Encuesta: para el 53% de la gente, el Gobierno está involucrado en hechos de corrupción

Se trata del resultado de un estudio de la Universidad Austral en base a una serie de indicadores internacionales que miden la percepción de la gente sobre la corrupción en la Argentina y la región.

Los datos arrojados por una encuesta reciente, son por demás elocuentes: uno de cada dos argentinos cree que el presidente Mauricio Macri y sus funcionarios incurren en actos de corrupción.

Se trata del resultado derivado de un estudio de la Universidad Austral en base a una serie de indicadores internacionales que miden la percepción de la gente sobre la corrupción en la Argentina y la región.

Entre esos indicadores se destaca el Latinobarómetro, hecho por la Corporación Latinobarómetro, una organización privada con sede en Santiago de Chile que todos los años hace un estudio de opinión pública con 20.000 entrevistas en 18 países de América latina.

Así surge que el 53% de los consultados en la Argentina sostiene que Macri y sus funcionarios se ven involucrados en diferetes actos de corrupción. Los parlamentarios son los que siguen en la lista, con 46%, los jueces, con 43%, la policía, con 41% y finalmente los empresarios, con el 40%.

La marca argentina para la percepción de corrupción relacionada directamente a Macri y sus funcionarios (53%) se ubica arriba del promedio para América latina, que es del 50%. Lo mismo con los empresarios, que en Argentina han sido sindicados como corruptos por el 40%, en tanto que el promedio de la región es de 35%.

¿Cómo se peribía esto en 2015, duranteel último año de gobierno de Cristina Kirchner? El Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) que anualmente es publicado por Transparencia Internacional compara 2015 y 2017. En el último año de kirchnerismo el indicador estuvo en 32 puntos (en una escala de 0 a 100 donde 100 equivale al mínimo de percepción de corrupción). La Argentina quedó así en el puesto 107 entre 167 países medidos por la encuesta. En 2017, cuando Macri hacía dos años estaba en el poder, el IPC mejoró un poco: fue a 39 puntos y el país se ubicó en el puesto 85 entre 180 países relevados.

Regresando a 2018, el estudio de Latinobarómetro aporta otros datos de interés sobre la corrupción y su tolerancia. Según el informe, el 40% de los encuestados en la Argentina acoradría con pagar el precio de algo de corrupción «siempre que se solucionen los problemas del país».

El trabajo también expone la medida en que la corrupción es preocupante según la ciudadanía. Mientras que en 2017, el 6% señaló la corrupción como «el problema más importante del país», este año ese porcentaje bajó a 3%. La caída se repite en la mayoría de los países de la región. En Brasil, vale decirlo, fue del 31 al 16% y en Chile cayó del 12 al 5%.

Como dato preliminar de los datos del Latinobarómetro allí están los números del Barómetro Global de la Corrupción (BGC), que hace Transparencia Internacional. Ese estudio muestra, por ejemplo, que en 2017 el 41% de los encuestados en la Argentina opinó que la corrupción había subido y que solo el 14% consideró que había disminuido.

También respecto del presidente, sus funcionarios y su vínculo con la corrupción el Barómetro Global de la Corrupción muestra información interesante. El 46% de los entrevistados en 2017 consideró que «algunos de ellos» estaban entonces involucrados en hechos de corrupción, el 28% por ciento consideró que «muchos de ellos» y el 13%, que «todos ellos». La suma arroja que el 87% evaluó que «algunos», «muchos» o «todos» integrantes del Poder Ejecutivo nacional estarían involucrados en situaciones de corrupción.

El estudio de la Universidad Austral, «Indicadores internacionales de la corrupción en la Argentina 2018», fue coordinado por Marcelo Bermolén, profesor de la Escuela de Gobierno, Política y Relaciones Internacionales y director del Observatorio de Calidad Institucional de la casa de altos estudios.

«El relevamiento muestra claramente que han fracasado las políticas de lucha contra la corrupción en las últimas dos décadas», evaluó Bermolén. Sobre la percepción sobre el presidente, sus funcionarios y su posible vínculo con hechos de corrupción, el analista dijo: «Que el 53% crea que el presidente está involucrado con hechos de corrupción lo incapacita para liderar la lucha contra la corrupción porque le falta un atributo fundamental que es la confianza pública».

Bermolén apuntó puntualmente contra la Oficina Anticorrupción, hoy en manos de Laura Alonso.

«Tampoco la OA tiene autoridad suficiente para liderar la lucha contra la corrupción porque depende del poder que debe controlar [el Poder Ejecutivo] y porque quien la lidera es una militante de Cambiemos. La OA se ha vuelto una oficina de recomendaciones más que de control», dijo.

Además de Latinobarómetro y el Barómetro Global de la Corrupción, de Transparencia Internacional, el trabajo está basado en las mediciones del Banco Mundial, del Foro Económico Mundial, y del BID. En la mayoría de los casos, los datos corresponden a 2017.

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