Joven denunció que su padre abusó de ella durante 6 años

 Milagros  Tal como viene pasando con otras chicas, en este caso la joven, de nombre Milagros, se animó a denunciar a su padre en el sitio No Más Gritos Sin Voz de dicha red social. Llegó a creer que “era algo normal”.

Una joven, de 20 años y residente en la ciudad cordobesa de San Francisco, denunció que fue abusada sexualmente durante seis años por su propio padre cuando era niña, mediante la publicación de una conmovedora carta en Facebook, tal como viene ocurriendo con otras chicas que se animan a contar sus traumáticas experiencias en el sitio «No más gritos sin voz» de esta red social.

En su detallado relato, Milagros sostuvo que «fueron tantas veces, que comencé a sentir que eso era algo normal, que era una muestra de amor», al referirse al sometimiento que sufrió y ahora decidió hacer público, a modo de «ayuda» a otras víctimas de este tipo de abusos sexual intramuros. «A veces, se puede ayudar a los demás desde las vivencias personales; suele ser difícil entender porque nos suceden ciertas cosas, pero cuando logramos repararlas nos damos cuenta que nos podemos convertir en una herramienta para otros, y eso, es en definitiva lo que vengo a dejar, mi experiencia y las ganas de vivir!!», escribió.

«Durante 6 años de mi infancia, fui abusada sexualmente por parte de mi progenitor. Fueron 6 años de amenazas y violencia física, emocional y psicológicamente. Me decía que era un juego, en donde solo podíamos jugar él y yo, que no le dijera nada a mamá ni a mi hermano, porque de ser así, él los mataría. Fueron tantas veces, que comencé a sentir que eso era algo normal, que era una muestra de ‘amor’, agregó Milagros.

Además, la joven puntualizó que «fui creciendo. Mi cuerpo y mi mente construyeron un mecanismo de defensa; cuando las imágenes y el dolor venían a mi, pensaba que estaba teniendo una pesadilla, que eso no había pasado, que solo fue un mal sueño. Debo reconocer que pensar eso, muchas veces me quitaba mi angustia… Llego un momento en que suponer que fue una pesadilla ya no me aliviaba y los recuerdos cada vez eran más seguidos y el dolor mucho más profundo».

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *