Le dieron prisión domiciliaria a un femicida que mató a su pareja y la envolvió en frazada

Se trata de Antonio “El Gitano” Devias, imputado por el crimen de María Lourdes Arangio. La medida fue otorgada por una infección en los pies.

Raúl Antonio Devias, alias «El Gitano», quien está procesado por el femicidio de María Lourdes Arangio, cuyo cadáver fue encontrado en junio envuelto en frazadas en el barrio porteño de Colegiales fue beneficiado con arresto domiciliario debido a que tiene una infección en los pies.

La medida fue dispuesta por la sala I de la Cámara del Crimen, integrada para este caso por los jueces Pablo Lucero e Ignacio Rodríguez Varela.

En julio, el imputado fue procesado por el delito de «homicidio doblemente agravado por haber sido cometido contra su pareja y por haber mediado violencia de género«, por lo que en caso de ser condenado recibirá una pena de prisión perpetua.

En el fallo, los jueces indicaron que el 16 de julio le negaron la excarcelación a Devias, pero ordenaron la formación de un incidente de salud y otro por prisión domiciliaria.

En ese marco, el procesado fue revisado por un integrante del Cuerpo Médico Forense que sostuvo que padece una «micosis interdigital con erosión cutánea en pies» que «sin duda puede constituir la puerta de entrada del cuadro infeccioso que presentó».

Al respecto, al redactar su voto, el juez Lucero afirmó que esa infección «podría acarrear consecuencias personales que ameritan la morigeración de las condiciones de su detención mediante su prisión domiciliaria en el lugar de residencia de sus padres, como ha solicitado su defensa, independientemente del desarrollo de este padecimiento».

El fallo menciona que los padres de Devias se ofrecieron a recibirlo y a hacerse cargo de sus necesidades y cuidados pertinentes.

Sin embargo, la sala I consideró que el imputado debe ser introducido en el «Programa de Asistencia de Personas bajo Vigilancia Electrónica», es decir, que se le coloque una tobillera electrónica, y que la comisaría correspondiente se encargue del cumplimiento de la medida.

Por otra parte, los jueces remarcaron «la singularidad del hecho investigado y las circunstancias extraordinarias de la conducta atribuida a Devias, las cuales aún no han sido completamente esclarecidas».

El crimen se descubrió el 18 de junio a la mañana, cuando un vecino llamó al 911 para reportar la presencia de un bulto de grandes dimensiones, empaquetado con dos frazadas entre dos autos estacionados, en Céspedes al 2900, en el barrio de Colegiales.

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