Lorena Ramundo peinate para la foto y sonreí

En lo que se puede definir como el colmo de la hipocresía, Lorena Ramundo, otro funcionario del municipio que recibió un ascenso inmerecido, en esas cosas malas que tiene Jorge Ferraresi de «premiar» la militancia por sobre la capacidad o de mínima el presentismo.

Ya que nos aumentan los impuestos municipales, uno espera del otro lado, es decir del municipio funcionarios que vayan todos los días a trabajar y no que lo hagan 2 o 3 veces porque el resto de los días o están militando o con «problemas personales», como si el resto de los trabajadores fueran repollos sin lazos familiares.

Lorena Ramundo es por lejos una de las peores responsables de Niñez, Adolescencia y Familia de Avellaneda, su antecesora lo hoy Jueza de Familia Alejandra Sobrado era mala, pero al parecer no tan mala si la comparamos con Ramundo que para peor, se ha rodeado de un equipo ineficiente pero además poco inteligente, ya que lo ideal sería que por lo menos no se note que lo son, pero no, soberbios por la impunidad con la que se manejan atienden mal, dan malas respuestas y no solucionan nada, por el contrario parecería que se burlan de quienes concurren buscando la asistencia y contención del Estado.

Y en la foto en cuestión no podía faltar «figureti» Magdalena Sierra, la mujer en los papeles de Jorge Ferraresi que además de ser legisladora solo por ser la mujer de, es la responsable del Observatorio Social local, en su gestión lo único que salió en los medios fueron unas denuncias por maltrato laboral, en las que resultó absuelta, pero alguien escuchó alguna entrevista o declaración de Magdalena sobre la realidad social y la vulnerabilidad de los menores de Avellaneda?, pasa más tiempo ocupada en su sonrisa prolija, su cabello planchado y el look que en aportar algo por lo menos a las necesidades locales.

Tal vez, Ramundo por estar «militando» y Magdalena por tener tantos cargos, no se han enterado que en Avellaneda el 80% de los delitos son cometidos por menores de edad, que eso representa un grave problema, porque garantiza impunidad y hay menores que viven el día a día en situación de riesgo, por descuido de mayores o bien por vivir en situación de calle, donde son tentados por delincuentes ya curtidos.

Curiosamente, en los casos de menores imputados de delitos, no interviene el área del municipio para atender la situación del menor y determinar si es víctima de sus progenitores o adultos que se benefician con el delito.

Ya que la prioridad es «militar», podrían militar los cargos y hacerlo sin retribución, digo porque los ascensos inmerecidos representan a la vez un aumento de sueldo, pero al parecer no de responsabilidades, cosas de Avellaneda avaladas por un intendente que cuando no sabe que ponerse para las fotos se pone al lado a Magdalena.

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

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