Los oficiales quedaron a disposición de la Justicia por una investigación llevada a cabo por un enfrentamiento que tuvo lugar en ese balneario bonaerense.

En el comunicado de prensa del Ministerio de Justicia y Seguridad bonaerense se informa la decisión tomada y el hecho en cuestión. Allí, se describe que en un enfrentamiento ocurrido el 3 de enero del año pasado, murió  Andrés Lezcano, de 38 años tras recibir cuatro tiros por parte de uniformados de la policía.

Según se informó oficialmente ese día, dos ladrones habían entrado a robar en una casa de Valeria del Mar, donde habían maniatado a una mujer. Cuando escapaban, fueron descubiertos por personal policial de civil que dio la voz de alto. Uno de los delincuentes escapó y el otro, que intentó extraer un arma, recibió cuatro balazos y murió horas después en un hospital de Pinamar según informa un matutino porteño.

Cabe destacar que todo se apresuró luego de la declaración de un testigo de identidad reservada que sostuvo bajo juramento que Lezcano era un informante de la policía. Es por ello que existen sospechas que cuando la policía llegó a Espora al 1400, en Valeria del Mar, conocía a por lo menos uno de los ladrones y que el operativo pudo haber estado armado para dar la sensación de que se actuaba contra el delito en el inicio de la temporada de verano.

Luego de un año de investigaciones, se determinó que ese violento robo había sido en realidad una trampa policial armada con un “buchón”(el ladrón que, por error, terminó muerto) y una prostituta (supuesta dueña de la casa asaltada) para mostrar efectividad . Quien reveló todo fue otro asaltante, que logró escapar del tiroteo y que se presentó a la Justicia para contar todo lo que sabía de los arreglos entre sus compañero muerto y el jefe de la DDI de Gesell. Habló por una sencilla razón: tenía miedo de que los policías involucrados lo mataran.

El caso explotó ayer de manera contundente. Por orden de la Justicia de Dolores, cuatro grupos de Asuntos Internos de la Bonaerense detuvieron al Subcomisario Claudio Arnouk (ex jefe de la DDI de Gesell y actual jefe de la brigada de San Miguel), a dos oficiales principales, a un inspector y a un subteniente que habían sido sus subordinados y actualmente trabajaban en la zona de Morón. También cayó presa una mujer: sería una prostituta que se hizo pasar por víctima del robo  y que vivía en la casa supuestamente asaltada, sobre la calle Espora al 1400. Todos se negaron a declarar ante el fiscal de Dolores que lleva el caso.

A los seis –aunque con distintos tipo de responsabilidad, según las fuentes consultadas– se los acusa de uno de los delitos mas graves del Código Penal, “homicidio calificado”. En palabras mas sencillas: se les imputa armar o participar en una trampa (el falso robo) que terminó con la muerte del ladrón Andrés Osvaldo Lescano (38), quien recibió cuatro balazos .

Lescano era informante de policial, al punto de que figuraba en varios procedimientos como “testigo”. La investigación determinó que vivía en Quilmes, pero que la Policía de la Costa lo llevaba hasta allí para que hiciera “trabajos” . Es más, parte de los policías detenidos ayer son investigados también por el robo (y reventa) de cinco cuatriciclos .

“El que tenía que morir era el otro ladrón, pero algo salió mal. Lescano salió de la casa por la puerta equivocada y lo balearon a él”, confió una fuente del caso. Y aseguró que en Valeria del Mar se cuenta que Lescano, a los gritos, trató de identificarse pero le tiraron igual . Una versión no confirmada indicaba también que fue subido a la camioneta policial con un solo disparo de bala y llegó al hospital, moribundo, con cuatro .

El falso robo en cuestión ocurrió sobre la medianoche del 2 de enero de 2011. Las informaciones oficiales indicaron entonces que dos ladrones entraron a una casa de avenida Espora al 1400, maniataron a su dueña y, cuando escapaban, se toparon con la Policía  (que había sido advertida por un vecino, via 911, de movimientos extraños). Un ladrón (Lescano) murió y otro escapó, dijeron.

A la prensa se le informó que el ladrón que escapó nunca fue detenido. Ayer se supo que, en realidad, 48 horas después que mataran a su compañero el hombre se presentó en la fiscalía de Gesell y contó que todo había sido armado . Una fuente consultada  habría asegurado que ni siquiera habían ido a robar sino a buscar unas armas  por indicación de policías de la DDI. Desde que declaró (bajo reserva de identidad) vive resguardado en el Sistema de Protección a Testigos de la Procuración de la Corte Bonaerense.