Ver las imágenes de los cuerpos de las adolescentes baleadas en Florencio Varela fue impactante, por cuestiones laborales uno suele ver cadáveres, pero no deja de impactar ver la muerte en menores que deberían estar con una sonrisa y divirtiéndose con amigos.

Este criminal acto llevado acabo por Luis Esteban Weiman abre varios debates en las redes y no por las diversidades de opiniones debe pasarse por alto el hecho de que se está frente a un personaje peligroso antes del ataque a tiros, basta con mirar su perfil en la red social Facebook para notar su gusto por los boliches y especialmente la compañía de menores consumiendo bebidas alcohólicas.

Algunas de las chicas con las que se lo puede ver muy cercano según sus perfiles son menores a los 16 años y en esto hay que dar algo de entidad a quienes cuestionan a los padres que no saben dónde y qué hacen sus hijas, más allá que este tipo de crimenes no se pueden evitar ni por padres, amigos o autoridades.

Es muy importante que como sociedad, nos preocupemos de dónde se divierten nuestros chicos, no puede seguir pasando que menores se relacionen con adultos que los duplican en años en boliches, es obvio que si esto pasa y que si los menores consumen alcohol hay connivencia y corrupción, tanto de los funcionarios municipales como de la policía, porque estos adultos no solo consumen bebidas sino que son muchas veces los que hacen debutar a los menores en las drogas.

No hay dudas que este criminal era una persona de riesgo para las menores que interactuaban con él en las redes, el contenido de algunos “chistes” revelan mucho de este personaje.

Una vez más las agencias de seguridad vuelven a quedar en la mira o deberían estarlo, ya que no se explica como alguien como Luis Esteban Weiman pudo ingresar a la agencia RedGuard sorteando exámenes médicos.

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw