Procedimiento policial en la Plaza Roberto Arlt

  Desde este medio, hace ya meses, habíamos advertido a las autoridades del Gobierno Porteño y Nacionales, de la problemática de la Plaza Roberto Arlt, ubicada en la intersección de Av. Rivadavia y Esmeralda, advertíamos de la presencia de jóvenes reduciendo objetos producto de arrebatos o robos, además de la venta y consumo de drogas.

Hoy, domingo 5 de febrero, promediando las 12:45 hs., unos gritos que provenían del interior de la plaza, llamaron mi atención, por lo que ante los llantos de una mujer en crisis de nervios me acerqué con la intención de ver qué courría y ayudar.

Dentro de la plaza, contra una estructura que se encuentra emplazada allí, un adolescente, forcejeaba con un grupo de policías de la metropolitana, no se dejaba colocar las esposas y a pesar de ser superado en número, pudo arrojar al piso los celulares de los policías, un conjunto de esposas y algunas de las gorras.

Se mezclaban los gritos del menor, que aducía tener 9 años (por su contextura física podría rondar los 13 o 14 años) con los de la mujer víctima de el arrebato, una señora mayor, que junto a su esposo señalaban al demorado e indicaban que se encontraba con otro cómplice, juntos habrían arrebatado una cadenas de oro y una cámara digital a estos dos turistas brasileros.

En minutos, al lugar arribaron más efectivos policiales de la metropolitana, llegando a totalizar más de 10 efectivos policiales, incluídos cuatro del grupo especial, vestidos con boinas y ropa de fajina.

Al ser requisado, al menor se le encontró un encendedor, dos monedas de 1 peso y una bombilla adaptada para fumar paco. Pero nada de lo robado estaba en su poder, si los damnificados reconocieron al menor y su remera, la que llevaba sobre otra de distintos colores, algo habitual para quienes usan este tipo de metodología criminal, que es cambiarse de prenda luego de cometido el hecho.

Finalmente el menor, fue trasladado por la policía metropolitana para ponerlo a disposición de la justicia de menores.

La crítica constructiva, es que no se nota una adecuada formación profesional, los efectivos se encontraban nerviosos, sin saber como realizar el procedimiento, algo rutinario. Si 5 policías, no pueden reducir a un menor que no superaba los 13 años, que se puede esperar ante un delincuente mayor edad o con experiencia en delinquir.

Este espacio público, que históricamente ha tenido varios momentos conflictivos, es el lugar donde se pretende reubicar a los artesanos.

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

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