesia:<\/strong> Cuando la vi por primera vez en los 90 me pareci\u00f3 que ten\u00eda una actualidad enorme y creo que a\u00fan la tiene. Despu\u00e9s, recuerdo cuando publiqu\u00e9 el libro sobre Ortega Pe\u00f1a (<em>La ley y las armas<\/em>, junto a Pablo Waisberg, 2007) un periodista, Rub\u00e9n Furman, nos hab\u00eda dicho: \u201cAc\u00e1 hay un d\u00e9ficit historiogr\u00e1fico, hay algo que no pudieron explicar: c\u00f3mo esa generaci\u00f3n de militantes que entr\u00f3 tan fuerte en la pol\u00edtica rompi\u00f3 con sus padres gorilas\u201d. Creo que, si bien no hay una relaci\u00f3n directa, en los 60 est\u00e1n un poco esas claves de por qu\u00e9 se radicalizan en los 70: las democracias imperfectas, esta certeza de esa generaci\u00f3n de que por las buenas nadie va a cambiar la proscripci\u00f3n del peronismo, ya como un hecho consolidado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 te interes\u00f3 de ese per\u00edodo?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ten\u00eda ganas de ahondar desde lo cultural. Me parece que no hay momento del mundo de tanta ruptura, creatividad, tanta cosa nueva. Cuando veo esas est\u00e9ticas tan logradas, esas paletas de colores, esas figuras, esas formas de pararse frente al mundo, con algo de elegancia, un poco <em>old fashion<\/em> y con vanguardias, esa necesidad de romper, de crear un mundo nuevo, tiene una potencia extraordinaria. <em>La hora de los hornos<\/em> la capta muy bien.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00abEl mensaje central del documental no envejece: es esa antorcha de la eterna lucha contra la presi\u00f3n. Eso va a estar ah\u00ed mientras exista la humanidad. Es su legado mayor: sostener ese valor inmortal\u00bb.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Narr\u00e1s la educaci\u00f3n sentimental de Pino y Getino. \u00bfPor qu\u00e9?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entend\u00ed cuando empec\u00e9 a indagar en los archivos y en la historia de la pel\u00edcula que hab\u00eda algo de novela de aprendizaje, de <em>coming of age<\/em>: dos personas que se lanzan al mundo y a la adultez a trav\u00e9s de una experiencia. Bueno, en el caso de Getino y Solanas, esa experiencia es <em>La hora de los hornos<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Se\u00f1ales varias diferencias entre ellos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Claro. Por un lado, Pino Solanas, un chico de zona norte, con un origen y una cuna privilegiada, muy exitoso en la publicidad, un \u00e1mbito muy de la clase alta, que hab\u00eda vivido una vida id\u00edlica. En contraste con Getino que era un huido, un emigrado de la posguerra civil en Espa\u00f1a que nunca en su vida hab\u00eda tenido una ba\u00f1adera, nunca hab\u00eda entrado a un caf\u00e9, que se las rebuscaba como pod\u00eda para ir al cine cuando pod\u00eda, revendiendo entradas. Un hombre que vivi\u00f3 una pobreza franciscana frente a la opulencia de un Pino que se hab\u00eda sabido construir en las artes y en un buen pasar. Hijo de profesionales, Pino, y Getino, hijo de trabajadores. Me interes\u00f3 tambi\u00e9n porque, si bien hay cosas de ambos, no estaba estructurada una narrativa de su vida. El libro llega hasta que se marchan al exilio, que me parec\u00eda un buen cierre de ese recorrido.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Octavio-Getino-y-Pino-Solanas.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"889\" src=\"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Octavio-Getino-y-Pino-Solanas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-142032\" srcset=\"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Octavio-Getino-y-Pino-Solanas.jpg 600w, https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Octavio-Getino-y-Pino-Solanas-202x300.jpg 202w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><strong>Tambi\u00e9n est\u00e1n sus propias derivas en torno al peronismo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed. Es interesante porque en ellos podemos ver un poco el proceso que atraviesa toda esa generaci\u00f3n de peronizaci\u00f3n. Los dos arrancan muy lejos del peronismo, un poco m\u00e1s Solanas, que militaba en el PC.