Procesaron a un ex titular de la Sedronar en una causa vinculada al tráfico de efedrina

José-Ramón-GraneroSe trata de José Ramón Granero, quien condujo la secretaría entre 2004 y 2011. Está acusado de ingresar al país materias primas para la elaboración de drogas y alterar documentación. Hay otros cinco implicados.

La jueza María Servini de Cubría, titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 1, dictó el procesamiento contra seis ex funcionarios de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (SEDRONAR) en una investigación que se seguía por el tráfico de efedrina, un precursor que sirve para obtener drogas ilegales.

El Centro de Información Judicial (CIJ) precisó que los implicados están acusados de coautores y de partícipes necesarios por «haber ingresado al país materias primas destinadas a la fabricación de estupefacientes, habiendo efectuado una presentación correcta ante la Aduana y alterando posteriormente su destino de uso».

Entre los procesados figura quien dirigiera el organismo entre 2004 y 2011, José Ramón Granero. La jueza lo consideró » prima facie partícipe necesario del delito», según consta en el escrito en que notificó su decisión.

Servini de Cubría no ordenó la prisión preventiva contra el ex funcionario (que además fue gobernador de Santa Cruz entre 1990 y 1991), pero le trabó un embargo de $ 28.785.732,17.

La causa se abrió por los testimonios de un proceso previo que se seguía en el Juzgado Federal N° 8 por orden de la Cámara Federal, y en el que se dispuso el procesamiento de un imputado por haber introducido al país 1.900 kilogramos de efedrina, que no tuvieron el destino final que se consignara ante las autoridades de control.

Como consecuencia de esa investigación, se descubrieron -a entender de la Cámara- circunstancias que evidenciaban «fallas notorias en el marco de los procedimientos de control» instaurados Sedronar en materia de fiscalización de precursores químicos, tanto en los requisitos exigidos para operar con precursores químicos, como para el otorgamiento de certificados de importación a los agentes que pretenden ingresar al país efedrina, de acuerdo con el CIJ.

Los otros procesados por Servini de Cubría son: Gabriel Yusef Abboud, Julio De Orue, Norma Fernández, Patricia Marra, Andre Viviana González Dell’Oro. La jueza consideró, en cambio, que no existían razones para hacer lo con Adrián Carnevalle y Andrea Paolucci.

Números que preocupan y controles laxos

En el fallo se destaca un número alarmante: «Por intermedio del Departamento de Narcotráfico de la Aduana Argentina, se estableció que entre los años 1999 y 2010 se importaron al país 55.945,50 kilogramos de efedrina. De ese total, aproximadamente 40.000 kg fueron importados tan solo en 2 años«.

La jueza criticó a los funcionarios procesados, encabezados por Granero, cuando explicó que no cumplieron con el deber de controlar el ingreso de efedrina para el mercado ilícito. Y desestimó las argumentaciones que usaron para defenderse en su indagatorias.

«En el peor de los casos, desconocimiento legislativo o estadístico de necesidades legitimas mediante, falta de presupuesto, entorpecimiento de sus funciones por parte de otros ministerios o la argumentación que fuere, ¿no deberían haber respetado los parámetros de consumo de efedrina que se registraban desde hace años? Mantener los límites de importación de antaño, ni más, ni menos. Posiblemente así, en otro contexto debería analizarse sus argumentaciones sobre el desconocimiento de las necesidades sanitarias y el entorpecimiento de sus funciones; pero en el marco actual de cosas, resultan actores principales de lo que ocurrió en el país con los desvíos de efedrina hacia el narcotráfico», subrayó.

En la causa se determinó que los controles para que una persona consiguiera los permisos para importar efedrina eran extremadamente laxos y eso contribuyó a que se abrirá un mercado ilegal para la fabricación de drogas.

La jueza señaló que «de allí a que se inscriba un monotributista como importador, o que un monotributista de la categoría más baja del sistema tributario realice importaciones por miles y miles de dólares; o que se autorice a comerciar con precursores químicos de la Lista I a una persona registrada ante la AFIP como kiosquero o comerciante de similar categoría tributaria; que no se investiguen los motivos de los desmedidos incrementos de importaciones (ya del 2003 al 2004 rondó el 100%); o que se siga el mismo procedimiento para autorizar importaciones de 100 gramos, 100 kilos o 1000 kilos sin discriminar razones ni requerir justificativos, tampoco es entendible; que no se realice un simple llamado telefónico a las empresas que se denuncian como destinatarias de las importaciones de miles de kilos de efedrina para verificar si ello es cierto; que no se advierta los bajísimos consumos de efedrina de miles y miles de farmacias en contraposición de las desmedidas compras de una veintena; son todas situaciones que no hablan ya de una carencia de recursos, sino más bien de la ausencia misma de control«.

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