{"id":113181,"date":"2022-04-29T23:58:33","date_gmt":"2022-04-30T02:58:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/?p=113181"},"modified":"2022-04-29T23:58:35","modified_gmt":"2022-04-30T02:58:35","slug":"el-teletrabajo-una-modalidad-de-doble-filo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/el-teletrabajo-una-modalidad-de-doble-filo\/","title":{"rendered":"El teletrabajo, una modalidad de doble filo"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/teletrabajo-1-scaled.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/teletrabajo-1-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-113182\" srcset=\"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/teletrabajo-1-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/teletrabajo-1-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/teletrabajo-1-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/teletrabajo-1-450x300.jpg 450w, https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/teletrabajo-1-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/teletrabajo-1-2048x1365.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pandemia potenci\u00f3 los modos de trabajo remotos y las aguas se dividieron entre defensores del home office y de la presencialidad. La intensificaci\u00f3n de las tareas y la extensi\u00f3n de la jornada fue notoria, pero todo parec\u00eda justificarse porque \u201cse pod\u00eda trabajar en pijama y pantuflas\u201d. \u00bfC\u00f3mo evolucionar\u00e1 esta modalidad? \u00bfEl teletrabajo lleg\u00f3 para quedarse?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Magal\u00ed de Diego (Agencia CTyS-UNLaM) &#8211;<\/strong> Hace 40 a\u00f1os, Charly Garc\u00eda describi\u00f3 el teletrabajo y lo que muchos trabajadores y trabajadoras iban a vivir durante la pandemia: \u201cYendo de la cama al living sientes el encierro\u201d, dec\u00eda. Y es que los livings y cocinas se transformaron en co-workings y oficinas porque, en ese tiempo, el hogar era el \u00fanico \u00e1mbito en que la poblaci\u00f3n pod\u00eda desarrollar sus actividades personales y laborales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En algunos discursos sociales, esta modalidad de trabajo -que no es nueva, pero que se vio potenciada por el aislamiento social y obligatorio- suele tener una visi\u00f3n positiva. Sin embargo, \u00bfes realmente tan id\u00edlico el teletrabajo? Seg\u00fan un relevamiento realizado por un equipo de investigaci\u00f3n del CONICET, esta ruptura con los modos tradicionales presenta varias contradicciones entre beneficios y sacrificios que realizan los trabajadores y las empresas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cDurante la pandemia, los empleados intensificaron sus tareas y se dio una extensi\u00f3n ad infinitum de la jornada laboral, hecho que fue muy notorio y produjo una cantidad de problemas f\u00edsicos, ps\u00edquicos y psicol\u00f3gicos m\u00faltiples\u201d, alerta la doctora Nuria Giniger, investigadora en el Centro de Estudios e Investigaciones Laborales (CEIL-CONICET) y autora del trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEste continuado de trabajo en el \u00e1mbito dom\u00e9stico, sumado al poco tiempo de ocio y a la permanencia en actividad laboral, gener\u00f3 desde problemas de sedentarismo, en la postura, los tendones, la vista o las cervicales, hasta problemas familiares, estr\u00e9s por hacinamiento o problemas de conectividad, entre otros\u201d, detalla la especialista en estudios del trabajo, a la vez que plantea que \u201clas empresas no se hicieron cargo de este padecimiento que es propio del espacio laboral\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En contraposici\u00f3n, muchos otros discursos alegan que esta modalidad \u201caumenta la calidad de vida\u201d. \u201cEsta idea -explica Giniger- se enmarca dentro del ideario neoliberal, cuya utop\u00eda es el emprendedorismo, proceder sin supervisi\u00f3n, trabajar desde cualquier parte del mundo y ser el propio jefe. La gente destaca aspectos como que \u2018se trabaja en pantuflas\u2019 y \u2018no hay que esperar el colectivo\u2019, por mencionar algunos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo cierto es que, como se\u00f1ala la investigadora, la masificaci\u00f3n desordenada, forzosa y sorpresiva del teletrabajo implic\u00f3, tambi\u00e9n, un aprendizaje a contrarreloj. La falta de regulaciones fue una de los principales reclamos que surgieron. \u201cA partir de los cientos de comentarios acerca de que los jefes se comunicaban a cualquier hora solicitando tareas, se empez\u00f3 a hablar del \u2018derecho de desconexi\u00f3n\u2019, lo que llev\u00f3 a que se presentara un proyecto de ley que regulase esta nueva modalidad\u201d, recuerda Giniger, en di\u00e1logo con la Agencia CTyS-UNLaM.