Lomas de Zamora:Denuncian intento de vaciamiento del centro de menores

   Con una radio abierta en el Centro de Recepción Penal Juvenil, trabajadores de ATE Sur denunciaron “el intento de Provincia de desmantelar” la institución para “transformarla en un modelo carcelario y represivo”, según apuntó Nora Quercia, secretaria general del gremio.“Quieren convertir el CREU en una cárcel”, advierten.

Trabajadores de ATE Sur se manifestaron frente a los Tribunales de Lomas de Zamora y realizaron una radio abierta y un mate cocido frente al Centro de Recepción Penal Juvenil, en 12 de Octubre y Larroque, en signo de protesta por la intención del Gobierno bonaerense de trasladar a 19 trabajadores. Denuncian que la intención es “el vaciamiento y desmantelamiento” de la institución para instaurar un sistema carcelario, como el de adultos, para los menores allí alojados.

El conflicto tiene como eje al Centro de Recepción, Evaluación y Ubicación (CREU), que funciona en el centro y depende de la Secretaría de Niñez y Adolescencia de la Provincia. “Los compañeros están llevando adelante un conflicto porque bajó un memo del organismo provincial de Niñez que ordena el traslado de 19 compañeros a distintos centros de la Provincia. Se trata de activistas, luchadores e integrantes de la Comisión de ATE Sur. Ayer se agravó el conflicto porque, a pesar de los recursos judiciales que han presentado, sigue firme la decisión e incluso el Gobierno los amenaza con el abandono de cargo”, explica a Info Región Nora Quercia, secretaria general de ATE Sur.

Lo cierto es que, además de denunciar “un ataque contra la organización” y “persecución sindical”, los trabajadores enrolados en ATE que prestan servicio en el CREU advierten sobre la que consideran la “verdadera intencionalidad” de la medida. “El objetivo de este Gobierno es volver a un modelo carcelario. Está ligado a eso, y se suma al intento de bajar la edad de imputabilidad de los chicos. Nosotros somos defensores de los derechos de los laburantes, pero también de los menores, y el Gobierno quiere desmantelar esta institución”, denunció Quercia.

A los conflictos constantes por las malas condiciones de alojamiento de los menores en el Centro se suma el intento de quitar recursos humanos. Marcelo Brizuela, que es trabajador de Niñez y operador de patio en el CREU hace diez años, es uno de los afectados y advierte que el traslado de los 19 empleados “se enmarca en la idea de instalar las bases para que el CREU se convierta en una cárcel”.

“Durante años hemos peleado entre dos paradigmas: el de protección y promoción de derechos del sistema penal juvenil afianzado en las ideas de responsabilidad y educación y el que a ellos les sale mucho más barato, que consiste en una institución en la que el servicio penitenciario meta palo y en el que se auto regulen las condiciones de vida de cada pabellón, como pasa en las cárceles”, sostiene Brizuela a este medio.

Además, asegura que la situación en la que quedará el CREU si se concreta el traslado de la casi veintena de trabajadores “será devastadora”. “Porque en este último año también han disminuido los recursos para la atención diaria y los insumos. Han levantado todo el piso del CREU, con lo cual se dificulta el ingreso de vehículos, de ambulancias, unidades sanitarias o de alguien que venga a proveer una asistencia”, denuncia.

En ese marco, tanto Quercia como Brizuela sostienen que la política del Gobierno bonaerense consiste en “profundizar el vaciamiento” y que el modelo de instituto sea como el que funciona en Virrey del Pino, La Matanza, donde según detallan “el servicio penitenciario maneja la política y la violencia es el único lenguaje como en las cárceles”.

“Nosotros los trabajadores somos un obstáculo para ellos. Porque entendemos que no podemos ser promotores de derechos, restituir derechos a los pibes, si aceptamos esto. No hay una inserción positiva de los chicos”, sostiene Brizuela.

Si bien el CREU está tipificado como una alcaidía, funciona como un instituto con diferentes módulos, entre ellos uno para jóvenes que ya cumplieron los 18 años. Además tiene una escuela con su respectivo cuerpo docente, que es una extensión de la Escuela Media 4, que funciona a pocos metros, en Larroque al 2200.

“La experiencia muestra que trabajadores organizados y no represores, personal uniformado, hemos podido con esto. Por eso nos trasladan. Nos castigan por pelear por eso”, señalan.

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