María Laura Garibaldi si de viajar se trata tiene un 10

Sin dudas la «Defensora del Pueblo» de Avellaneda, es una mujer muy afecta a las relaciones institucionales y si de viajar se trata siempre dispuesta, lo que no está mal si los vecinos se beneficiarán con ello.

Viajes «protocolares» a provincias distantes, gastos de viáticos y representación que pagamos los vecinos sin una utilidad para su trabajo como defensora del Pueblo de Avellaneda.

Tan infantil es su organización de prensa, que en las redes donde la defensoría tiene presencia, son contados sus comunicados, así como irrelevantes para lo que los vecinos se merecen como trabajo de quien fue elegido para ocuparse de los problemas locales.

Luego de unos meses de no comunicar nada, informan que la señora María Laura Garibaldi estuvo participando en Río Cuarto, provincia de Córdoba de un encuentro sobre Jornadas Socio Ambientales “Comunidades e (in)Justicia Ambiental – El Medioambiente como derecho Humano”, en la ciudad de Río Cuarto del 28/05 al 3/06 del corriente.
Dichas jornadas han sido declaradas de interés municipal, por el Intendente Municipal, titular el Departamento Ejecutivo en consonancia con su compromiso por los Derechos Humanos en los diferentes planos del desarrollo socio comunitario.

Parece un chiste negro, que se destaque esta participación, cuando hace muchos años, los vecinos de Avellaneda, padecen enfermedades por contaminación del medio ambiente, algunos con enfermedades irreversibles y muchos que murieron producto de la falta de atención y controles del Estado.

Fábricas que contaminan por ejemplo el Arroyo Sarandí, el conflictivo Polo Químico de Dock Sud que nunca fue erradicado, algunas zonas del barrio de Piñeyro son algunos de los ejemplos nunca tratados, la misma defensoría tiene pendientes informes en los que se gastaron miles de pesos y nunca se incorporaron a alguna de las causas por contaminación ambiental, entonces, ¿qué es lo que pretenden informar?-

Muchas de las pocas cosas que se han hecho desde la defensoría han sido con motivaciones e interés político, apartándose de las funciones y obligaciones de quien ocupa el cargo de defensor, hacer política no está mal, pero entonces debería postularse para consejal o un cargo electivo si tanto interés tiene la señora Garibaldi.

En su inconducta y en su poco trabajo, tienen responsabilidad los CONCEJALES del HCD de Avellaneda que parecen no tener interés en interpelar a la defensora o en tratar su remoción, también el intendente Jorge Ferraresi que fue quien acordó apoyar su designación en un acuerdo con el concejal Daniel García quien además de romper con CAMBIEMOS Avellaneda, terminó en un monobloque apoyando con su voto al oficialismo local Barrueco-Ferraresi.

Curiosamente en las redes muchos hablan de chorraresi, de los planeros, de gastos superfluos pero no hablan de la mala gestión de Garibaldi.

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

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