Córdoba: Hallan cráneo de una joven desaparecida en 2014

Un examen de ADN confirmó que la estructura ósea hallada en la zona del dique La Viña, en Córdoba, es de Marisol Reartes. La joven tenía 18 años cuando salió de su casa con su hija y no volvió más.

En las últimas horas se confirmó que un cráneo hallado a fines de octubre último en la zona del dique La Viña, en la provincia de Córdoba, es de Marisol Reartes, la joven que estaba desaparecida junto a su hija desde febrero de 2014, cuando tenía 18 años.

El fiscal Raúl Castro confirmó a la prensa que el cotejo de ADN permitió la confirmación, noticia que la familia de la joven ya había dejado trascender. El caso se remonta a las 8.30 del 2 de febrero de 2014, cuando Marisol salió caminando desde la casa de su madre, situada en el paraje Los Pozos, de Traslasierra, con rumbo a la ruta 14. Llevaba a su nena Luz Morena Oliva, de entonces 2 años en brazos, y nada que hiciera pensar que se marchaba: ni dinero, ni documentos, ni ropa, ni la mamadera de la criatura. Nunca más fueron vistas.

En la mira está Juan José Murúa que a mediados de noviembre fue condenado a 38 años de prisión por el asesinato de Brenda Arias, cometido en 2009. El abogado Juan José Maidana, un investigador del Poder Judicial de Córdoba que colaboró con la Policía de San Luis en la investigación por el asesinato de Arias, en Villa del Carmen, sostuvo que el acusado de homicidio no toleraba el rechazo de las mujeres. Y las dos víctimas lo habían rechazado.

Hay unas cuantas coincidencias entre ambos casos. Una es que Murúa las pretendía a ambas y las dos lo rechazaban. En el caso de la chica puntana, porque él era la pareja de una amiga de Brenda, Carolina Pereyra. En el caso de la cordobesa, porque él tenía una relación con la hermana de Marisol.

Murúa es sospechado de enviar mensajes a las familias de ambas chicas para que se tranquilizaran. Los hacía como si fueran las víctimas quienes las enviaban. Marisol, después de desaparecer, mandó mensajes llamativos; en su caso, a través de Facebook. «Supuestamente había puesto en el Face ‘estoy cansada, me quiero ir’, y hasta el otro día hubo movimientos en el teléfono», dijo Lorena Oliva, tía de Oliva.

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