El sueño de chicas jóvenes de convertirse en famosas modelos, es el caldo de cultivo para un grupo de especuladores que ganan dinero.
Se los llama “Cazalolitas”, sujetos oscuros que lucran con el sueño de chicas jóvenes de convertirse en famosas modelos. Sus ansías de ingresar al mundo del espectáculo, son el caldo de cultivo para un grupo de especuladores que ganan dinero. Y mucho. Aunque esto tire por tierra las ilusiones de adolescentes de no más de 17 años.
El modus operandi de estos personajes, casi siempre es el mismo. Una publicación en un medio nacional dando la “oportunidad” de su vida a las chicas. O, peor aún, las puertas de los boliches y escuelas donde, en una combi, siguen a las más lindas para ofrecerles un trabajo en televisión que nunca llegará.
Así son y así actúan en nuestra zona. Como el caso de Camila, la niña varelense, estudiante de una reconocida escuela privada y dueña de una figura escultural. A Camila le sobran atributos para ser modelo. Pero, cayó en manos de “la mafia” y ahora descree de todo.
A Camila le ofrecieron un trabajo de modelo. La propuesta surgió desde una camioneta Kangoo. La mujer le dio una tarjeta con un teléfono y un celular. Mañana te veo, le dijo, luego de anotarle una dirección en la tarjeta. Y Camila picó.
De esta manera, la hermosa niña varelense pasó a convertirse en un ejército de mujeres engañadas y a las que les destruyeron el sueño de la fama.
EL DRAMA DE CAMILA
Cuando Camila ingresó a la oficina de la calle Santa Fe, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, del brazo de una amiga, se deslumbró de inmediato. Las fotos de la mujer que le había dado la tarjeta con famosas del mundo del espectáculo colgaban de las paredes del local. Era una invitación muy difícil de negar.
A la chica le doraron la píldora. Ella estaba acostumbrada a los piropos diarios, no le resultaba extraño los atributos que la mujer le resaltaba. Su belleza, su cuerpo, eran la base para un salto a la fama.
Camila se fue convencida de que ésta era su oportunidad. Para hacerlo, al otro día debía volver para entregar los primeros $100 de una sesión fotográfica. El dinero era nada, en comparación con lo que vendría. Se los pidió a los padres, que lejos de creer que era un engaño, la impulsaron a seguir adelante.
Entregó el efectivo a la mujer de la camioneta. Las cuentas parecían saldadas y el camino a la televisión había sido allanado.
Por espacio de casi un mes no supo nada más de aquella señora. Nada. Camila apenas dormía esperando que suene el teléfono para empezar a ver lo que siempre quiso. La llamó dos o tres veces, pero la mujer estaba ocupada y el mensaje “ya había sido dado”. Al cabo de 30 días, la volvieron a llamar, pero no para tenderle la alfomrab roja, sino para pedirle $200 más para conseguir “un trabajo seguro”. Tinelli andaba buscando una persona que con sus características, le dijeron. Había que imprimir mejor las fotos. Camila se los dio.
Al tercer pedido, ahora de $300, los padres sospecharon. Luego de concurrir a la oficina y de discutir con la “señora productora de eventos”, cayeron en la cuenta que su hija había sido engañada. Camila lloró por días y apenas ahora se recuperó de la angustia.
LAS CHICAS SUFREN
Mientras tanto, una importante cantidad de chicas de la zona, se siguen presentando a estas agencias truchas con el sueño de ser famosas. Pocas se dan cuenta, no sólo del engaño, sino de que esta es la puerta de entrada a un mundo oscuro como puede ser la explotación sexual. Aunque este es otro capítulo de este mismo tema.
Las agencias de publicidad tienen sus garras en la zona. Aunque en su mayoría las oficinas están instaladas en Capital, como se dijo en este informe, suelen utilizar camionetas en los centros comerciales de las localidades del sur del conurbano.
Sin dudas, es un negocio que está a la vista de todos.
La situación que padeció Camila no es la primera, y lamentablemente no será la última. Aunque no hay datos oficiales sobre las mujeres engañadas, ya que en muchos casos no hay denuncias, los expertos del tema dicen que el “índice es alto”.
Tampoco existe clase social para el engaño. Sólo basta algunos atributos femeninos destacables para pasar a formar parte de la larga lista de defraudadas.
Los especialistas sostienen que “los padres deben estar atentos” a este tipo de defraudaciones. Y los chicos “deben contar la propuesta a los padres”. “Es un ida y vuelta. El diálogo entre padres e hijos es fundamental para la vida y para estos casos”. Insisten en que es posible que ese engaño sea aún más trágico, ya que muchas, aunque no las más, se dedican a la explotación sexual, otro de los peligros latentes” dicen.
MEDIDAS PARA PREVENIR
Las agencias oficiales de modelos consultadas por Infosur dieron cuenta de algunas recomendaciones para evitar caer en el engaño. En ese marco, todas coinciden en que cuando una agencia se pone en contacto con una futura modelo para ofrecerle un trabajo, es imprescindible que dé todos los datos sobre la actividad que desarrolla, dónde está ubicada, el nombre. Las chicas o los padres deben pedir siempre no sólo el teléfono móvil, sino también un fijo. Esto puede ser de gran ayuda a los efectos de individualizar la actividad de la agencia.
Normalmente cuando se ponen en contacto con el modelo, lo hace la empresa en sí misma, no un representante que dice de ser de tal o cual empresa mediante teléfono móvil, y si realizan una entrevista, lo hacen la misma agencia o sucursal, nunca en sitios como hoteles, cafeterías, o similares (salvo eventos especiales).
Las ofertas de trabajo de las falsas agencias se aprovechan de la ilusión por triunfar, y suelen ser muy restrictivas en sus peticiones, no dando margen a actuar de forma prudente, pues el miedo a perder la oferta pesa más que el sentido común. La presión, meter miedo por perder una oportunidad única, hacer creer que no se es validad si no se reacciona con decisión, son las tácticas para que la modelo pique.
Hay que ser realistas. Si eres novata y desconocida, las ofertas no te lloverán del cielo. Las buenas ofertas son una mezcla entre buena suerte, casualidad, contactos, experiencia y talento. Las ofertas que llegan directamente desde una camioneta o un correo electrónico es mejor mirarla detenidamente y casi siempre dar una negativa.
Las agencias, incluso los fotógrafos seleccionan a sus modelos mediante casting o a través de una agencia con bases de datos sobre modelos.
Fuente: Infosur



hola me llamo camila tengo 15 años soy modelo pero no profesional todavia queria saber si me podian ayudar a ver a concoer gente nueva y demas muchas gracias un beso