La sesión convocada para autorizar un nuevo tramo de endeudamiento por US$ 3.035 millones para la Provincia de Buenos Aires terminó en un revés para el oficialismo. La Cámara de Diputados bonaerense no logró reunir el quórum de 47 presentes y el debate se cayó antes de comenzar, dejando en suspenso una herramienta que la gestión de Axel Kicillof considera clave para ejecutar el Presupuesto.
En el recinto solo se sentaron 39 diputados: 37 de Unión por la Patria (UxP) y 2 de Nuevos Aires. Del otro lado, la UCR, La Libertad Avanza y el PRO decidieron no bajar al recinto. La explicación pública fue la misma en todos los bloques opositores: “falta de diálogo” con el oficialismo provincial antes de avanzar con una autorización de deuda de este volumen.
El proyecto, que el Ejecutivo prefiere presentar como “financiamiento”, busca habilitar operaciones de crédito por US$ 3.035 millones. Sin esa luz verde legislativa, se complica la ejecución del Presupuesto provincial y, según admiten en privado distintos actores políticos, también la caja con la que se sostienen obras y programas en varios municipios.
Presupuesto en pausa y críticas cruzadas
Desde el oficialismo, el presidente del bloque de UxP, Facundo Tignanelli, cuestionó con dureza la maniobra opositora. Según planteó, la negativa a dar quórum frena una “ley fundamental” para la administración provincial, pese a que —según su versión— hubo intentos de acercar posiciones y sostener el diálogo político.
En tanto, los puntos más sensibles de la negociación con la oposición se concentraron en dos ejes. Por un lado, la forma de modificar la ampliación del directorio del Banco Provincia, una reforma institucional que genera suspicacias en los bloques no oficialistas. Por otro, el método para repartir el 8% del endeudamiento total destinado a los municipios, que inicialmente iba a distribuirse a través del Coeficiente Único de Distribución (CUD), pero luego quedó en discusión.
Sin acuerdo sobre estos aspectos, la oposición optó por dejar vacías sus bancas y el oficialismo quedó lejos del número necesario incluso para abrir el debate. La caída de la sesión dejó expuesta la necesidad de un entendimiento más amplio si el Gobierno provincial pretende avanzar con el paquete financiero antes del recambio legislativo.
Extraordinarias, plazos ajustados y nuevos votos
Tras el traspié, la estrategia inmediata es convocar a sesiones extraordinarias. Según estiman en la Legislatura, la Cámara de Diputados volvería a tratar el tema el martes 2 de diciembre, ya en un marco de mayor presión por los tiempos.
El objetivo político es claro: aprobar la ley antes del 10 de diciembre, fecha en que asumen los nuevos legisladores. En el entorno de Kicillof reconocen que la próxima composición legislativa, con mayor presencia de fuerzas libertarias, será más difícil para conseguir las mayorías necesarias.
Hoy, en Diputados (que tiene 92 bancas), UxP controla 37 y necesita 24 votos no peronistas para alcanzar las 62 voluntades requeridas para la aprobación. En el Senado bonaerense, el oficialismo suma 21 bancas y debe conseguir 10 votos adicionales para convertir el proyecto en ley. El desenlace dependerá de si, en las próximas horas, la disputa por el endeudamiento se transforma en acuerdo político o en un nuevo bloqueo parlamentario.