&nbsp; En el caso de Getino, como \u00e9l viene ac\u00e1, se convierte en un trabajador metal\u00fargico, un delegado sindical muy combativo, pero trotskista. Ven\u00eda de un trotskismo sindical <em>sui generis<\/em>, donde, por combatividad, centralidad, no despreciaban para nada el peronismo sindical. Se puede decir que Pino s\u00ed fue gorila en sus or\u00edgenes y Getino no, aunque no era peronista. Se ve muy claramente c\u00f3mo ellos, a mitad de los 60, empiezan a orientarse m\u00e1s en la b\u00fasqueda de un sujeto revolucionario que se acomodara al tiempo hist\u00f3rico.&nbsp; Ah\u00ed entra tambi\u00e9n Ortega Pe\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Era primo de Pino<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Era un primo tercero, con bastante relaci\u00f3n con Pino. Su rol dirigente dentro del peronismo era hacerle entender a las capas medias que el peronismo era la v\u00eda. Lo hace con su primo con mucha eficacia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue tu trabajo con el archivo? \u00bfCu\u00e1nto tiempo te llev\u00f3?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Me tomo tres a\u00f1os por libro. Creo que es el per\u00edodo b\u00e1sico para poder desarrollar la mejor investigaci\u00f3n posible en los t\u00e9rminos en que yo pueda hacerla. Fue dif\u00edcil decidirme por este proyecto porque hab\u00eda una cuesti\u00f3n temporal que hac\u00eda que la mayor parte de los protagonistas o ya no estuvieran o sean ahora gente muy mayor. Ni hablar que ambos directores estaban muertos. Pero decid\u00ed hacerlo por intuici\u00f3n. Supuse que iba a haber un reservorio familiar, documental, una biblioteca, algo, que apareci\u00f3 en la m\u00edtica casona de Vicente L\u00f3pez de Pino Solanas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 encontraste all\u00ed?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tiene como una especie de buhardilla en el segundo piso, con piso vidriado, con todos sus papeles. Por suerte fue un archivista incre\u00edble. Estaban sus intercambios epistolares con Getino, diarios de rodaje, apuntes, notas: un material incre\u00edble que, afortunadamente sus hijos (Victoria y Juan Solanas) y su viuda (\u00c1ngela Correa) me compartieron con absoluta generosidad y confianza. El resultado est\u00e1 ah\u00ed. Est\u00e1 muy documentado el libro: el relato de c\u00f3mo se hizo la g\u00e9nesis de la pel\u00edcula, las discusiones que tuvieron, las dudas, sus dilemas, c\u00f3mo hicieron cada cosa. Fue un material extraordinario. Lamentablemente, por el lado de Getino, no hubo tanto por una cuesti\u00f3n de seguridad: su familia en 1976 decidi\u00f3 quemar todos sus papeles porque estaba muy perseguido. Con el archivo de Pino m\u00e1s los testimonios de Juan Carlos Desanzo, que fue el director de fotograf\u00eda, montajistas y gente de Cine Liberaci\u00f3n, pude armar toda la pintura.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Felipe-Celesia.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"900\" src=\"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Felipe-Celesia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-142034\" srcset=\"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Felipe-Celesia.jpg 600w, https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/Felipe-Celesia-200x300.jpg 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>Felipe Celesia escribi\u00f3 junto con Pablo Waisberg otros libros clave de la d\u00e9cada del \u00b470. Entre ellas, las biograf\u00edas de Mario Firmenich y Rodolfo Ortega Pe\u00f1a.<\/em> Foto: Alejandra L\u00f3pez.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Hay dos ejes clave en el documental: lo est\u00e9tico y lo pol\u00edtico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ellos, de alg\u00fan modo, anticipan ese proceso de peronizaci\u00f3n: como buenos artistas lo perciben y expresan. Pero no dejan de ser hijos de esa \u00e9poca y de sumarse a algo que, creo yo, era un proceso inexorable por c\u00f3mo hab\u00eda venido d\u00e1ndose la coyuntura pol\u00edtica de los 50 y los 60. Al principio se resisten a esta identidad peronista y a la reivindicaci\u00f3n del peronismo, porque no quer\u00edan quedar entrampados en una suerte de juego de postulaciones y relaciones de poder dentro del escenario pol\u00edtico. Quer\u00edan que fuera algo m\u00e1s amplio. Es Ortega Pe\u00f1a, y tambi\u00e9n las discusiones que tuvieron entre ellos dos, lo que va ordenando ese recorrido.