Mendoza:Policías a juicio oral por presionar a travesti para que les practique sexo oral

Los uniformados están en prisión y podrían recibir una fortísima condena que iría de 8 a 40 años de cárcel. Los hechos ocurrieron en Mendoza, cuando los efectivos llevaron al chico a un descampado y, mientras el otro «patrullaba», su compañero se hacía succionar el miembro.

Está a punto de elevarse a juicio la causa que tiene a dos policías acusados de haber sometido sexualmente a un travesti menor de edad en enero del año pasado, en las inmediaciones del Parque Central de Ciudad, en Mendoza. Mientras tanto, los uniformados, que habrían abusado del joven cuando estaban en horas de trabajo, esperan el debate tras las rejas.

A un año del hecho, la causa que investiga el presunto abuso sexual cometido por los miembros de la policía al joven travesti de 17 años -de quien se reserva la identidad por tratarse de un menor de edad y además de un delito de instancia privada- será elevada a juicio ni bien termine la feria judicial.

Mientras tanto, los dos policías acusados por el menor siguen presos, luego de que la Cámara de Apelaciones confirmara la prisión preventiva. Esto, después de que el Fiscal especial, Daniel Carniello, imputara a ambos efectivos y ordenara su detención el 19 de enero de 2011.

«Uno de los motivos por los que se ha demorado la elevación a juicio es porque los abogados defensores de los policías han presentado muchos recursos que no han sido aceptados«, opinó una fuente de la investigación.

Así las cosas, para el juicio sólo falta que se establezca fecha y se sortee qué Cámara del Crimen será la encargada de llevar adelante el debate.

De acuerdo a lo que publica el diario Los Andes, todo comenzó en la madrugada del 18 de enero de 2011. Según la versión de la víctima, ese día alrededor de las 03:00 hs. había salido del boliche La Reserva y junto a una amiga caminó hasta la esquina de Buenos Aires e Ituzaingó donde pasarían a buscarlos. La idea era encontrarse allí con otros amigos y después ir a Guaymallén, donde vive la víctima.

Pero en ese momento, llegó al lugar el móvil 1.762 con dos policías y uno de ellos bajó y le ordenó a la acompañante del joven que se fuera mientras que a él lo obligó a subir al patrullero.

Después el conductor emprendió el recorrido hacía el Parque Central.

Allí, siempre según lo que la víctima denunció ante la Oficina Fiscal 13 de Capital, los policías lo obligaron a bajarse en la esquina de España y Maza, donde hay un descampado que está detrás de la Nave Cultural.

Entonces descendió del móvil uno de los uniformados y en el galpón lo obligó a practicarle sexo oral a la vez que lo amenazaba con el arma. Mientras tanto, el otro efectivo daba vueltas en el auto oficial, esperando su turno.

Una vez que el primer efectivo abusador dejó al joven, llegó el segundo policía e hizo lo mismo. Mientras lo sometía, su compañero simulaba patrullar la zona, explicó en esa oportunidad el joven.

Después, el chico fue obligado de nuevo a subir al móvil y lo dejaron abandonado en la esquina donde momentos antes lo habían visto.

La causa quedó en manos del Fiscal Daniel Carniello mientras que desde el Ministerio de Seguridad se decidió separar de su cargo a los efectivos de 23 y 29 años, ambos auxiliares que no llevaban en fuerza más de cinco años.

Una vez obtenidas las pruebas necesarias, el fiscal imputó a los uniformados y más tarde la Cámara de Apelaciones dictó la prisión preventiva.

La causa quedó carátula como «abuso sexual agravado en forma reiterada» y los efectivos arriesgan una condena que va desde ocho a cuarenta años de cárcel, explicó una fuente.

Una de las pruebas que a los efectivos les jugaron en contra fue que el joven abusado dio datos certeros sobre los uniformados y sobre el recorrido que describió el móvil. Con el GPS del auto se pudo corroborar la versión ofrecida por la víctima.

 

Fuente:Los Andes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *