Graciela Beatriz Otero la docente que no sabe

  Si hay un colmo, ese debe ser el que una docente y más una directora intente imponerle a un ciudadano una conducta supuestamente legal, cuando en realidad la señora docente, desconoce el contenido de la Ley electoral y por ende su conducta además de patética es contraria a la Ley.

Las elecciones han dejado algo muy concreto más allá de los resultados políticos y es la enorme ignorancia que existe entre los ciudadanos, pero también entre las autoridades elegidas para actuar en las elecciones, incluso el personal de seguridad, policías y de las fuerzas de seguridad, desconocen cuál es su rol y simplemente se limitan a lo más sencillo, cumplir ordenes.

Graciela Beatriz Otero es un muy mal ejemplo de lo que se espera de una docente con cargo jerárquico, la directora es la máxima autoridad de un establecimiento y si esta reconoce desconocer la Ley, con qué ética puede exigir a los alumnos estudiar si ella no lo hace. En la Escuela Secundaria Básica Nº 30 de Gerli, ubicada en la calle República del Líbano 1517, con correo electrónico secundaria30avellaneda@yahoo.com.ar, el domingo 13 de agosto día de las PASO faltaba el presidente de la mesa 274, con lo cual lo primero que se les ocurrió a unos colaboradores y a la señora Otero obligar al primero que concurra a votar en esa mesa en reemplazo del presidente ausente y de los suplentes de los cuales nadie tenía forma de comunicarse, la escuela abrió a las 08:07 y todo estaba mal organizado.

Luego de que un personaje que no se quiso identificar me dijera que me iban a dejar «por ir a votar temprano», la directora me dijo que si yo aducía cuestiones de salud para no quedarme iba a tener que hacer un acta e informar a lo que le dije que no tenía problema y firme el acta declinando el ofrecimiento, posteriormente tanto Otero como otros colaboradores se dedicaron a imponerle a los que llegaban el reemplazo de los ausentes diciéndoles que se trataba de una carga pública y que de no hacerlo informarían a los policías presentes, a mí me toco quedarme esperando a que me dejen votar por decisión de Otero en castigo por no haber aceptado ser presidente de la mesa donde debía votar, le pregunte si estaba segura de lo que estaba haciendo y me dijo que sí que así es la Ley a lo que le pregunte si me podía decir el número de la Ley Electoral debiendo reconocer que no lo sabía y que no la había leído pero que ella se guía por lo que le dijeron y que iba a consultar con el Comando Electoral.

Luego de que supuestamente llamara al Comando Electoral y vaya uno a saber por quien fue atendida, me dijo que ella estaba haciendo las cosas bien y que iba a tener que esperar para votar porque ella no quería reemplazar los ausentes con gente que no votara en esa mesa, ya que había personas dispuestas a cubrir la ausencia pero no votaban en esa mesa y eso a Otero no le parecía correcto.

Ley 19.945 modificada por Leyes Nros. 20.175, 22.838 y 22.864

Título I, Capítulo I, Artículo 10-Amparo del elector.  El elector que se considere afectado en sus inmunidades, libertad o seguridad, o privado del ejercicio del sufragio podrá solicitar amparo por sí, o por intermedio de cualquier persona en su nombre, por escrito o verbalmente, denunciando el hecho al juez electoral o al magistrado más próximo o a cualquier funcionario nacional o provincial, quienes estarán obligados a adoptar urgentemente las medidas conducentes para hacer cesar el impedimento, si fuere ilegal o arbitrario.

Basado en este artículo le solicite al efectivo del Ejército Argentino que cumpliera con su obligación legal y acta mediante le informara a Otero que estaba violando la Ley, al sostener una medida caprichosa, luego de que el efectivo consultara apareció una de las suplentes y una hora después los que teníamos la mesa 274 podíamos votar.

Esto que parece un simple mal entendido tiene una gravedad que nadie le da relevancia y son puntos que los ciudadanos deben saber para tener en cuenta.