<\/p>\n\n\n\n<p>No hay que olvidarse de que existe una suerte de divisi\u00f3n de tareas impl\u00edcita, muy interesante, que tiene que ver con los saberes de cada uno: Pino tomando las decisiones formales\/est\u00e9ticas y Getino abocado a la labor ideol\u00f3gica\/pol\u00edtica. En esta dial\u00e9ctica logran esa simbiosis que conecta con la \u00e9poca pero, a su vez, la anticipa. Creo que esto ser\u00eda objeto de un an\u00e1lisis m\u00e1s profundo y espec\u00edfico, que me supera, pero hay algo de la est\u00e9tica de los 70, las organizaciones pol\u00edtico-militares, que <em>La hora de los hornos<\/em> de alg\u00fan modo funda.&nbsp; Por todo eso, ellos lo toman y terminan rindi\u00e9ndose a la evidencia de que el sujeto revolucionario de la historia era el peronismo. Esa no es una idea originalmente de Ortega Pe\u00f1a, aunque \u00e9l la milita en los medios intelectuales, pero ellos la hacen propia y la desarrollan.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 observ\u00e1s en cuanto a lo est\u00e9tico?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hay un Pino que ven\u00eda de practicar con los fierros m\u00e1s nuevos que hab\u00eda para hacer cine, en su condici\u00f3n de joven mimado de la publicidad. En ese momento se hab\u00edan abierto los cuatro canales privados y hab\u00eda una demanda enorme de cortos publicitarios. Ah\u00ed es donde llega Pino, habi\u00e9ndose formado en teatro e intentado con Super 8, 16 mil\u00edmetros. Es su manera de empezar a manejar esos recursos y probar cosas. Hace una cantidad enorme de cortos en muy poco tiempo. Adem\u00e1s, se nutre mucho del cine industrial que se dio en los 60 en la Argentina. Llega a <em>La hora de los hornos<\/em> muy fogueado y pone en juego una especie de patchwork de todos los recursos, escuelas y l\u00edneas cinematogr\u00e1ficas que conoc\u00eda sin ning\u00fan prejuicio. La \u00fanica tensi\u00f3n que se da en Pino, sobre todo, es la del formato documental: hasta d\u00f3nde puedo contar la verdad que quiero revelar sin los recursos de la realizaci\u00f3n cinematogr\u00e1fica, simplemente con esa impresi\u00f3n de la realidad capturada por una c\u00e1mara. Por momentos a Pino le parec\u00eda insuficiente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En el libro cit\u00e1s algunas cr\u00edticas de c\u00f3mo fue recibida la pel\u00edcula en aquella \u00e9poca. Hay una fuerte cr\u00edtica de Beatriz Sarlo que hace pensar en cierta incomodidad que provocaba el peronismo en los c\u00edrculos intelectuales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pienso todo el tiempo cu\u00e1nto hay de antiperonismo real y cu\u00e1nto, tambi\u00e9n, de cr\u00edtica sincera de algunos sectores de la pol\u00edtica. Ellos tuvieron que dar much\u00edsimas explicaciones, internas y externas, por esta reivindicaci\u00f3n expl\u00edcita del peronismo. Despu\u00e9s de los halagos ven\u00eda siempre el \u201cpero\u201d: \u00bfc\u00f3mo est\u00e1n reivindicando un movimiento filofascista, filonazi? Ah\u00ed fueron centrales los fundamentos y explicaciones de Getino que ven\u00eda con mucha gimnasia de asambleas. En ese punto hay un reconocimiento muy claro de Pino a la lucidez, la claridad y el coraje de Getino. La respuesta de ellos era n\u00edtida: los caminos de la liberaci\u00f3n en la Argentina pasan por el peronismo y no ha habido un progreso de las clases menos favorecidas tan grande como hubo con el peronismo. Por lo tanto, nosotros nos sumamos a esa l\u00ednea hist\u00f3rica.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l cre\u00e9s que es el principal legado de <em>La Hora de los hornos<\/em>?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Mantener viva esa antorcha eterna de la lucha contra la opresi\u00f3n: el derecho a la rebeld\u00eda, el derecho de los pueblos a resistirse a sus opresores. Ese es, para m\u00ed, el mensaje central: no envejece, no va a caducar nunca, nunca lograr\u00e1n vencerlo ni derrotarlo. Va a estar ah\u00ed mientras exista la humanidad. Ese es su legado mayor: sostener ese valor inmortal.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfCre\u00e9s que resiste el paso del tiempo?