Susana Giménez ¿cómplice de Rímolo y Soldán?

   Susana Giménez ha conseguido con sus frases tales como “el que mata debe morir” y “peor no se podía estar. Más corrupto no se podía ser. Aunque trates. Menem es Heidi al lado de la gente que nos gobernó en los últimos años.

Bueno, no es una novedad que Susana Giménez al igual que varias actrices de la época de los gobiernos de facto no solo supieron sobrevivir intactas, sino que se beneficiaron y por ende comparten esa idea equivocada pero general de que con los militares se estaba mejor.

Hasta aquí es su ideología y uno puede compartirla o no, pero debe ser respetada aunque ella no lo haga.

Lo que es inaceptable en alguien con su popularidad y más cuando suele eregirse en fiscal para acusar a otros de corruptos o deshonestos, es que ella misma que gusta opinar de todo, incluso de lo que no sabe, haya ocultado durante muchos años que fue paciente de la condenada Rímolo, más aún, el domingo 12 de noviembre tenía entre sus invitadas a la mediática Silvia Süller y como es su estilo, Süller al hablar del caso Giselle Rímolo, miró a la conductora y desafiante le dijo “vos no hables tanto que vos…”, rápida de reflejos Susana prefirió contar su versión de los hechos.

Reconoció haber guardado silencio respecto a haber sido una de las miles de pacientes de Rímolo, incluso una de sus víctimas ya que comentó que la conoció en el departamento de Silvio Soldán, donde ella atendía a famosos para evitar concurrir a la clínica y que Rímolo le había dado unas pastillas para adelgazar, lo que le provocó un pico de presión recuerda que ella era de tener una presión baja que rondaba los 9 y que la pastilla no solo la descompuso, le hizo subir la presión a 20 y haber tenido que ser intervenida por un derrame en la cabeza.

Si uno deja de lado lo anecdótico del relato, Susana Giménez, como es habitual, cuando habla no piensa correctamente, ya que debería haberse presentado a declarar en la causa por la que se condenó a Rímolo por eso de ser honesta y debió contarle a la justicia cómo y dónde conoció a Rímolo.

Vale aclarar que Silvio Soldan luego de pasar unos días en la Unidad Penitenciaria de Devoto, terminó curiosamente absuelto en la causa.

Si Susana Giménez hubiera contado antes su verdad, la situación de Soldán se hubiera complicado, ya que él aseguraba desconocer que Rímolo no era médica y también que él era ajeno a su trabajo, el recuerdo que en su programa contó Susana, lo pone como un partícipe más que necesario, ya que Rímolo era una mujer de clase media baja y no podría haber montado una clínica de la nada.

La causa de Rímolo no solo nos muestra un Poder Judicial ineficiente y corrupto que la juzgó, sino que nos recuerda que algunas cosas nunca cambián, como por ejemplo el hecho de que a diferencia de cualquier mortal, la policía no se demora ni es tan amable, como tampoco es habitual que un juez le permita a un detenido internarse donde le plazca y su tiene OSDE terminar en el Sanatorio Otamendi, cuando en realidad debería estar atendida en el hospital de la cárcel.

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

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