En la elección más grande del sindicato docente Ademys y a pesar de que el gobierno de Jorge Macri intentó impedirla, 1300 docentes se movilizaron para votar y darle una nueva e importante victoria a la lista Multicolor Unidad. Asumió el nuevo consejo directivo. Ante las reformas en curso y un trabajo cada vez más agobiante, necesitamos fortalecer el sindicato y la organización por escuela, junto a lxs estudiantes y sus familias.
Con cuatro listas, la Multicolor Unidad resultó ganadora con 612 votos. La nueva Secretaria General para el periodo entrante será Soledad Mosquera de Lista de Maestrxs y Profesores junto a nuestro compañero docente Federico Puy como Secretario General Adjunto, Secretario de Prensa hasta el día de ayer y perseguido por Jorge Macri por haberse pronunciado contra el genocidio en Gaza en su escuela. Ailén Beraldo, referente de la Corriente 9 de Abril y de la agrupación de mujeres Pan y Rosas, parte del cuerpo de delegadxs del programa Maestro+Maestro y ex secretaria de acción social, también será parte asumiendo la secretaria de administración y finanzas. Vanesa Gagliardi, de Alternativa Docente (MST) será la nueva secretaria de Derechos Humanos. El frente Multicolor tendrá, con 8 miembros, la mayoría en la comisión directiva.
¿Cómo seguimos?
En primer lugar, ganar más fuerza y organización en cada una de las escuelas, que potencien la unidad y la coordinación (con otras escuelas, familias, estudiantes, lugares de trabajo que articulan con las comunidades educativas – por ejemplo, los hospitales y centros de salud-, etc.). Avanzar sobre los mejores ejemplos, como la coordinación de los programas educativos (M+M, Adultos 2000 y Primera Infancia) y las experiencias de escuelas medias como el Comercial 5 y lxs “docentes autoconvocadxs contra la Reforma BA”. Retomar las experiencias de asambleas por distrito y conquistar más delegadxs por escuela y programa nos permitiría aumentar la influencia y extensión en las escuelas.
Construir cuerpos comunes de delegadxs con otrxs afiliadxs a UTE que quieran pelear en la perspectiva que planteamos, no sin lucha política pero confiando en la unidad de acción desde abajo para fortalecer las peleas. Son espacios que podrían desplegar iniciativas hacia los estudiantes y las familias, que piensan colectivamente y construyen sus pliegos de reivindicaciones, que hablan de las condiciones de trabajo, que discuten el salario, la educación y los contenidos educativos, la situación de las familias, la vida de la comunidad educativa, el barrio, las redes, etc. Desde acá se pueden desarrollar experiencias más firmes de autoorganización, aumentando las fuerzas y preparar la pelea contra las reformas (laboral, jubilatoria y de educación mercantilista) y el conjunto de los planes de ataque del macrismo y el gobierno nacional de Milei.
Es necesario desarrollar una gran campaña por la reducción de la jornada laboral docente y un programa para mejorar las condiciones de enseñanza y la defensa de la educación sexual integral, laica, científica y con perspectiva de género, derecho indispensable para nuestras infancias y adolescencias. Los importantes debates que se desarrollaron en el Encuentro Nacional de Mujeres y Diversidad Sexual y el trabajo pionero del sindicato con la Encuesta sobre salud y Condiciones de Trabajo de lxs docentes es un gran puntapié para esta campaña. Este trabajo debería estar unido a todo el activismo feminista, de intelectuales y artistas del sindicato que pueden, de forma colaborativa, acompañar, difundir y masivizar el diálogo y la política para impulsar en común esta pelea. Como parte la de la pelea coordinada contra la reforma laboral liberal del Gobierno de Milei, donde opinamos Ademys tiene que cumplir un rol organizador con lxs trabajadorxs del Garrahan y todos los sectores y agrupamientos que quieran potenciar la resistencia para imponerles a la CGT y CTA un plan de lucha nacional con paros generales.
¿Cómo Ademys crece y se fortalece?
En ese camino, apostar a dirigir a sectores más grandes de la docencia, intervenir en los procesos de lucha de clases que puedan surgir y buscar la coordinación efectiva con el resto de los sectores que salen a luchar, como les trabajadores del Garrahan, los colectivos de familias y personas con discapacidad, jubilades y movimiento estudiantil, jugándose a movilizar a decenas de docentes en solidaridad con estos conflictos también atañe a las escuelas públicas.
