Herán Doval renovó criticas al intendente Ferraresi, pero evitó hacer una autocrítica

  El secretario general del STMA, volvió a criticar la gestión del intendente de Avellaneda Jorge Ferraresi, las relaciones entre el sindicato y el municipio se fueron complicando cada vez más durante el 2016 y no faltaron incidentes violentos con denuncias cruzadas.

Desde el sindicato se denunció que la intención del intendente era hacer quebrar al sindicato al incumplir pagos, luego de esto el municipio clausuró y maulto al sindicato por las obras en el edificio de la calle Laprida donde funciona la obra social.

El momento de mayor tensión se vivió en las instalaciones del Teatro Roma cuando un grupo de miembros del sindicato realizaon un escrache al intendente e intentaron ingresar por la fuerza a las instalaciones provocando daños en el edificio histórico y agrediendo a empleados municipales que intentaban cerrar las puertas, en cambio desde el sindicato denunciaron represión policial y al intendente por ordenar desalojarlos, también denunciaron el secretario de derechos humanos Claudio Yacoy y al jefe de gabinete Pablo Vera.

Durente gran parte del 2016 la cúpula del STMA era el binomio Rubén García – Hernán Doval, por lo que si hay dos responsables de la situación actual del sindicato tienen nombre y apelllido.

Rubén «Cholito» García dejó el sindicato en manos de su segundo Hernán Doval, para continuar con su principal objetivo FESIMUBO, durante los años de mandato de ambos el sindicato tuvo gastos millonarios innecesarios, se privilegio a familiares y amigos en contrataciones incompatibles, se contrajeron deudas impagas por varios millones y la calidad en la atención de los afiliados en la obra social pasó a ser deficiente. Se perdieron algunos servicios y muchos estudios no se autorizan sino son casos graves.

Tampoco a la fecha se le ha informado a los afiliados las elevadas sumas que el sindicato gasto en apoyar campañas políticas donde la inversión no se recuperó porque los candidatos elegidos perdieron, un claro ejemplo de ello es el apoyo a Aníbal Fernández y Daniel Scioli o bien el dinero invertido en elecciones de clubes de fútbol como el caso de Independiente, elecciones de las que suele participar el secretario de prensa Daniel Ferro, uno de los que ha manejado un presupuesto por el que no ha rendido cuentas.

No hay dudas de las acciones de Ferraresi en cuanto a perjudicar la financiación del sindicato o su desarrollo, pero no menos cierto es que los dirigentes se han enriquecido con su tarea gremial.

 

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