Avellaneda: La nueva marcha en Gerli por justicia para Bianca reveló el malestar local
Mientras Jonathan Caribau, declaraba ante la fiscal Musitasi a cargo de la UFI Nº 4 de Avellaneda su inocencia y aseguraba que el día del accidente circulaba a solo 40 o 50 kilómetros por hora, culpando de la tragedia al conductor de una camioneta Kangoo, los vecinos se organizaban para la marcha.
Desde temprano, varios locales pegaron en sus vidrieras la convocatoria para la marcha por justicia para Bianca, y fue el comentario casi obligado en todos lados del barrio de Gerli.
La marcha dividia opiniones, por un lado los que ya descreen de todo y si bien consideran que debe haber justicia, no son de participar en nada considerando que en este país todo es una joda y nadie va a cambiar nada, por el otro, los que quieren hacerse escuchar, que creen que la forma es ir y apoyar, cuantos más sean mejor.
A medida que se aproximaba la hora convocada, las 19:00 hs. se conocían más detalles por la prensa, Jonathan Caribau se declaraba inocente, culpaba a otro conductor por todo lo ocurrido y aseguraba casi inexplicablemente que circulaba a no más de 40 o 50 kilómetros por hora. Tamaña mentira enojaba a los vecinos que saben quien es Jonathan y como otros "pisteros" locales suelen correr picadas o acelerar sus autos por una estúpida diversión.
Llegó la hora señalada y un grupo de vecinos cortó la calle De La Serna frente al domicilio de los padres de Bianca, a medida que pasaban los minutos y los medios emitian comunicados la gente iba llegando, también los estúpidos.
Algunos de esos jóvenes sin valores, que se tiñen sus cabellos y se visten como raperos y pandilleros, aceleraban sus ciclomotores y motos cerca de la marcha y gritaban frases con burlas a los convocados y al accidente. La polícía estaba más preocupada en una marcha a la casa del acusado que en cualquier otro asunto.
Mientras los vecinos se encontraban y charlaban, algunos se acercaban a los medios para denunciar la demora de las ambulancias en llegar ante una emergencia, otros se quejaban de que la policía local (Comisaría 6ta.Avellaneda) conoce muy bien a uno de los acusados el conductor de la Kangoo de quien aseguran es el hijo de un mecánico de la zona al que suelen llevar los patrulleros para reparar. Se denunció la venta de drogas, de alcohol por parte de varios de los kioscos que están en las inmediaciones del cruce de Sarmiento y De La Serna, especialmente un pequeño kiosco ubicado a metros de un refugio de colectivos que vende alcochol a menores, cigarrillos y nadie controla.
Pasadas las 19:30 hs. la marcha luego de esperar a alguna autoridad municipal que nunca llegó se encaminó a la iglesia de la Conquistadora para volver a hacer un minuto de silencio, orar por Bianca y sus padres, y pedirles a los vecinos que firmen una planilla pidiendo más seguridad, se hicieron presentes un grupo de Las Madres del Dolor y estas pidieron más testigos por el caso de Bianca. También explicaron que un accidente es producto de otras circunstancias, que es algo fortuito, no como en este caso producto de la negligencia criminal de alguien que circula a alta velocidad con el riesgo que esto implica.
La marcha volvió a la casa de los padres de Bianca, acompañando a su papá y familiares, mientras otro grupo de personas menor, se desplazaba a la casa de Jonathan para realizar un escrache, indignados por las últimas declaraciones del joven que lejos de reconocer su culpa, pretende mostrarse como una víctima.
Por Marcelo Ricardo Hawrylciw
Editor General del Diario El Sindical
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