Siete de cada diez robos en la calle los cometen motochorros

   De acuerdo a las estadísticas de las Fiscalías de la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano bonaerense, los principales objetos sustraídos son dinero, documentación personal, celulares, automotores y motos, que representan en su conjunto casi el 90% de los objetos robados.

En el primer semestre del año siete de cada 10 asaltos violentos en la vía pública fue perpetrado por los denominados «motochorros», según estadísticas de las Fiscalías de la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano bonaerense.

«Al promedio de 63 por ciento del año pasado, lo supera el 70 por ciento en la primera mitad de 2017. Los robos o delitos contra la propiedad en la vía pública cada vez se concentran más en delincuentes que utilizan motocicletas», dijo una fuente del Ministerio Público Fiscal bonaerense, que entrecruza datos con la Capital Federal con el objetivo de «intentar implementar políticas preventivas, aunque se debe decir que muchos de los robos callejeros no son denunciados por las víctimas, en una cifra que se calcula representa un 30 por ciento de los casos».

Uno de estos casos lo sufrió Julián Guarino, un periodista que fue asaltado a la salida del acceso Tigre de la autopista Panamericana por tres sujetos que lo atacaron, en momentos en que se detuvo en un semáforo, destruyendo las dos ventanillas delanteras y la luneta del auto, para amenazarlo de muerte, golpearlo y finalmente, sustraerle un bolso con su computadora y otros efectos personales, su billetera y demás pertenencias, para luego escapar en dos motos.

«Sufrí un asalto de una forma bastante violenta», dijo el joven periodista, quien explicó que todo sucedió cuando con su auto había bajado de la autopista y se dirigía por avenida Liniers al Camino de los Remeros, en lo que definió como «una de las zonas más transitadas de Tigre y muy monitoreada por cámaras y con presencia policial».

Además, fue a plena luz del día y ante la mirada de otros automovilistas, transeúntes y comerciantes.

«Fue un instante, entre cuatro y siete segundos, en ese breve lapso, los delincuentes, que en total eran tres, se llevaron una bolsa con compras que tenía en el asiento del acompañante, un bolso que tenía en el asiento trasero con mi computadora, donde tengo documentos de trabajo y fotos familiares y mi billetera, a la que luego una mujer encontró y devolvió a la Policía, cuando ya había radicado la denuncia. Estaba todo, tarjetas de crédito, documentos y hasta dos cheques», sostuvo el periodista.

En el último tiempo, también viene creciendo el uso de objetos contundentes para romper los vidrios de automóviles, en el marco de los asaltos perpetrados por motochorros. Se trata de un tipo de abordaje que genera conmoción y perplejidad entre los damnificados, situación que es aprovechada por los delincuentes para arrebatar las pertenencias dentro del vehículo.

De acuerdo a las estadísticas, los principales objetos sustraídos son dinero, documentación personal, celulares, automotores y motos, que representan en su conjunto casi el 90% de los objetos robados.

Luis Vicat, licenciado en Seguridad Pública, señaló acerca de los casos con motochorros que «en los hechos de estas características hay mayor utilización de la violencia, sobre todo cuando las víctimas intentan resistencia, aunque con el método de romper los vidrios, lo que logran es que la persona robada no reaccione».

«Es recomendable que se extremen las medidas, porque hay personas que murieron en manos de motochorros que cubren su escape a balazos o utilizando los mismo objetos contundentes», dijo.

«Los motochorros atacan en combinación. Rompen el vidrio del conductor, pero también del acompañante al mismo tiempo. La víctima queda en estado de shock», concluyó Vicat.

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