Prisión perpetua para mecánico que mató a su esposa

mecánico-asesino-condenadoEsa fue la condena que recibió Carlos Monges por el asesinato de su mujer Natalia Bernal, cometido en 2011 en la localidad de Pablo Nogués. El hombre le había efectuado tres balazos delante de la hija, de ambos, de 10 años. 

Un mecánico fue condenado este martes a prisión perpetua por haber asesinado a su esposa delante de la hija de ambos, de 10 años, luego de someterla a graves maltratos en la casa que compartían en la localidad bonaerense de Pablo Nogués, informaron fuentes judiciales.

La pena recayó sobre Carlos Daniel Arrieta Monges (34) por el “homicidio agravado por el vínculo” de Natalia Bernal (30), cometido en 2011, en dicha localidad del noroeste del conurbano.

Fuentes judiciales informaron que el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de San Martín coincidió con el pedido del fiscal Miguel Gragnoli, quien la semana pasada solicitó en su alegato que el mecánico sea condenado a prisión perpetua por ese mismo delito.

“Estamos conformes porque es una justa sentencia, era lo que esperábamos”, dijo Griselda Duarte, madre de la víctima, que en el juicio estuvo acompañada por integrantes de la Unidad de Victimología del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación.

En tanto, la defensa oficial había requerido que Arrieta Monges sea condenado a nueve años de prisión por “homicidio simple” ya que al momento del crimen el “vínculo estaba roto”.

La estrategia defensista se basó en que cuando se cometió este homicidio no estaba vigente en el Código Penal la figura legal del “femicidio”, cuyo agravante alcanza a las relaciones anteriores.

Durante el juicio oral, Arrieta Monges confesó ante los jueces haber matado a la mujer con un revólver calibre .38 y luego escapó del lugar a bordo de su Citroën C3.

El acusado dijo que la noche anterior “había tomado mucho” y que estaba como “ido”, por lo que sólo “tenía imágenes” de lo que había sucedido.

Por su parte, Ricardo Olivieri, cuñado de la víctima, declaró que el 11 de abril de 2011, en una casa situada en Maure 5342, de Pablo Nogués, partido de Malvinas Argentinas, estaba desayunando junto a Natalia y la hija de ella de 10 años.

De acuerdo al testimonio del hombre -en ese entonces estaba inmovilizado a raíz de un accidente- Arrieta Monges se presentó en la vivienda y le exigió a la mujer que saliera, pero ella no quiso. Como la puerta estaba abierta, el condenado ingresó y le efectuó tres balazos, de los cuales dos impactaron en el cuerpo de Natalia, aseguró Olivieri, quien no lo notó “alcoholizado”. Además, la hermana de Natalia declaró que la víctima siempre estaba angustiada por el maltrato al que la sometía su esposo.

Natalia, quien se había separado 10 días antes de ser asesinada, había formulado una denuncia por el maltrato en la Comisaría de la Mujer de Malvinas Argentinas y ya había sufrido otro intento de homicidio: en enero de 2010 el hombre le disparó, pero la bala no salió. “El (por el condenado) siempre la golpeaba por celos y una vez hasta la quiso quemar”, afirmó la madre de Natalia.

Luego del crimen, Arrieta Monges estuvo prófugo, mientras que su vehículo apareció abandonado el 7 de mayo de 2011, en la localidad bonaerense de Baradero.

Tras numerosas gestiones para que se lo buscara, el 10 de septiembre de 2012 fue detenido en Córdoba, provincia donde tendría algunos familiares, igual que en Rosario.

“Estuvieron casi doce años juntos y siempre la convencía para volver”, afirmó Griselda, quien se preguntó: “¿Porqué tuvieron que esperar a que pasara esto y no lo detuvieron antes de matar?”. Según Griselda, antes de la separación, la pareja y sus dos hijas convivían en una casa con la madre de Arrieta Monges.

 

Télam

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