Rubio, el perro callejero que enamoró a una azafata alemana

  Olivia lo adoptó cuando lo vio en la puerta de su hotel en Puerto Madero. Hoy viven juntos en Europa y comparten su vida a través de una página de Facebook.

La azafata Olivia Sievers conoció a fines de 2015 a Rubio, perro callejero de Puerto Madero que un día decidió sentarse en la puerta del hotel donde la vio partir y no mover sus patas de ahí hasta verla regresar.

La joven se lo llevó a vivir a Alemania, donde ahora ambos son famosos. Tanto, que Rubio es una especie de «embajador» argentino en tierras europeas. «Rubio es único, como la ciudad de donde viene», afirma Olivia.

«Amo a Rubio: somos amigos desde el primer día en que nos conocimos en Puerto Madero, pero ahora somos un equipo», dice la azafata.

«En todo este tiempo Rubio se unió a mí cada vez más y más. Me demuestra todos los días lo mucho que me ama. Yo trato de hacerlo feliz y creo que él está muy agradecido», continúa.

Tras varios reencuentros en la puerta del hotel porteño, Olivia finalmente lo adoptó. Consiguió la autorización sanitaria para poder trasladarlo y en agosto de 2016 se lo llevó a su país.

La repercusión del caso superó lo imaginable. Medios de Japón, Israel, Italia, México, India y Estados Unidos se apasionaron con la historia.

Cada mañana, Rubio salta a la cama de Olivia y salen a hacer largas caminatas de entre 5 y 8 kilómetros. «Adora mucho el bosque en Alemania. Pero él es un perro que no puede andar sin una correa. Escaparía. Es un cazador fuerte, huele y ve a todos los animales en el bosque e iría a cazarlos», relata Olivia.

Olivia está convencida de que su historia puede animar a otros a «adoptar» perros callejeros. «Realmente vale la pena», insiste. En ese camino la ayudó el grupo Mascotas Puerto Madero que desde un principio trató de sacar a Rubio de las calles. Lo llevaron hasta un hogar transitorio, pero se escapó. Luego encontraron a alguien interesado en adoptarlo, aunque tampoco funcionó: él quería estar «con su amiga europea».

«Se acostumbró a vivir en Alemania. Estamos siempre juntos. Y si estoy de viaje laboral, se queda en una pensión para perros. Es un gran espacio donde puede correr con libertad y siempre hay un montón de perros «, cuenta la azafata.

Parte de su cotidianeidad la difunden en Facebook, a través de la cuenta Rubio&Olivia, ante más de 31.000 seguidores que los adoran. Rubio tiene un sponsor y es el protagonista de dos audiolibros, en alemán y en inglés, escritos y narrados por Olivia. En marzo empezará a producir la versión en español, más completa que las anteriores, con el nombre «Amor sin fronteras».

Al describir a su mascota, Olivia dice que tiene carácter, es inteligente, fuerte, rápido y atlético. Pesa 33 kilos. «Ya le conozco todas sus reacciones. Por ejemplo, sé que no le gustan los corredores, especialmente los hombres. Así que tengo que poner la correa corta cuando alguien se acerca. Tal vez se deba a que vivió en las calles durante un largo tiempo. Los perros callejeros a veces tienen problemas con los hombres en las calles», analiza.

«Mucha gente ama nuestra historia. Es increíble que en el mundo hayan escrito sobre nosotros. Llegó al corazón de millones de personas», se emociona.

Olivia visita Argentina desde hace años y tiñe sus redes sociales de celeste y blanco. Llama la atención una foto de Rubio en Alemania mirando hacia el mar, con este mensaje: «En honor a la tripulación del ARA San Juan».

A los 46 años, la azafata dice que la espera y el esfuerzo de llevarse un perro callejero a Europa valieron la pena: «Ahora la vida es más fácil para los dos. Rubio decidió que quería vivir conmigo y yo decidí cuidarlo. Tal vez estábamos destinados a vivir juntos».

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