Once: Allanamiento en «fiesta» con prostitución, armas y drogas

La Policía Federal detuvo a 10 ciudadanos asiáticos en un fuerte operativo en un salón privado. Encontraron a ocho mujeres, armas, alcohol y drogas.

La Policía Federal detuvo a 10 ciudadanos asiáticos en un fuerte operativo llevado a cabo en  un salón privado de Once.

En el marco del allanamiento, encontraron a ocho mujeres, armas y alcohol. En el lugar, había además una mesa con botellas de agua mineral y preservativos, botellas de espumante y pastillas. También había platos con cocaína.

El salón sobre la calle Lavalle, ubicado detrás de una puerta de acero azul flanqueada por dos cámaras de seguridad era, básicamente, un karaoke, que se alquilaba para diversas ocasiones. Sin embargo, la Unidad de Trata de la Federal estaba ahí por un dato específico, prostitución. Encontraron a ocho mujeres, cinco de ellas de nacionalidad china, dos argentinas y una brasileña.

La pareja china que regenteaba el lugar también quedó detenida. Con un traductor mediante, los hombres en el piso aseguraron que alquilaron el lugar para “un cumpleaños”.

La policía también secuestró en el lugar una Taurus 9 milímetros con varias balas, un frasco de ketamina, dos bolsas de nylon con garras de pollo frescas y 370 mil pesos en efectivo. La vinculación a la mafia china, si es al local en sí, o a los detenidos en la fiesta, queda por determinarse.

Este caso no es el primero ni el único. En 2016, la división Defraudaciones y Estafas irrumpió en un pequeño local de la calle Carabobo al 1100 en el Bajo Flores donde encontraron a tres mujeres, dos argentinas y una de nacionalidad paraguaya y seis armas de fuego ocultas en una Renault Kangoo. Había mucho armamento y un hombre de esa mafia estaba mencionado como contacto del karaoke en una revista de la comunidad. Otro dato en otra causa revela cómo los delincuentes chinos encargan mujeres.

G.V, según consigna Infobae, es un viejo narco de nacionalidad peruana, oriundo de Quillabamba en Cuzco. Lo habían detenido hace varios años, cuando le encontraron 33 kilos de cocaína en su departamento. Estuvo preso, luego salió y ahora está preso nuevamente. Dos policías lo sorprendieron con una granada aturdidora y unos papeles con las amenazas típicas de la mafia china. Le incautaron el teléfono, las pericias al aparato revelaron varias conversaciones.

En 2017, el hombre mantuvo una charla con una mujer de su misma nacionalidad. G. le dice a su interlocutora que “necesito chicas para trabajar de noche” en “un karaoke de puros chinos” que “pagan por noche mil por estar en el local” y “si piden ir a un hotel vos ponés el precio, el mínimo es 2.500”.

Además, la policía encontró pipas de vidrio con boquillas de goma en la fiesta. Hace un tiempo que las autoridades sospechan que las tríadas asiáticas locales crearon su propia ruta para sustentar fumar metanfetamina, que como en Argentina no se  produce, hay que importar.

Con ese fin, llegó al aeropuerto de Ezeiza desde Bélgica una caja con un pony de juguete que tenía 2260 gramos de metanfetamina cristal. Así, llegó al país. El juez en lo penal económico Pablo Yadarola y la PROCUNAR montaron una entrega controlada a la mujer que debía recibirla en Liniers. En el dúplex detuvieron a tres hombres chinos y dos mujeres uruguayas. La PSA encontró una escopeta, casi 40 mil pesos en efectivo, un Audi A5, un Mercedes Benz C200 y algo que un investigador definió como “una guasada”: 44 kilos de ketamina en polvo, una cantidad insólita para esa droga.

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