La realidad es que nadie te puede obligar a que te quedes como autoridad de mesa el día de la elección si las personas que fueron designadas no concurrieron. Dice el Código Electoral Nacional al respecto:
Artículo 75. – Designación de las autoridades. El juzgado federal con competencia electoral nombrará a los presidentes y suplentes para cada mesa, con una antelación no menor de treinta (30) días a la fecha de las elecciones primarias debiendo ratificar tal designación para las elecciones generales.
 
Las autoridades de mesa deberán figurar en el padrón de la mesa para la cual sean designados.
 
Las notificaciones de designación se cursarán por el correo de la Nación o por intermedio de los servicios especiales de comunicación que tengan los organismos de seguridad, ya sean nacionales o provinciales.
 
a) La excusación de quienes resultaren designados se formulará dentro de los tres (3) días de notificados y únicamente podrán invocarse razones de enfermedad o de fuerza mayor debidamente justificadas. Transcurrido este plazo sólo podrán excusarse por causas sobrevinientes, las que serán objeto de consideración especial por la Junta;
 
b) Es causal de excepción el desempeñar funciones de organización y/o dirección de un partido político y/o ser candidato. Se acreditará mediante certificación de las autoridades del respectivo partido;
 
c) A los efectos de la justificación por los presidentes o suplentes de mesa de la enfermedad que les impida concurrir al acto electoral, solamente tendrán validez los certificados extendidos por médicos de la sanidad nacional, provincial o municipal, en ese orden. En ausencia de los profesionales indicados, la certificación podrá ser extendida por un médico particular, pudiendo la Junta hacer verificar la exactitud de la misma por facultativos especiales. Si se comprobare falsedad, pasará los antecedentes al respectivo agente fiscal a los fines previstos en el artículo 132.
Entonces: el único que te puede designar como presidente y suplente de una mesa en un acto electoral es un juez federal con competencia electoral. Ni la policía, ni los gendarmes, ni las autoridades de otras mesas, ni el portero (?), ni nadie que esté ahí te puede obligar a que seas autoridad de mesa.
Si el juez te nombra es obligatorio concurrir, ya que es una carga pública (ojo: también podés ser voluntario). Si no concurrís, podés tener problemas:
Artículo 132. – No concurrencia o abandono de funciones electorales. Se penará con prisión de seis meses a dos años a los funcionarios creados por esta ley y a los electores designados para el desempeño de funciones que sin causa justificada dejen de concurrir al lugar donde deban cumplirlas o hicieren abandono de ellas.
¿Y si no van las autoridades el día de la elección, qué se hace? Bueno, esta es una pregunta que debería haberse hecho el policía que estaba increpando a la gente en el colegio. La respuesta a este interrogante la encontramos en el art. 81 del citado cuerpo normativo:
Artículo 81. – Constitución de las mesas el día del comicio. El día señalado para la elección por la convocatoria respectiva deberán encontrarse a las siete y cuarenta y cinco horas, en el local en que haya de funcionar la mesa, el presidente y sus suplentes, el empleado de correos con los documentos y útiles que menciona el artículo 66 y los agentes de policía que las autoridades locales pondrán a las órdenes de las autoridades del comicio.
 
La autoridad policial adoptará las previsiones necesarias a fin de que los agentes afectados al servicio de custodia del acto conozcan los domicilios de las autoridades designadas para que en caso de inasistencia a la hora de apertura procedan a obtener por los medios más adecuados el comparendo de los titulares al desempeño de sus funciones.
 
Si hasta las ocho y treinta horas no se hubieren presentado los designados, la autoridad policial y/o el empleado postal hará conocer tal circunstancia a su superior y éste a su vez por la vía más rápida a la Junta Electoral para que ésta tome las medidas conducentes a la habilitación del comicio.
 
Las funciones que este artículo encomienda a la policía son sin perjuicio de las que especialmente en cada elección se establezcan en cuanto a su custodia y demás normas de seguridad.

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