Quilmes: en Bernal salen en grupos y hasta con palos para evitar los robos

vecinos-armados  Los vecinos improvisan corredores seguros entre las 20 y las 8 de la mañana, para mantenerse a salvo en el trayecto entre las paradas de colectivos y sus hogares. La comisaría está a casi 4 kilómetros de distancia.

Vecinos del barrio San Valentín de Bernal Oeste forman grupos para poder llegar a salvo a las paradas de colectivos y hasta caminan por la calle armados con palos, como consecuencia de la extrema situación de inseguridad que se registra -según explicaron- entre las 20 y las 8 de la mañana.

En el límite con la localidad de Temperley, entre las avenidas Pasco (Tomás Flores), Donato Álvarez, Zapiola (Agustín Pedemonte) y Camino General Belgrano, las personas se convirtieron en rehenes de delincuentes que coparon la zona.

Existe una franja horaria en la que, ya saben, no pueden salir tranquilos a la vía pública. Sin embargo hay quienes, en esas horas, no tienen más remedio que salir para cumplir con sus obligaciones. Es por eso que decidieron implementar nuevos mecanismos de defensa, ante la inexistente presencia de patrullas policiales.

«Desde hace un tiempo, en las mañanas se forman grupos para ir hasta las paradas de colectivo de Pasco. Se juntan varios padres y acompañan a los chicos hasta la avenida, para que puedan ir a la escuela tranquilos. Si van solos les roban desde la mochila hasta la campera y las zapatillas», describió la vecina Emilia Giménez en diálogo con El Quilmeño.

Asimismo, indicó que, cuando empieza a caer el sol, los padres vuelven a las paradas a esperar que sus hijos bajen del colectivo. «Después de las 20, hay muchos hombres que salen con palos a buscar a sus hijas. Estoy segura que muchos deben salir también con armas», manifestó la vecina.

PREFERIBLE NO SALIR

Para Giménez, de noche es preferible no salir de las casas en el barrio San Valentín. «Esta es una zona de mucho tránsito y los delincuentes están al acecho para atacar a los que caminan solos. Buscan robar celulares, porque los venden rápido», señaló y, en ese sentido, agregó: «Son capaces de matarte para sacarte tu teléfono».

Como la presencia policial es nula, los ladrones tienen el camino allanado para hacer de las suyas. «Estamos en jurisdicción de la Comisaría 5ta. de La Cañada, que de mi casa está casi a 4 kilómetros de distancia. Pedís un patrullero y nunca viene», aseveró la mujer, que vive sobre la calle Monseñor Miguel de Andrade.

ADVIERTEN POR LOS CARROS QUE NO LLEVAN BASURA

De tanto sufrir la inseguridad, los habitantes del barrio San Valentín de Bernal Oeste identificaron que una parte de los delincuentes se moviliza en carros tirados a caballo, porque de esa manera evitan levantar sospechas sobre sus verdaderas intenciones.

«Pasan arriba de los carros y hacen inteligencia. Estudian los horarios en que la gente sale de sus casas para poder ingresar a robar tranquilos. A mí me pasó, salí a llevar a mi hija a la escuela y se metió un joven, pero lo que no sabía es que estaba mi esposo adentro. Estacionó el carro en la puerta, me rompió la reja y se fue hasta el garaje. Por suerte, mi marido salió y logró evitar que se lleve nuestras cosas», detalló Emilia Giménez a este medio.

 

Fuente: Diario Popular

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