Hernán Doval patalea como un niño ante un Ferraresi que se muestra fuerte

Ferraresi-y-DovalUn clima de política con tufo a pasado ronda el municipio de Avellaneda, las internas políticas, los pases de factura y las roscas políticas, están a la orden del día, como lo están las operaciones de prensa, donde muchos medios, y algunos que ni siquiera cumplen con los requisitos mínimos para ser llamados así, aprovechan esta situación para tirar redes en las aguas turbulentas.

Personalmente he criticado muchas de las decisiones políticas del intendente Jorge Ferraresi e incluso hoy creo que se ha equivocado en la designación de funcionarios sin la experiencia para el cargo, y que esos errores la gestión siempre los termina pagando.

De hecho, la imagen que hoy tienen los vecinos de la gestión se ha visto perjudicada por una mala información entre las actividades que desarrolla el municipio y las reales necesidades o reclamos de los vecinos, por ejemplo, en uno de los temas más calientes como es la seguridad, hoy los vecinos no comprenden la diferencia entre policía local, comunal o municipal, ni hay alguien que les pueda explicar con conocimientos en la materia, que es lo que he visto en las reuniones de seguridad que organizan los vecinos.

Cuando se les explica entienden y el enojo y los reclamos disminuyen, pero sin esa información correctamente transmitida, solo se genera que la gente se retire molesta y pensando que les mienten.

Así, en otros puntos, la gestión hace agua por no contar con una correcta forma de información, el tema sindical, algo que muy pocos trabajadores del municipio saben realmente cómo funciona, es otro de los puntos donde el intendente deja un blando fácil para atacar por falta de información a los empleados, muchos de los cuales ya tienen una idea de que el sindicato es un nido de corrupción, y cueva de «acomodados», que es justamente la falta de participación de los afiliados lo que ha permitido que ocurrieran graves falencias a la hora de brindar servicios tan importantes como la salud, encontrándose así con clínicas que dejaron de atender a los municipales, o les cobraban las consultas porque el sindicato no pagaba, ni hablar de los años que la única clínica maternal y ginecológica para atenderse en Avellaneda era la Clínica Nuestra Señora de la Dulce Espera.

Hernán Doval no ha mostrado a la fecha capacidad de gestión, las pocas actividades políticas que ha mostrado, siempre están vinculadas a beneficios de clubes o lugares donde se encuentran sus huestes militantes, es decir, en beneficio de la sociedad toda nada, es un diputada que no representa a los ciudadanos, representa a los ciudadanos que lo votan. Esto señores se llama clientelismo.

Por otro lado, el sindicato que ahora intenta descreditar al intendente, que habla de discriminación, es el mismo sindicato que acordó «poner» un representante en el HCD, tal vez no fue la mejor representante, pero fue la que ellos propusieron y podría decirse que es concordante con el criterio que ha manejado a la fecha el sindicato.

Por el lado de la mutual que maneja Doval, quien no hay que olvidar, también es el secretario general adjunto del sindicato, desde hace años, escucho que los empleados municipales prefieren viajar o solicitar créditos con la mutual AMEPORT, antes que con MUTRAMA, por los costos de las cuotas y la oferta que en viajes ofrecen una y otra mutual, es decir, si de respeto se va a hablar, deberían respetar entonces la elección libre de los trabajadores.

Leer que un diputado nacional como Andrés “Cuervo” Larroque, líder de La Cámpora,  se movilizó hasta Avellaneda a tratar de solucionar el conflicto y le solicitó a Ferraresi que retrotraiga la medida, es de una irresponsabilidad política que solo puede pasar en la Argentina, ya que desnuda la forma de hacer política de esta gente y que reafirma, que al igual que Doval, solo muestran interés por sus «negocios» y no por el bienestar de la gente, hay cosas mucho más importantes de las que debería ocuparse un diputada nacional y no en venir a defender «la cajita» mal gastada de políticos que además tienen una doble representación, como sindicalistas.

“Cacho Álvarez no nos sacó los códigos de descuento ni en el peor de los enfrentamientos, no hay códigos, los trabajadores no tienen la culpa”.

Es verdad no hay códigos, porque los códigos se perdieron hace mucho tiempo, y el diputado parece estar frágil de memoria y en ese enfrentamiento, olvidó las acusaciones sobre la escuela en las instalaciones del Club Mitre, que manejaron entre otros Javier Doval, y se involucró a Luis Sagol y familiares del diputado, en lo que muchos vieron un oportunismo para que la familia maneje el colegio, bueno la realidad es que hoy el colegio es controlado por el sindicato del que Doval, es una de sus máximas autoridades.

Consultado sobre estos sucesos, Doval expresó que es verdad que el Intendente le quitó el código de descuento a la Mutual que preside sin esgrimir ningún argumento válido. Confirmó la terrible situación en la que pone a la institución que no podrá afrontar los sueldos del personal ni hacer frente a sus obligaciones (como el crédito hipotecario del hotel que Doval compró con la Mutual en Mar del Plata), ni proveer de medicamentos y demás servicios a los trabajadores. También confirmó que “proveedores externos estarían en condiciones de embargarle el sueldo a más de ochocientos trabajadores por un monto total circulante de casi 15 millones de pesos”. Por otro lado, confirmó que la mutual inició las demandas penales correspondientes, haciendo responsable penal y patrimonialmente al propio Intendente.

Con estas declaraciones es evidente que Doval intenta presionar para revertir la mala administración que ha tenido la mutual, porque nadie que tenga experiencia de gestión puede creer que administrar correctamente una institución es «vivir con el día a día», desde El Sindical, le solicitamos públicamente al diputado Hernán Doval haga públicos los datos que permiten hacer está afirmación, que solo parece pretender infundir miedo en los empleados municipales, y aprovechar la situación para culpar al municipio de no poder afrontar los gastos, lo que no dicen ni el sindicato ni la mutual, es que se han ido perdiendo una importante masa de afiliados y ese dato del que los únicos culpables son los dirigentes irresponsables, ya de por sí solo, representa un problema económico en cualquier institución.

No podemos afirmar si con esto, el intendente está enfrentado o les está haciendo un favor, ya que en las declaraciones de Doval no hay mención de la mala gestión sindical y de la mutual, donde se despilfarró dinero en gastos de representación, prensa y otros gastos que en nada tenían como destino mejorar la calidad de servicios de los empleados municipales.

Los únicos ejemplos en los que se ha criticado al intendente, sea por despidos, por modificaciones o incluso ascensos, son los que han perjudicado al entorno de estos supuestos «representantes», todo lo otro, es solo una puesta en escena para disputar poder, dinero, cargos y acomodar acuerdos.

 

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

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