La Plata: Nuevamente el Jefe de la Policía Local está involucrado en irregularidades

   Luego de que fuera investigado por la justicia platense cuando el Fiscal Álvaro Garganta lo vinculó a la causa donde murió la estudiante de periodismo de la UNLP, Emilia Uscamayta Curí.

Por ese hecho Garganta decidió imputar al ex secretario de Seguridad Piqué luego de analizar el cruce de llamadas telefónicas de la noche del 31 de diciembre entre el propio Piqué y el jefe de la Policía Local, Sebastián Martínez Pass.

En la causa se revelaron relaciones de corrupción entre funcionarios, policías y empresarios, algunos con fuertes vínculos con el PRO como el caso del dueño de la casa quinta, Carlos Bellone; el empresario y militante del PRO, Raúl “El Peque” García –que compartía actos no sólo con Garro, sino con Mauricio Macri y María Eugenia Vidal–; el propietario de un reconocido boliche platense, Santiago Piedrabuena; y el relacionista público Gastón Haramboure, único detenido tras violar la prisión domiciliaria en el marco de una condena por el asesinato de un joven en 2009.

Ahora en la Policía Local se ha armado un sistema de recaudación ilegal muy aceitado que reporta cientos de miles de pesos al mes a sus máximos dirigentes”, según dijeron a diario Hoy fuentes cercanas a la Secretaría de Seguridad de la Comuna. Integrantes de la fuerza platense están acusados de exigir contribuciones de unos $2.000 mensuales a los comerciantes ubicados en distintas zonas de la ciudad, a cambio de brindarles protección contra el delito.

De acuerdo a decenas de testimonios a los que accedió este medio, algunos efectivos de la Policía Local serían quienes, a nombre de sus más altos jefes, llevarían adelante un “apriete” a los negocios para cobrarles una “tasa” por seguridad. Una de las zonas donde se evidencia este accionar es en los alrededores de Plaza Italia, por calle 44. Allí, después de varias denuncias hechas por este medio refiriendo esta situación, misteriosamente desaparecieron los efectivos policiales y los hechos delictivos se habrían multiplicado.

Este sistema de recaudación ilegal le estaría reportando a la fuerza que comanda Sebastián Martínez Pass, hombre de confianza del exsecretario de Seguridad Daniel Piqué, alrededor de medio millón de pesos mensuales, y el circuito se habría extendido no solo a lo que  refiere al centro, sino también a las zonas de las quintas y a los hospitales de la región.

Por estas horas puede verse cómo efectivos de la Policía Local realizan el servicio de vigilancia en el Hospital San Martín, cuando esto es competencia de la Bonaerense. Toda esta plata sucia de la corrupción policial pasaría a engrosar las arcas de la Seguridad municipal, que sigue teniendo como máximos referentes a Piqué, Martínez Pass y Carlos Alberto Mariescurrena.

Actividad propia

Otra situación que preocupa a los vecinos de la ciudad es que Ariel Peña, oficial de la fuerza platense imputado ante la Justicia por pedir coimas a comerciantes, seguiría revistiendo funciones “particulares” en el área de seguridad de la Comuna, aunque en este caso sin brindar servicio en las calles, sino detrás del mostrador y escondido de los flashes públicos.

Peña, procesado por el delito de “exacciones ilegales”, estaría siendo protegido por muchas de las autoridades locales para evitar de esta manera que revele todo el oscuro accionar en la Justicia y se destape una olla a presión que podría acabar con las carreras de gran cantidad de funcionarios municipales.

Presión en primera persona

En diálogo con este medio, Belén, dueña de un pequeño comercio de la ciudad, contó las travesías que ha debido soportar por personal policial que exige sobornos a cambio de brindar cierta custodia y cuidado a sus locales.

“Efectivos de la Policía Local de civil vinieron a advertirme que estaban pidiendo coimas a cambio de seguridad para los comercios. De eso se encargan los efectivos que salen a las calles”, declaró la comerciante de espaldas a la cámara para evitar represalias.

Dueña de un negocio en el microcentro platense, Belén señaló: “Lo que es seguridad, acá en los comercios de la zona directamente no hay, estamos totalmente desprotegidos. Después de las seis de la tarde esto es tierra de nadie, te puede pasar cualquier cosa y nadie va a venir a rescatarte”.

Silencio oficial

El diario Hoy se acercó ayer a la Municipalidad y pidió una entrevista con el intendente Julio Garro para conocer qué acciones tomará ante el escándalo que involucra a la Policía Local y a funcionarios de la Secretaría de Seguridad.

Primero dieron excusas e hicieron esperar al cronista en los pasillos por más de 40 minutos, para luego informarle que se comunicara directamente con el área de Prensa. A pesar de que Garro se encontraba en el lugar, no quiso atender la requisitoria periodística.

Como única respuesta oficial, se aseguró que el área de Seguridad del Municipio emitiría un comunicado al Concejo Deliberante. Al cierre de esta edición, no se escuchó ninguna voz oficial respecto al tema.

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