Histórica y multitudinaria marcha por Ni Una Menos

Agrupaciones feministas, movimientos sociales, sindicales y partidos políticos se movilizan en el cuarto aniversario de «Ni Una Menos» en reclamo de sus derechos, la legalización del aborto y para erradicar la violencia machista.

Canciones que se repiten y hacen eco sobre la imponente Avenida de Mayo, pañuelos de todos los colores que representan ideales de lucha y carteles con fotografías de centenares de víctimas que cuentan historias que esperan nunca ser olvidadas. Miles de mujeres, muchas pertenecientes a agrupaciones feministas, movimientos sociales, sindicales y partidos políticos, marcharon este lunes desde el Congreso hacia Plaza de Mayo en la quinta movilización «Ni Una Menos» en reclamo por los derechos de las mujeres, por la legalización del aborto y para erradicar la violencia machista.

En la esquina de Carlos Pellegrini y Avenida de Mayo, centenares de mujeres se comenzaron a concentrar alrededor de las 17 horas para emprender camino hasta Plaza de Mayo donde un escenario esperaba para comenzar con el acto central. El reclamo era más que claro: el fin de la violencia machista y los femicidios que, en lo que va del año, suman 133 víctimas.

Las miradas complices y los bailes al ritmo de los tambores fueron protagonistas en la tarde del lunes en la ciudad porteña de Buenos Aires y en todo el país. No faltaron los «glitters» en la cara de todas las jóvenes que indicaban que ese día formarían parte del gran colectivo feminista que marcharía en «Ni Una Menos».

El documento final, leído ante la multitud en la Plaza de Mayo, reseñó los reclamos del movimiento de mujeres, pidió a las Cámaras Legislativas que se apruebe la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, y exigió el «fin de los femicidios, travesticidios, transfemicidios y crímenes de odio».

También reclamaron la declaración de «la Emergencia en violencia de género» porque «desde 2015 hubo alrededor de 1.193 femicidios».

El texto, consensuado por todas las agrupaciones convocantes, señaló que marcharon «para decir basta de violencia económica, sexista, racista y clasista contra las mujeres, lesbianas, travestis, trans, bisexuales, no binaries, gordes e intersex; de la clase trabajadora: ocupades, desocupades, precarizades, piqueteres y de la economía popular, visibilizando especialmente a las mujeres indígenas, originarias, afroargentinas y negras».

Además, pidió «saldar la deuda histórica para con ellas y todas las identidades vulneradas por el capitalismo patriarcal y el modelo económico de Mauricio Macri y la alianza Cambiemos, sostenido por su gobierno y los gobiernos provinciales que precarizan nuestras vidas y profundizan todas las desigualdades y las opresiones».

«Nos siguen matando», dijo Estela del barrio porteño de Lugano, y aseguró que en todo este tiempo «el Gobierno no cumplió con la ley».

A su lado, está Marisol, que llegó desde Mataderos junto a su hija Sol y su sobrina Lucía, y afirmó que siguen «luchando por la igualdad y para cambiar la cabeza de la sociedad».

Luego agregó: «Somos todos personas con los mismos derechos».

En tanto, Pablo y Verónica viajaron desde Paraná, Entre Ríos, y contaron que la hermana de Verónica es una de las víctimas de femicidio a manos de su ex pareja, el 18 de septiembre del año pasado.

«Con nuestra lucha y junto a nuestra familia, logramos que la Justicia cambie la carátula de ‘homicidio’ y lo considere ‘femicidio’, con lo que la pena se incrementará de 8 a 25 años», agregó Verónica.

Por su parte, Diego de Avellaneda, que estaba acompañado por su novia Jéssica y sus hijos Luciano y Franchesca, aseguró que estaba en la marcha porque «siempre estamos en medio de una lucha donde hay un grupo social que es masacrado. En este caso, son mujeres y simplemente son masacradas por una cuestión de género».

Martha Rosenberg, integrante de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito aseguró que con este tipo de movilizaciones «se logró sostener el tema del aborto en la agenda política» y que «consolida una lucha de más de quince años».

Aquel histórico 3 de junio de 2015, el movimiento que se había gestado a través de la red social Twitter colmó la plaza Congreso. En protesta por el altísimo índice de femicidios que registra la Argentina, miles de mujeres se expresaron en las calles en repudio a la violencia de género. A cuatro años del comienzo de esta lucha, los índices siguen preocupando y las mujeres siguen copando todo el país al grito de «Ni Una Menos».

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