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLo que antes era \u2018ir al trabajo\u2019 ahora puede reducirse a \u2018agarro el celular en la mesita de luz ni bien abro los ojos\u2019. Afortunadamente, se logr\u00f3 que se extienda el conjunto de derechos laborales de los trabajadores y trabajadoras a las situaciones de teletrabajo. Sin este marco, el empleado estaba a la merced, aunque la relaci\u00f3n laboral que se establece con el teletrabajo no escapa a las regulaciones existentes\u201d, subraya la especialista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un punto pendiente gira en torno a las condiciones de infraestructura y recursos. \u201cLos elementos para una migraci\u00f3n masiva al teletrabajo no fueron ni son \u00f3ptimos y la mayor\u00eda de las empresas u organismos no se hacen cargo de los instrumentos de trabajo, cuyo mantenimiento corre por parte de los trabajadores. No deber\u00eda naturalizarse esta condici\u00f3n de propiedad, as\u00ed como tampoco los gastos corrientes de los hogares que, durante el tiempo de trabajo, corr\u00edan por parte del empleador y hoy se trasladaron a los empleados\u201d, se\u00f1ala.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El sesgo de g\u00e9nero, presente<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para las mujeres, este cambio de modalidad present\u00f3, adem\u00e1s, una enorme intensificaci\u00f3n de las tareas dom\u00e9sticas y la superposici\u00f3n de estos trabajos con las propias del empleo remunerado. \u201cEn muchos textos, esta idea aparece como \u2018la doble jornada\u2019 que se suma a las desigualdades salariales y la invisibilizaci\u00f3n de las mujeres en el mundo laboral\u201d, especifica la investigadora del CONICET.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cHoy, las mujeres que cuidan chicos y tienen que teletrabajar se despiertan de madrugada, retrasan el momento de dormir o se levantan antes que el resto de los miembros de la familia para poder cumplir con sus obligaciones laborales o realizar el trabajo dom\u00e9stico. Adem\u00e1s, privilegian el teletrabajo de sus parejas -cuando las hay- ocup\u00e1ndose del trabajo dom\u00e9stico y de cuidado\u201d, indica Giniger.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEsto -agrega- genera un enorme estr\u00e9s, especialmente por la precariedad de los instrumentos de teletrabajo de la mayor\u00eda de los hogares, la profundizaci\u00f3n de la brecha digital y las condiciones p\u00e9simas de espacio que tienen las viviendas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Giniger destaca que, si bien \u201cparece que hay cuestiones que sin lugar a dudas llegaron para quedarse, a\u00fan hay mucho por lo que trabajar en los pr\u00f3ximos a\u00f1os\u201d. \u201cHay aspectos, no necesariamente del trabajo remoto sincr\u00f3nico, sino en tipos de modalidades mixtas que ya est\u00e1n incorporados en procesos h\u00edbridos y los naturalizamos. Quiz\u00e1s no se aplican en el mismo sentido que en pandemia, pero sin duda hay aspectos que aparecieron de esta experiencia vital y laboral que se dio durante el aislamiento y que se van a poner en disputa en los a\u00f1os venideros\u201d, concluye la investigadora.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/teletrabajo-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"750\" src=\"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/teletrabajo-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-113183\" srcset=\"https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/teletrabajo-2.jpg 1000w, https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/teletrabajo-2-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/teletrabajo-2-768x576.jpg 768w, https:\/\/www.elsindical.com.ar\/notas\/var\/www\/html\/notas\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/teletrabajo-2-400x300.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La pandemia potenci\u00f3 los modos de trabajo remotos y las aguas se dividieron entre defensores del home office y de la presencialidad. 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