Se la conoce como “Flakka”, “Zombie” o “Caníbal”. El estupefaciente fue descubierto tras la detención de un sujeto de nacionalidad china en el barrio porteño de Almagro. El hombre portaba esta sustancia, que puede ser consumida vía oral, respiratoria o endovenosa, y produce exitación, delirio, alucinaciones, paranoia, canibalismo, e incluso puede llevar a la muerte.

La policía descubrió la droga casi por casualidad cuando una persona de nacionalidad china fue detenida en el barrio de Almagro con cinco dosis de esta sustancia que puede provocar la muerte inmediata de quien la consume. El operativo fue llevado a cabo por efectivos de la comisaría 11ª al requisar un auto que circulaba sin luces y realizaba maniobras sospechosas.

Los uniformados ordenaron la detención para su identificación y constataron que su conductor, un ciudadano chino de 28 años, carecía de documentos y se mostraba nervioso. Los agentes de la Policía de la Ciudad requisaron el vehículo y encontraron cinco envoltorios de “La Flakka”.

Esta droga sintética tiene su origen en China y contiene el componente Alpha PVP, derivado de a metilendioxipirovalerona (MDPV), también denominada como “droga caníbal” por sus extrañas y peligrosas características. Puede ser consumida oralmente, esnifada, fumada o inyectada.

Entre sus efectos negativos se encuentran: dolor de garganta, dolor en el pecho, irritación en los pulmones, supresión del apetito, sudoración, taquicardia, insomnio, tensión muscular, tensión mandibular, vasoconstricción, dolor de cabeza, ansiedad, agitación, sensación de mareo, debilidad muscular, ataques de pánico, depresión y psicosis. Su efecto casi inmediato es proporcionar una fuerza sobrehumana al que la consume, por lo que se la identifica en la jerga también como “la droga de Hulk”. Luego se pasa al delirio extremo. En EE.UU. la llaman “la locura por 5 dólares, droga zombi o posesión”.

La euforia que produce esta sustancia desaparece al poco tiempo, por lo que muchos consumidores sienten la necesidad de consumir de nuevo. Esta sustancia, al igual que otros estimulantes similares, puede provocar tolerancia y dependencia.

El consumo de Flakka se detectó en el 2013 en Asia y en Europa, donde se registraron casos de muerte por su elevada toxicidad. En el continente americano, esta sustancia se encontró en Colombia y en Estados Unidos, principalmente en Florida.