Faro: Un pueblo de 14 habitantes busca gente para hacerlo renacer

  Para dotar el pueblo de atractivos, han logrado hacer un Museo en la vieja estación de tren y hace dos años arreglaron la capilla. Quieren hacer una sala de té en la antigua estación y una pulpería en la vieja dependencia policial.

El pueblo Faro está ubicado a unos 110 kilómetros de Bahía Blanca. Cuenta con Internet y buscan la llegada de familias con niños. A pesar de ser un paraje desolado, en las fechas patrias el Club Atlético Faro convoca a un malón de invitados que llegan para comer su clásico y famoso locro.

Para dotar el pueblo de atractivos, han logrado hacer un Museo en la vieja estación de tren y hace dos años arreglaron la capilla. Quieren hacer una sala de té en la antigua estación y una pulpería en la vieja dependencia policial.

“En Faro encontramos la tranquilidad, la tierra fértil, la calidad de vida es lo que nos empuja a soñar con un pueblo más numeroso y disfrutando de la naturaleza, algo que se ha perdido u olvidado en la vorágine de la vida mundana”, relata Patricia Beliz a la revista El Federal.

Con su esposo, Daniel Tonelli, hace dos años decidieron cambiar de vida. Se mudaron de Bahía Blanca a Faro.

“En la Estación soñamos instalar una Casita de Té, para realizar eventos mensuales como Te, canasta, Charlas, Talleres, etc. En los salones de atrás queremos tener un salón de usos múltiples, biblioteca y reubicar el Museo. En el patio colocar fogones y juegos para niños”, dice Beliz.

“La tranquilidad del pueblo nos permite olvidar las puertas sin cerrojo, las bicicletas en la calle, nuestras pertenencias están a la vista de todos. ¿Quién va a apropiarse de lo que no es de uno? Algo impensado en otros lugares”, comenta Patricia al contar cómo es el día a día en Faro, un pueblo que surgió gracias a que fue una estación activa con el paso del tren.

En las viejas épocas tenía actividad plena. Había 600 habitantes, un hotel, restaurante, taller mecánico, zapatero, peluquería, bares, almacén de ramos generales, comisaria y hasta una central telefónica.

La escuela es el lugar que más sufre la baja población. “Hasta el año pasado la matrícula de la escuela era de 8 niños, en 2017 tenemos sólo 2 niños en escuela primaria y 2 en preescolar. Las perspectivas no son muy alentadoras para el 2018 dado que egresa un niño y quedarán solamente 2 niños en escuela primaria y 1 solo en preescolar”, comentó la vecina.

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