Presos practican control mental para mejorar la convivencia

Cerca de 400 detenidos alojados en trece cárceles de la provincia de Buenos Aires participan del programa conocido como «Isha», que les permite reducir el estrés, las adicciones y aplicar la autosanación.

Se trata del método «Isha» de control mental, sistema de autoayuda que se enseña en cárceles de México, Chile y Brasil, entre otros países.

La provincia de Buenos Aires incorporó el sistema Isha en 13 unidades penales logrando, en tan solo tres meses, reducir los niveles de violencia entre las personas privadas de su libertad, por lo que ahora las autoridades proyectan extender la experiencia al resto de los complejos carcelarios.

Sobre esta inciativa, el gobernador Daniel Scioli aseguró que «una de las prioridades de nuestra política penitenciaria apunta a la readaptación social para ir reduciendo los casos de reincidencia y reiterancia«.

Por su parte, el jefe de Gabinete bonaerense, Alberto Pérez, apuntó que «el trabajo, la formación en todos los niveles educativos y también los métodos de autoayuda son pilares que permitirán la reinserción de estas personas en la sociedad».

Presos de ambos sexos -siempre en forma voluntaria- participan, en grupos reducidos, de la enseñanza de este mecanismo de autoayuda y autocontrol.

«Los internos se enganchan porque liberan tensiones y la asistencia es voluntaria. Los directores que implementaron el programa pidieron continuarlo porque hay una baja importante en el nivel de conflictividad de los internos que participan”, aseguró Walter Vela, subdirector general de Educación del SPB.

En la Provincia de Buenos Aires, el sistema «Isha» ya se enseña en unidades carcelarias de La Plata, Bahía Blanca, San Nicolás, Mercedes, Dolores, Junín, Mar del Plata, Saavedra y Barker (Benito Juárez).

Se había realizado una experiencia piloto a principios de año y en julio pasado arrancaron formalmente los cursos, que ya suman 362 alumnos.

El método Isha es un sistema de autosanación que les permite a las personas eliminar el estrés acumulado del sistema nervioso, con lo que aparece la oportunidad de encontrar la paz interior.

 

Fuente: Télam

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