Cuando uno ve en algunos medios la publicidad de algunos políticos, lo primero que se viene a la cabeza es que muchos de estos señores, nos toman por boludos, en este caso me voy a referir al concejal de la UCR en CAMBIEMOS, Rodrigo Galetovich uno de los impresentables del HCD de Avellaneda.

El título de su propoganda reza “Control y Propuestas para una ciudad mejor”, llama poderosamente la atención que una persona que es docente utilice palabras que debería conocer y comprender su significado, si vamos por el lado del control, la actuación del espacio CAMBIEMOS en el HCD respecto de la inconducta del concejal de ese espacio Daniel Lewicki ha dejado mucho que desear, si hablamos de controles de las obras tanto públicas como privadas en el partido, no se lo ha escuchado referirse a estas a pesar de que muchos trabajadores están en riesgo al no cumplirse con las normativas de seguridad e higiene, no hay controles serios sobre comercios en Avellaneda, por el contrario ni se mencionan lugares como por ejemplo el boliche Joya donde se producen a la salida peleas entre los concurrentes y daños, se permiten recitales en restaurantes que no cumplen con los requisitos para estos shows.

De las propuestas en los años que concurrí a escuchar todas las sesiones, las propuestas del concejal no eran en beneficio de los vecinos, por el contrario se beneficiaba a empresarios o a sus propios comites con condonaciones que salen del tesoro municipal, es decir, ese dinero que podía ser utilizado en beneficio de los vecinos, se termina utilizando para beneficiar a quienes pudiendo pagar como cualquiera, con la “ayuda” de un concejal evitan pagar sus obligaciones, así cualquier emprendimiento es exitoso.

Las únicas virtudes que he encontrado en años de ocuparme de la política local en Rodrigo Galetovich es una habilidad muy desarrollada para la mentira y victimizarse cuando la mentira no alcanza, ejemplos de esto sobran, su enojo al ser retratado tocando bocina a un grupo de vecinos que marchaban por seguridad donde lo único que le preocupaba era la identidad de la mujer que lo acompañaba, su posición y panquequeada en el tema del Hospital de Wilde, su participación en la condonación de una importante deuda por parte del Colegio Pío XII, etc.

Muchachos, todo bien, hagan política, mientan y prometan, pero por favor no nos tomen de idiotas.

 

Marcelo Ricardo Hawrylciw