La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) advirtió sobre la “gravísima crisis industrial y de empleo” que atraviesa el país y que golpea de lleno a la actividad fabril. A través de un comunicado difundido por la Secretaría Gremial de la CGT, el sindicato señaló que la combinación de medidas económicas y falta de planificación productiva está deteriorando el tejido industrial argentino.
Según el texto, la política económica vigente, marcada por la apertura indiscriminada de importaciones, la administración irresponsable del comercio exterior y la ausencia de una política industrial, está “pulverizando” el entramado productivo nacional. Para la organización, esta situación se traduce en menos producción local, caída de la actividad y pérdida de empleo formal.
El gremio metalúrgico puso el foco en la destrucción de puestos de trabajo desde el cambio de gobierno. De acuerdo con sus registros, el sector ya acumula la pérdida de 26.000 puestos de trabajo, cifra que se traduce en “familias, comunidades y economías regionales brutalmente golpeadas”.
Pérdida de puestos de trabajo y cierre de plantas
En el mismo documento, la UOM describe un escenario de cierres y desmantelamiento industrial. Señala que en los últimos meses se registró el cierre de empresas metalúrgicas históricas y productoras esenciales como Whirlpool, Essen, SKF Autopartes, KTM Motos, además de numerosas fábricas de baterías y autopartes. Para el sindicato, estos casos son parte de un proceso más profundo que estaría reduciendo al mínimo la capacidad industrial del país, sin señales de recuperación a corto plazo.
Uno de los focos más críticos señalados es la ciudad de Rosario y su zona de influencia. Allí, siempre según el comunicado, ya se contabilizan 3.000 trabajadores despedidos del sector de línea blanca, mientras que “otros miles” se encuentran bajo amenaza de perder su empleo. El gremio habla de una situación de “alarma máxima” en ese polo industrial.
La organización advierte que el impacto no se limita a las grandes plantas, sino que alcanza a proveedores, talleres y pequeñas y medianas empresas vinculadas a la cadena metalúrgica, con efectos directos sobre el empleo y el consumo en las economías locales.
Críticas al empresariado y llamado a la unidad sindical
“No podemos dejar de señalar la complicidad silenciosa de aquellos sectores de la dirigencia empresarial que, por mezquindad o por temor, no levantan su voz para reclamar una política activa de defensa de la producción y el empleo nacional”, plantea el comunicado. La UOM sostiene que esa inacción convierte a parte del empresariado en “cómplice” de un verdadero “industricidio”, que estaría desmantelando la capacidad productiva del país y empujando a la desocupación a miles de trabajadores.
Frente a este cuadro, el sindicato convoca a reforzar la organización gremial. La UOM llama a la unidad de las y los trabajadores para defender “cada puesto de trabajo, cada fábrica y la dignidad de nuestras familias”, y afirma que no permitirá que se desmantele el futuro productivo de la Nación.