La pregunta de esta etapa que se abre en Ademys es cómo esos 1300 compañeres (y quienes no hayan ido a votar) pueden pelear contra el gobierno con las mejores herramientas posibles en cada una de las escuelas: por el salario, las condiciones y la educación que queremos. No se trata de ofrecer mejores servicios (que hay que mejorarlos) sino el de disputar la conciencia de cada compañerx uniendo la lucha por nuestros derechos, junto a la comunidad y para pelear tanto contra Jorge Macri como contra Milei. La pelea por que se hable de Gaza en cada escuela, en consonancia con los sindicatos más avanzados internacionalmente, también tiene esa lógica. Lograr que esos 1300 docentes como piso se movilicen en las calles, coordinen y organicen sus escuelas, que mantengan relaciones con la base, puede ser un gran punto de apoyo para juntar fuerzas e imponer un plan de lucha a la burocracia sindical y sacarla de sus cómodos sillones.
Tampoco se trata de separar lo político de lo sindical, ya que la mejor manera de avanzar con estos 1300 compañerxs, muchxs votantes del FITU, con Myriam Bregman en la Ciudad y Nicolás del Caño en PBA, es un punto de apoyo para fortalecer nuestras organizaciones en una perspectiva independiente, democrática y de lucha. Disputar la propia base de UTE (algunos votantes del FITU también) apunta a que sean ellxs lxs que hagan lío dentro de su sindicato contra su conducción, malestar que cada vez crece más por el cogobierno, y nos podamos unir en una perspectiva de independencia política de lxs trabajadorxs en común, que debe darse en todos los terrenos.
Esta gran elección de Ademys profundiza la necesidad de plantear una nueva cultura política de cómo se milita en los sindicatos, contra el individualismo reinante y el “sálvese quien pueda”, en cada aula o en soledad. Donde las peleas legales que demos también tienen que tener este sentido. La salida es colectiva. La discusión pedagógica tiene que ser abierta, tenemos que construir mejores ámbitos de debate educativo que, desde nuestra perspectiva, es una pedagogía de la cooperación, lo comunitario y lo colectivo y creemos que el sindicato puede aportar a que se desarrolle. Espacios culturales, sociales y deportivos propios se vuelven muy importantes en estos momentos.
El sindicato puede y debe brindar todas las herramientas que estén a su alcance para resolver las situaciones individuales y colectivas que surjan, sin esperar soluciones mágicas, pero apostando a que sea con la organización desde abajo. De ninguna manera se puede subestimar que, cuanto mejor preparemos política y sindicalmente a nuestrxs compañerxs para enfrentar lo que se viene, estaremos en mejores condiciones para ir por todo. El desafío del sindicato es intentar elevar lo más posible la conciencia de les trabajadores de la educación, entendiendo que no sólo tenemos que enfrentar los ataques sino también pensar en perspectiva qué educación necesitan lxs hijxs de las familias trabajadoras.
La oposición a la multicolor
Estos debates sobre cómo debe funcionar Ademys y con qué perspectiva, cruzaron la elección del sindicato.
Tribuna Docente “Unidad desde las escuelas» (lista 14), una de las listas que se presentaba en oposición a la actual conducción Multicolor luego de ser parte durante años, sacó 340 votos. Lxs compañerxs de TD hicieron campaña diciendo que la Multicolor estaba “agotada”. Una experiencia que, sin embargo, se desarrolla a lo largo y ancho del país con el sindicalismo combativo, del cual son parte, y que recupera seccionales y sindicatos. Se fueron de la lista unitaria también en Mendoza, con muy poca suerte e impidiendo con la división que se gane la seccional de Godoy Cruz. Pese a esta política divisionista, la Multicolor sin Tribuna Docente ganó, aumentando la cantidad de votos de la última elección en un sindicato que quedó fortalecido por la masiva participación. Tribuna Docente dejará de tener la Secretaría General Adjunta, que pasará a manos de la Corriente 9 de Abril.
La Lista Bermellón de la agrupación Haroldo Conti (Lista 26), por su parte, obtuvo 246 votos, pasando de salir segundos en la última elección a quedar terceros. Impulsando una campaña de gestión, anti partidos, incluso de izquierda, poniendo a todos en la misma bolsa como si fuesen lo mismo las agrupaciones docentes de las corrientes del Frente de Izquierda que pelean por la independencia política de los sindicatos y por recuperarlos, que los partidos patronales. Fueron lxs mismos que ante las elecciones nacionales llamaron a abstenerse, habiendo una clara opción de clase (el FITU).
Por último, la lista Docentes por la Unidad para luchar (Lista 1871) de la agrupación Docentes en Clase con 72 votos, que fue la que consiguió menos votos, hicieron campaña llamando a no hacer exigencias a CTERA (la central sindical nacional más importante cuya dirección está en manos del peronismo); perdiendo su miembro en la comisión directiva y quedaron sin representación.
Corriente Docente 9 de Abril-Lista Marrón Estudiantes terciarios y docentes del PTS/FIT-U + Independiente

