Curtiembre-BecasCurtiembres Becas S.A., supo ser en los 90 una de las principales curtiembres del país y un emblema de la confección y terminación de cueros en el partido de Avellaneda. Con más de 60 años en el rubro, la historia de la fábrica, pero principalmente de los trabajadores está en crisis.

En el portal de la empresa, se destaca justamente el mérito por el cual la curtiembre supo estar en la cima, la producción y la terminación de los cueros. Pero esa excelencia, con el control de la empresa por parte de su vicepresidente Néstor Alberto Castro y su esposa María Antonia Laporte, todo entro en una caída sin frenos, obviamente los más perjudicados han sido los trabajadores, falta de pago de aguinaldo, de sueldos, premios, horas extras y el sueldo más bajo de todas las curtiembres, algo que es inaudito para los trabajadores más antiguos que recuerdan que la empresa era el modelo de acuerdo salarial a seguir para las negociaciones, ya que tenían los sueldos más altos, hoy por dar un ejemplo, los trabajadores de las demás curtiembres rondan un sueldo de entre 4.500 o 5.500 pesos por quincena, mientras que este es el sueldo mensual promedio de los trabajadores de Becas S.A.

La historia de la decadencia de la fábrica es una historia repetida, un heredero que a la muerte de su padre fundador de la empresa, le compra la parte a su hermano y asume la conducción total de la misma a pesar que la presidencia en teoría es ejercida por su madre la señora Josefina Rey de Castro.

Los más memoriosos recuerdan que la empresa ha tenido varias multas por violar o infringir diferentes normas, de seguridad e higiene y hasta por evasión fiscal, además de que estuvo durante varios años recibiendo subsidios del Estado, pero el dinero según denuncian no se invirtió en la empresa, ni en el pago de sueldos y otros a los trabajadores, fue utilizado en beneficio propio de Néstor Castro y sus otros emprendimientos que nada tienen que ver con el negocio del cuero.

Entrevistado un ex gerente, este nos comentaba que el principal interés de Castro y su esposa, pasaba por sostener otros negocios como ser el rubro gastronómico en un lugar tan top como Puerto Madero.

Desde su casa en el country Abril Néstor Castro vive una realidad muy diferente a la de sus empleados, que sin el dinero adeudado y con el temor a que se produzca un vaciamiento de la curtiembre debieron optar por permanecer en sus puestos de trabajo, ya en la otra fábrica de Sarandí, se denunció por parte de los trabajadores que Castro llegó un día con un camión y escoltado por policías de civil que se presentaron como de “la brigada”, golpearon, apuntaron e intimidaron a los trabajadores para terminar retirando del lugar computadoras, faxes, carpetas y otros elementos con información.

La estrategia para debilitar el reclamo, además de no pagar, es criminalizar el reclamo, es por eso, que la señora María Antonia Laporte, apoderada de la firma envío varios telegramas denunciando violaciones a los artículos 63, 84, 86 y 87 de la Ley de Contrato de Trabajo por parte de los trabajadores, además de las denuncias penales por coacción, usurpación y daños a unos 200 cueros que se encontraban en proceso.

Este tipo de artilugios son moneda corriente de parte de los empleadores, que con el asesoramiento de abogados, intentan mejorar su posición frente al reclamo de los trabajadores y así tener elementos para negociar en una futura demanda laboral, nada nuevo bajo el sol.

La no intervención o la falta de controles de parte del municipio de Avellaneda y la provincia de Buenos Aires, encuentran tal vez, una explicación en el hecho de que Néstor Alberto Castro, fue en su momento uno de los empresarios K de la primero ola, cuando en representación de la Confederación General Económica (CGE), acompañaba a la entonces senadora Cristina Fernández de Kirchner en sus viajes por lationamérica.

Un dato no menor, surge de que el matrimonio Castro – Laporte, es el hecho de que los negocios no parecen serles tan malos como le dicen hoy a sus empleados a los que no les pagan y hasta ofrecen pagar las deudas y el sueldo en “cómodas cuotas”.

Bajo la escritura 177 del 13/08/2010, del registro notarial 1394, se constituyó Rocka Group S.A, con socios Néstor Alberto Castro, nacido el 24/12/53, DNI 10.807.796, argentino, casado, empresario y María Antonia Laporte, nacida el 08/03/53, DNI 11.667.523, argentina, casa- da, abogada, ambos domiciliados en Vera 400 CABA. Denominación: Rocka Group S.A. Sede Social: San Martín 793 piso 15º departamento “A” CABA. Objeto: Compra, venta, permuta, importación, exportación, representación, comisión, consignación, depósito, acopio, distribución, y fraccionamiento de cueros; fabricación y comercialización de todo tipo de productos en general realizados con este material.- Capital Social: $ 50.000, representado por 50.000 acciones ordinarias, nominativas, no endosables, de un peso valor nominal cada una y con derecho a un voto por acción. Duración: 99 años. Administración: 1 a 5 Directores. Duración: tres ejercicios. Fiscalización: se prescinde de la Sindicatura. Representación: Presidente o Vicepresidente, en su caso, indistintamente. Cierre del ejercicio social 31 de julio de cada año. Directorio: Presidente: Néstor Alberto Castro. Director Suplente: María Antonia Laporte. Ambos fijan domicilio especial en San Martín 793 piso 15º departamento “A” CABA. Alejandra Silvia López López autorizada en Escritura 177 del 13-08-2010. Abogada – Alejandra Silvia López López Legalización emitida por: Colegio Público de Abogados de la Capital Federal. Fecha: 17/8/2010. Tomo: 56. Folio: 667. e. 20/08/2010 Nº 94201/10 v. 20/08/2010.

En la calle Vera al 400 domicilio fijado por el matrimonio para esta sociedad, la firma posee además un local de venta de los productos que se realizan en las fábricas en conflicto, en su propia web la empresa destaca la calidad y el proceso a que son sometidos sus cueros, un trabajo que obviamente es mérito de la experiencia de los trabajadores que hoy intenta la firma descartar.

Indagando al respecto, la curtiembre ha tenido durante el 2013, posibilidades reales de mejorar su situación, pero algunas maniobras no claras terminaron por perder a la firma COTO, como uno de sus clientes, y la negativa de Néstor Castro de aceptar un acuerdo con Cueros Espósito, han dejado una mala imagen de la empresa, que supo ser una de las elegidas por el trabajo profesional de los que allí se desempeñan.

Hoy los trabajadores, necesitan una respuesta, la pasividad de las autoridades del Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires, con sede en La Plata, hacen que para subsistir ellos y sus familias apelen a la solidaridad de los vecinos y de quienes puedan ayudar a que las 70 familias que dependen de los ingresos adeudados no terminen en la indigencia.

Nos consta que los 200 cueros supuestamente dañados se encuentran a buen resguardo por parte de los trabajadores, el proceso se realizó con éxito y no se ha tocado un solo cuero, por el contrario, son los trabajadores los que cuando llueve, tapan los agujeros del techo para que no se dañen máquinas y materiales.

Desde El Sindical, seguiremos los acontecimientos de este nuevo maltrato laboral al que se intenta someter a un grupo de trabajadores, muchos de ellos con más de 30 años en la firma y que por sus edades, difícilmente puedan reinsertarse en el mercado laboral.

Buscaremos respuestas en el ámbito del Ejecutivo y en la Justicia de ser necesario, para que se aclare qué es lo que realmente pasa en las curtiembres Becas S.A. no se puede jugar con la necesidad de las personas, menos cuando dependen de un sueldo para vivir.

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw