Once:Denuncian que más de la mitad de los negocios son truchos

Es una zona invadida por vendedores no registrados que se instalan en las veredas, principalmente de la Avenida Pueyrredón. Hay 760 manteros y 530 «saladitas», señala un relevamiento de la CAME. En la semana hubo varios allanamientos en la zona por mercadería de dudosa procedencia.

Si hay algo que caracteriza al barrio de Once son sus ya característicos puestros callejeros, donde se puede encontrar todo tipo de  mercaderías: anteojos, calzoncillos, enchufes, ojotas, termos, juguetes, y alguna que otra artesanía. En su mayoría, se trata de mantas y mesas dispuestas en los alrededores de las avenidas Pueyrredón y Rivadavia, una l zona considerada como el paraíso de la venta ilegal.

Según un relevamiento de octubre dela Confederación Argentinadela Mediana Empresa(CAME), en Once hay 760 manteros y/o puestos de venta ilegal. Lo que representa el 16% de los puestos informales de todala Ciudad, que ascienden a 4.878.

La zona de Once es la segunda más invadida, después de la avenida Avellaneda, en Caballito. En las cercanías a la estación Miserere, las cifras crecen día a día: en agosto había 611 y en septiembre, 651. Además, hay 539 pequeños locales que forman parte de una especie de galerías, donde se venden productos de falsas marcas, al estilo de la “saladita”. En total, hay 1.299 puestos de venta de artículos de dudosa procedencia, contra 2.769 locales comerciales legalmente establecidos.

En las inmediaciones de la estación de tren, en Pueyrredón entre Bartolomé Mitre y Perón. Hay vendedores contra la pared y contra el cordón y apenas queda un lugar para caminar. Los rubros más repetidos son la venta de anteojos y ropa interior.

En la calle Florida, donde también existe una gran cantidad de manteros que en este momento son rechazados por los comerciantes de la zona, denuncian que hay gente que ofrece protección a cambio de dinero, una práctica característica de la mafia.

Fuentes del Gobierno estiman que durante 2010 los manteros habrían pagado cerca de $1,2 millones para tener el «permiso» de operar en la zona.

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