Pasado el mediodía, la sucursal Nº 18 del Banco Ciudad, ubicada en la Av. Rivadavia 7226, 7232 del barrio de Flores, sufrió un principio de incendio, debiendo concurrir la Policía Federal Argentina y los bomberos de la misma institución.

En el edificio en cuestión funciona un anexo de pignoraticio, por lo que de producirse un incendio se verían afectados distintos objetos de valor, algunos de ellos bajo la modalidad de empeño.

Pero lo más importante, es el personal que allí trabaja, situación que parece no ser de importancia para las autoridades de la institución y sus superiores inmediatos, el Gerente de pignoraticio Carlos Leiza y Nélida Bravo (según el sitio web del banco).

Todo se habría originado por acción de la lluvia, ya que según explicaron algunos empleados, cada vez que llueve intensamente se inunda todo abajo y los cables comienzan a hechar humo, esto pasa hace tiempo y nunca se ha reparado. Si bien viene la gente de Higiene y Seguridad, estos revizan todo y una vez que se secan los cables dejan todo igual, a pesar de que saben que esto está mal y que constituye un peligro.

El Sindical,  estuvo en el lugar, y dentro de la sucursal faltaba la energía eléctrica y se percibia un fuerte olor a quemado, que irritaba a los minutos las fosas nasales y la vista, con lo que los dichos de los empleados eran ciertos.

Este medio ya ha denunciado oportunamente las irregularidades en lo que a prevención contra incendios se refiere, y si bien se han hecho algunos arreglos luego de esa denuncia, que le fue transmitida personalmente por el Editor General a la Síndico del banco y su asesor, aún hay muchas obras por completar. El día de hoy fue un incidente con suerte, pero un banco público no puede funcionar con suerte, debe tener prevención.

Desde estas páginas les pedimos responsabilidad al directorio y los gerentes, cuiden a la gente del banco y a los clientes, por no prevenir estos hechos muchos clientes que llegaron bajo la lluvia, se tuvieron que retirar mojados y decepcionados.