Luis Silvio Carzoglio el juez de la política

Luego de la suspensión en su cargo de titular del Juzgado de Garantías N° 9 del Polo Judicial de Avellaneda, a la espera del Jury que determinará su expulsión del Poder Judicial, Luis Carzoglio, salió por los barrios a pregonar su inocencia y denunciar una presunta persecución política.

Carzoglio es un juez que como muchos accedió al cargo de magistrado por devolución de favores y como un futuro aliado del político que lo puso en ese lugar, en este caso es vox populi que su mentor fue el ex intendente Cacho Baldomero Álvarez, un creador de «monstruos» entre los que se cuentan el ahora concejal por CAMBIEMOS Sebastián Vinagre, con estos dos personajes el daño institucional y el perjuicio a los vecinos tiene como culpable a Cacho.

Volviendo al juez Carzoglio, mientras Cacho era un aliado de CAMBIEMOS en Avellaneda, sus fallos generalmente amparos contra el municipio se difundían por los medios y el juez parecía ser un hombre justo, si bien sus amparos nunca generaron un cambio, eran suficientes para demostrar que el municipio tenía la oposición de algunos vecinos a sus proyectos.

Con muchos años en política, Carzoglio nunca supo tener peso propio, tal vez por algunas de sus propias limitaciones las que trasladó al plano judicial donde tuvo varios enfrentamientos complicados con otros miembros integrantes del Poder Judicial, especialmente del Ministerio Público Fiscal.

Si hay que definir a Carzoglio como juez, se puede decir que fue un magistrado errante, no tenía una línea de trabajo, fallaba según las partes y eso lo llevó a cometer errores, algunos de los cuales derivaron en denuncias y pedidos de jury, hay que aclarar que la suspensión de Carzoglio no es por su actuación en el caso que tiene como imputados al clan Moyano, sino por denuncias anteriores en causas donde justamente hay un alto contenido político.

Que ahora Carzoglio denuncie visitas y aprietes de la AFI, no hacen más que confirmar mis dichos respecto a que no es un juez transparente y que tiene limitaciones personales para saber actuar, no es transparente del momento en que los visitantes de la AFI le expusieron sus intenciones y no actuó como corresponde a un magistrado.

Alejado su mentor Cacho de Cambiemos, Carzoglio goza del apoyo de los medios con vínculos con el peronismo y una puesta en escena como es el andar por los barrios reunido para manifestar su inocencia.

Una de las criticas más fuertes a Carzoglio como juez fue el hecho de que dependiendo a quien se investigaba su posición era distinta, curiosamente y esto se puede comprobar de manera sencilla por las estadísticas desde su suspensión ha aumentado considerablemente los allanamientos por drogas y otros delitos.

Y hasta utilizó la red social Facebook para denunciar que en la comisaría 4ta de Sarandí los detenidos estaban incómodos por las instalaciones y el exceso de detenidos, algo curioso ya que se supone un magistrado al confirmar esas condiciones debe tomar medidas y notificar a los responsables de la policía y del Servicio Penitenciario Bonaerense por el cupo, en este caso los ministros de seguridad y justicia o bien a la propia gobernadora María Eugenia Vidal, observación hecha por quien escribe y que en lugar de responder el juez borró su publicación.

Como en toda historia quien miente lo hace sobre un hecho real y ese hecho es que la suerte de Carzoglio cambió, los 5 jurys en su contra se activaron, comenzó una campaña sucia de la prensa que sostiene el relato del gobierno Clarín y La Nación los que titularon contra el magistrado, pero en el contenido no había nada relevante, de hecho tomaron referencias que solo había hecho desde el Diario El Sindical.

Carzoglio se vuelve a equivocar en la estrategia de defensa, cuando alguien elige la exposición para defenderse debe saber que las manifestaciones deben ser pensadas y cuidadas, de lo contrario lo dicho te juega en contra y si Carzoglio es juzgado por su desempeño, habla muy mal de él que hable de República con un concepto equivocado de lo que es la República, no saber la correcta definición de algo básico dentro del derecho constitucional en un magistrado pone en duda su formación y su capacidad para poder valorar con criterio las causas en las que deba entender como Juez de Garantías.

Creo que ya perdimos la República, porque no funciona la Justicia y la República ha perdido su base, que es el Poder Judicial”, esta afirmación del juez suspendido tira abajo cualquier defensa suya sobre idoneidad para el cargo.

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

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