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Resisti\u00f3 bastante bien. Hoy es vista como una piedra de toque de los esp\u00edritus revolucionarios. Hay una generaci\u00f3n que todav\u00eda est\u00e1 viva, que la vio y a la que le signific\u00f3 much\u00edsimo en su vida. Para muchos fue incluso un insumo decisivo en su radicalizaci\u00f3n y en sus opciones pol\u00edticas. Ver <em>La hora de los hornos<\/em> en los 60 \u2014sobre todo hacia fines de la d\u00e9cada\u2014, en la clandestinidad, como respuesta a una dictadura brutal, era vivirla como un derecho a la rebeli\u00f3n, como un grito de libertad. Hoy, en cambio, puede ser vista por cualquiera con conciencia pol\u00edtica que quiera reflexionar sobre el presente. Hoy m\u00e1s que nunca, porque <em>La hora de los hornos<\/em> es una gran denuncia sobre la desigualdad. Y creo que la desigualdad es el gran problema de este mundo. La pel\u00edcula funciona como un estado de alerta y una se\u00f1al de que hay muchos problemas derivados de esa desigualdad, de la existencia de ganadores y perdedores. En ese sentido, me parece que est\u00e1 m\u00e1s vigente que nunca.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00abHoy tenemos una relaci\u00f3n de fuerzas desfavorable, pero eso va a pasar, como pasa todo. Lo primero que hay que hacer es convencerse de que las cosas pueden cambiar y dejar de autoflagelarse. La izquierda no es culpa de la derecha. Tampoco hay una suerte de mitad de camino entre las verdades de la izquierda y las de la derecha. Tengo respeto por las posiciones conservadoras. Pero una cosa es el conservadurismo y otra muy distinta es esta ultraderecha criminal\u00bb.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Esto me lleva al subt\u00edtulo: \u00abArqueolog\u00eda de un pa\u00eds que ya no existe\u00bb \u00bfQu\u00e9 pens\u00e1s al respecto?&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tiene algo de nostalgia y provocaci\u00f3n. Nostalgia por ese pa\u00eds rebelde que empezaba a despertarse y lograba poner fin a una serie largu\u00edsima de dictaduras por un lado. Y, por el otro, una provocaci\u00f3n en el plano de decir: \u00bfrealmente ya no existen esos valores y principios como nos quieren hacer creer? Hay una campa\u00f1a muy fuerte en ese sentido, una especie de \u201cfin de la historia\u201d aggiornado: la idea de que hay un destino inexorable, que ser\u00eda un neoliberalismo salvaje, un capitalismo depredador, un tecnofeudalismo. Creo que eso es falso. No hay ning\u00fan camino inexorable. La historia la hacen los hombres y las mujeres. Hoy tenemos, es cierto, una relaci\u00f3n de fuerzas desfavorable, pero eso va a pasar, como pasa todo. Lo primero que hay que hacer es convencerse de que las cosas pueden cambiar y dejar de autoflagelarse. La izquierda no es culpa de la derecha: a lo sumo ser\u00e1n el yin y el yang. Tampoco hay una suerte de mitad de camino entre las verdades de la izquierda y las de la derecha. Tengo respeto por las posiciones conservadoras. Pero una cosa es el conservadurismo y otra muy distinta es esta ultraderecha criminal. Ah\u00ed hay una diferencia que suele presentarse de manera mentirosa, ventajera, oportunista, miserable. Creo que esos principios y valores no desaparecen. La batalla es eterna. No es un mal momento para volver a revisar \u2014por una cuesti\u00f3n de tradici\u00f3n y memoria hist\u00f3rica\u2014 los valores de la generaci\u00f3n del 70 que hoy est\u00e1n un poco golpeados pero siguen tan vigentes como en aquel momento. Por supuesto, no estamos en un contexto de dictadura, y por eso el derecho a la rebeli\u00f3n armada no es una v\u00eda. Esa es la diferencia central. Pero en todo lo dem\u00e1s \u2014planteos sobre qui\u00e9nes mandan y obedecen, liberaci\u00f3n de los pueblos, soberan\u00eda pol\u00edtica, independencia econ\u00f3mica, la justicia social\u2014 no cambi\u00f3 ni un poco.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.planetadelibros.com.ar\/libro-la-hora-de-los-hornos\/412112\">COMPRAR LIBRO<\/a><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El escritor y periodista Felipe Celesia, uno de los m\u00e1s l\u00facidos narradores de la efervescente d\u00e9cada del \u00b470 \u2013de la que abundan escribas, no siempre con su hondura y rigor- dedic\u00f3 un libro a \u201cLa hora de los hornos\u201d, el colosal testimonio audiovisual de \u201cPino\u201d Solanas y Octavio Getino. 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