Denuncian persecuciones y aprietes en la cadena Easy

Lo denuncian empleados del mega holding que tienen el sueldo congelado desde hace años.

Los trabajadores del mega holding chileno de hipermercados Cencosud, dueño de Jumbo, Easy, Unicenter y Disco, entre otros, denuncian una constante persecución gremial y aprietes desde la patronal.

Se trata de los empleados nucleados en la Asociación de Trabajadores de Cencosud (Atcesa). Aseguran que la empresa no les permite realizar asambleas, que no paga los plus para los maquinistas de Easy y que les mantienen el sueldo congelado desde hace años. La compañía acaba de perder un juicio laboral contra uno de sus empleados, a quien vació de tareas luego de que sufriera tres infartos.

Oscar Díaz Robledo es secretario general de Atcesa y trabaja hace 6 años en la sede que Easy tiene en Palermo, pegada a un local de Jumbo. “Desde hace cuatro años que venimos teniendo problemas por habernos sindicalizado. No nos dejan hacer asambleas y una vez que la hicimos le descontaron 40 minutos en el sueldo a todos los que participaron. Yo estoy bajo cuadro psiquiátrico y me enviaron varias veces a un psiquiatra de la empresa para que cumpla las nueve horas, desconociendo el informe de mi médico”, cuenta Díaz Robledo.

Easy Palermo tiene actualmente poco más de 250 trabajadores, pero, a pesar del crecimiento del país, comenzó una purga en su plantilla.

Por otra parte, dice que la empresa congeló los sueldos de todos los comenzaron a participar en la Atcesa.

A pesar de haber recurrido al Ministerio de Trabajo, todavía no tienen soluciones. Para encontrar una respuesta tuvieron que acudir a la Justicia. Como sucedió con el caso de otro empleado e integrante del Atcesa, Guillermo Pozzi.

Según su legajo, Pozzi prestó servicios en el área Ferretería y llegó a ser jefe de Instalaciones, y luego jefe de Recepción. Pero por una insuficiencia cardíaca sufrió tres infartos, dos en 2005 y uno en 2009. “El segundo infarto que tuve en el 2005 fue muy grave y recién me pude reintegrar a las actividades a los 10 meses, en 2006. Pero al volver empezaron a facturarme el tiempo que estuve fuera por mis problemas de salud. A los tres años, en julio, tuve otro infarto y volví a ausentarme seis meses. En ese momento me dejaron sin actividades, sin responsabilidades, sin puesto, me vaciaron de la tarea. Y ahora estoy boyando en el supermercado, sin lugar fijo ni actividades. Es una tortura psicológica”, cuenta a este diario.

Por eso, en 2009 Pozzi motorizó su caso a nivel judicial y emprendió una demanda contra Cencosud, que cayó en el Juzgado Laboral Nº 35. Luego de tres años de litigio, el titular del juzgado, Alberto Calandrino, falló a favor del trabajador. Pero como la empresa se negó a pagar, la Justicia le embargó una cuenta para pagarle a Pozzi.

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