Julio Chavarría, el impresentable abogado del árbitro Bustos

   Sin ponerse colorado, el abogado Julio Chavarría dio conferencias a distintos medios de prensa con afirmaciones que ensucian el ejercicio de la profesión al descalificar a las víctimas con apreciaciones injuriantes y que atentan contra la garantía constitucional de los actos privados, pero fue más allá aún, al afirmar que si el menor parece mayor no hay violación.

Es de esperar que alguno de los colegios de abogados donde este impresentable personaje se encuentra matriculado actué de oficio e inicie un proceso para sancionar la conducta de un letrado, que debe defender a su cliente probando su inocencia y no emitiendo opiniones agraviantes para con las víctimas más si se trata de menores de edad, también espero que los organismos encargados de tutelar los derechos de los niños y adolescentes hagan lo propio.

En este punto, la Defensora del Pueblo de Avellaneda, María Laura Garibaldi, tiene una muy buena oportunidad de demostrar que su interés en la causa no ha sido solo para obtener prensa, ya que ella en persona dijo estar interesada en ayudar a la contención de las víctimas y sus familiares, algo que seguramente este «abogado» ha pisoteado sin ningún miramiento.

A continuación algunas de las frases del abogado Chavarría:

«a los chicos les gusta hacer la plata fácil»  Dicen que a confesión de parte relevo de pruebas, bueno si un adulto ofrece dinero por sexo a un menor, eso es un delito, si este señor tiene probado que a los chicos les gusta hacer plata fácil es porque o su cliente o tiene información de que esto es así. Un dato que la fiscal de la causa no debería dejar pasar y citarlo a que aclare sus dichos.

«estaban previamente corrompidos»  Otra frase que sin lugar a dudas va en contra de sus intereses como defensor, si los menores estaban previamente corrompidos, reconoce que hay quienes causaron esa corrupción en los menores lo cual también es un delito, ya que los menores no tienen las condiciones de madurez que la justicia sí le exige a un adulto.

«Yo como defensor sostengo que según lo que hay en el la causa y lo que dijo en cámara Gesell el que mi defendido creía que era mayor, hay que separar la cuestión moral del hecho de la cuestión legal»   Otra máxima general del derecho dice que nadie puede alegar en su defensa su propia torpeza, ergo, resulta pueril el argumento de que una persona acostumbrada a tratar con deportistas ignore cuando se trata de un menor o no por su aspecto, mucho menos creíble resulta cuando sus preferencias son los menores, es como creer que un coleccionista X no reconozca una falsificación.

Chavarría dijo que «no tienen sustento», y señaló que una de las víctimas dijo en cámara Gesell que «tenía 15 años, no 14 como estaba en la denuncia y a mi cliente lo imputan de abusar de un menor de 16», por lo que evaluó que existen «inconsistencias en la causa».  Bueno, la calidad de abogado la demuestra con un argumento tan ridículo como toda su exposición, si el mismo reconoce que la imputación corresponde al tipo penal de abusar de un menor de 16 años, resulta irrelevante que el menor tenga 15 y no 14, un error que no alcanza a constituir una inconsistencia porque correspondería en el caso de que el menor tuviera 16 y no encuadrada dentro de los límites que describe el tipo penal. Mi experiencia judicial ha visto imputaciones con una fecha incorrecta, lo que sí es una inconsistencia y que la Cámara al advertirlo ordenó corregir la fecha notificando a las partes.

«Estamos hablando de un chico que está prostituido, que vive de la prostitución, y ya hay jurisprudencia que indica que como algo ya esta corrompido, no se lo puede corromper», expresó el abogado en declaraciones a la prensa luego de aclarar que Bustos nunca creyó mantener relación alguna con un menor de edad.

Una de las peores frases de un impresentable que merece no solo ser sancionado sino el repudio de la sociedad, desconozco la jurisprudencia a la que se refiere, no he encontrado un fallo que así se fundara y que absolviera al acusado, lo más cercano y que generó el repudio social y la apelación tenía como acusado a un pastor que tuvo sexo con menores valiéndose de su condición de adulto y jerarquía, su defensa había alegado que las menores por su condición social tienen una iniciación sexual temprana y que una de ellas no era virgen, esto solo morigero la condena, pero ese alegato generó el repudio de todos los sectores de la sociedad. Parece ignorar el «abogado» que hay violación incluso en casos donde la víctima es prostituta o bien en el propio matrimonio, el concepto de violación se funda en la violencia sea física o psíquica, también por la edad, en el caso de menores no existe consentimiento, mucho menos un requisito de virginidad.

Insisto, espero de las instituciones involucradas, juzgado, fiscalía, colegios de abogados, organismos de protección de los derechos de los niños y adolescentes, como de la Defensoría del Pueblo de Avellaneda, una inmediata intervención ante semejantes declaraciones, que no solo son repudiables moralmente como este señor cree, sino que merecen una sanción.

 

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

 

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