Ferraresi y Lambezat, ¿negligentes o cómplices?

  Jorge Ferraresi, intendente de Avellaneda y Ariel Lambezat, Secretario de Obras y Servicios Públicos de Avellaneda, no solo comparten ser funcionarios públicos, sino el ser ingenieros, lo que hace difícil que puedan encontrar un justificativo válido por el cual no se controla a las empresas que realizan obras en el partido.

Y es que son tan evidentes las irregularidades que cometen las empresas como reiteradas para no ser advertidas, la excusa de parte de la Secretaría de Obras y Servicios Públicos es que ellos controlan las obras pero al ser tantas puede ser que no adviertan irregularidades.

Personalmente denunciamos ante la secretaría a cargo de Lambezat el mal proceder de los operarios de la empresa COSUGAS, que realiza trabajos para AYSA S.A., quien a pesar de ser advertida formalmente de la negligencia de COSUGAS en cuanto a las medidas de seguridad y terminación de las obras, tampoco ha hecho algo para corregir los trabajos de su empresa tercerizada.

¿En qué consisten esas irregularidades?, toda empresa que deba realizar trabajos en el ámbito del partido de Avellaneda, debe contar con la autorización del municipio y cumplir con algunos requisitos, entre ellos los de contar con un seguro en caso de que deban responder por algún reclamo.

Claro que lo ideal es que el municipio controle las obras y así evitar pérdidas de tiempo a los vecinos ya que como todo seguro en la Argentina, estos suelen pagar mucho menos de los gastos que deba asumir quien sufra un daño por culpa de las empresas al hacer mal su trabajo.

Una vez más, la empresa COSUGAS S.A. al realizar un trabajo para AYSA S.A., en la intersección de las calles De La Serna y Pje. Angaco, donde días antes se produjo una pérdida de agua, al reparar la misma dejaron el primer día el asfalto roto y taparon la zanja con tierra, algo habitual y que al ceder la tierra suele producir roturas en las vehículos que transitan.

Vaya uno a saber a quién se le ocurrió cubrir el pozo, bache o zanja con una gruesa planchuela de acero, una alternativa muy usada últimamente, pero con la imprudencia de que los bulones que deben sujetar la placa, con el paso de los vehículos se levantó varios centímetros, el riesgo es que autos con rodados de perfil bajo, como suelen venir de fábrica los nuevos modelos, bien podría o reventar la cubierta o peor aún dañar las llantas.

Las fotos y el video que acompañan la nota son la mejor evidencia de la irresponsabilidad de la empresa COSUGAS, pero desde el municipio deberían asumir sus responsabilidades que entre ellas es la de controlar el estado de las obras y la forma de trabajo de las empresas

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *