Durante la cuarentena por coronavirus, hubo más de 500 robos en paradas de colectivos

Los datos son preocupantes y surgen de un estudio de la ONG Defendamos Buenos Aires. Inseguridad en aumento para quienes esperan viajar en transporte público.

Cuando apenas ya pasaron siete días desde el violento asesinato de Silvia Apazú, la joven madre de dos niños que recibió un balazo en la cabeza, en barrio Congreso, de Córdoba, cuando esperaba el colectivo, los datos que surgen, siguen sumando preocupación. Todo se repite y, según un relevamiento difundido recientemente, se ha multiplicado la ola de robos en paradas de colectivos en el período de cuarentena preventiva contra el coronavirus.

Un estudio divulgado por la ONG Defendamos Buenos Aires en colaboración con el Estudio Miglino y Abogados, afirma que en la cuarentena se produjeron al menos 500 robos violentos en las paradas de colectivos de la Capital Federal y el conurbano, mientras las víctimas esperan el ómnibus o descendían de este para ir a trabajar, durante el aislamiento legal y obligatorio.

Tal ha sido el caso de la playera Débora Ángela Ríos, que la semana pasada fue asesinada en un intento de robo en momentos en que se dirigía a la parada de colectivos para ir a su trabajo en una estación de servicio de Olivos. Por el caso hay dos detenidos, que están acusados de haber matado a botellazos a la mujer, de 36 años, y madre de un hijo de 13.

Un hecho de violencia muy parecido tuvo lugar el domingo pasado a un agente de la Policía Federal, que es custodio en la casa de la jueza federal Sandra Arroyo Salgado, en San Isidro, que se defendió a los tiros cuando dos motochorros intentaron asaltarlo mientras esperaba el colectivo para regresar a su casa.

Con el centro de atención a lo que sucede en el transporte, hace tiempo que la ONG viene alertando a través de su Encuesta Mensual de Inseguridad (EMI) que «proliferan los robos tipo piraña en el transporte público de colectivos, trenes y subtes; a partir de la presencia de bandas que irrumpen en número de cuatro o cinco en las formaciones y en los colectivos fuera del horario pico, es decir de lunes a viernes entre las 11 y las 16 y los fines de semana, simulando hablar en tono muy alto y despreocupadamente. Al llegar a una estación de tren o de subte determinada o una parada de colectivos, uno de ellos roba un celular y se escapa mientras los otros cuatro o cinco interrumpen el paso de la víctima, asegurando el botín», amplió en su último informe.

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