Rubén Frassia, el Obispo que le gusta el amarillo

No es la primera vez que el Obispo de Avellaneda Rubén Oscar Frassia, queda envuelto en decisiones que lo acercan más a la política que a lo religioso o espiritual.

Es de esperar que sacerdotes con semejante jerarquía eclesiástica sean equilibrados y justos, pero pareciera que en el caso de Frassia lo suyo es ser «políticamente correcto», así el Obispo suele equivocarse y mucho cuando se reúne con oscuros personajes de la política o las instituciones locales, muchos de estos conocidos por tener una conducta distante a la de un católico apostólico romano practicante.

Frassia se ha reunido y hasta fotografiado con personajes como Gladys González quien lleva una vida contraria a los mandamientos, a los sacramentos y una defensora del aborto, pero parece que la fascinación por el color amarillo también lo hace apartarse del ejercicio de su cargo con honestidad intelectual, ya que por un lado toma medidas disciplinarias con los sacerdotes sin igual y coherencia, por un lado sanciona al cura Paco Olveira a quien reemplazó en la parroquia del barrio de la Isla Maciel generando protestas de la comunidad que se cansó de denunciar al reemplazante el Padre Mario Ghisaura al que le concedió un tiempo sabático por el tiempo que dure la voluntad de Frassia, pero manteniendo la condición de párroco de San Pablo y Nuestra Señora de Fátima y de la Capilla de Itatí y Monseñor Romero de la Isla Maciel. En el caso de Francisco «Paco» Olveira el obispo lo relevó de sus licencias ministeriales, una especie de suspensión para poder entre otras cosas dar misa o los sacramentos, los fundamentos para esa drástica sanción fue la intransigencia del cura.

Justamente este fin de semana, el Padre Francisco Olveira había enfrentado a la vicepresidente Gabriela Michetti durante el encuentro de beatificación de Monseñor Enrique Angelelli en La Rioja, diciéndole:  «A Angelelli lo mataron por ponerse en contra de políticas similares a las de su gobierno. Usted no debería estar acá».  A las pocas horas llegó la sanción.

Llama la atención que un Obispo que use como excusa declaraciones que a su parecer son incorrectas, tenga tamaña incoherencia en su proceder cuando no tomó ninguna medida por las declaraciones del Padre Fernando Abraham en contra de Thelma Fardin, declaraciones que incluso fueron injuriantes y pasibles de reproche judicial, más aún son muchos los fieles que se preguntan sobre varios viajes de Abraham al exterior con «sobrinos» o la falta de control del Obispado de algunas donaciones.

Sin necesidad de investigar nada, la Iglesia de Piñeyro hace años funciona como una «cueva» política de CAMBIEMOS, situaciones contrarias a las enseñanzas de Cristo por eso de «a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César».

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

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