Confirman que Marisol Oyhanart fue torturada antes de ser asesinada

Marisol-OyhanartLos peritajes de la Policía Científica indicaron que las quemaduras que tenía la víctima fueron hechas en vida con el encendedor de un automóvil. Estos datos indicarían que Marisol estuvo cautiva en algún lugar de Saladillo, posiblemente alejado de área urbana.

La fiscal de La Plata, Ana Medina recibió el informe de la Dirección de Policía Científica del Ministerio de Seguridad bonaerense en el que se indicó que la calza de la víctima presentaba dos quemaduras “a la altura del pubis derecho correspondientes con el encendedor de un auto”.

Las conclusiones de este informe se sumaron al análisis realizado por las forenses que hicieron la autopsia de Marisol, quienes indicaron que las quemaduras que presentaba el cuerpo en la zona púbica eran vitales.

Esto significa que la maestra jardinera asesinada en Saladillo entre el 14 y 15 de abril de 2014 estaba viva cuando le apoyaron el encendedor caliente de un auto en la calza. Ese elemento incandescente traspasó la tela y provocó las quemaduras en el pubis derecho de la víctima.

Estuvo cautiva

Con la incorporación de este informe se confirmó que Marisol fue torturada. En tanto que, las conclusiones de la autopsia indicaron que la maestra jardinera fue asesinada entre las 21 del 14 de abril y las 3, del día siguiente. Estos datos indicarían que Marisol estuvo cautiva en algún lugar de Saladillo, posiblemente alejado de área urbana, debido a que nadie escuchó sus gritos cuando el asesino la torturaba.

“Desde un primer momento, la querella sostuvo que las quemaduras eran de un encendedor de auto, lo que fue confirmado después de un año de haber pedido el peritaje. Dicho estudio fue solicitado en dos oportunidades ante los dos fiscales que estuvieron anteriormente a cargo del expediente”, expresó el abogado Pablo Hawlena Gianotti, quien, con su colega Walter Vaccarini, representa a la familia de la víctima.

Cabe recordar que el 14 de abril de 2014, minutos después de las 15, la maestra jardinera y madre de tres hijos salió de su casa para hacer una caminata, por tal motivo iba vestida con calza y zapatillas. Debía regresar antes de las 17 para ir a buscar al menor de sus hijos al jardín de infantes.

Sin embargo, la mujer no llegó nunca a buscar al pequeño. Ante la ausencia de la joven madre, Sergio Rachid, el marido, hizo la denuncia por averiguación de paradero en la comisaría local y desde la seccional y la Dirección de Defensa Civil se movilizó personal policial y de la comuna para tratar de encontrar a la mujer.

Según los testigos, el operativo de búsqueda incluyó el rastrillaje de la zona de taperas rodeadas por palmeras situada a un costado de la calle Yrigoyen, el lugar en el que varios testigos habían visto pasar a Marisol a las 16.30.

A la madrugada, la búsqueda se suspendió. Los rastrillajes se reanudaron a las 8. Media hora después, el cuerpo de Marisol fue hallado en la zona de taperas que ya había sido revisada. La presunción de los investigadores apuntó a que el asesino de Marisol esperó que se suspendiera la búsqueda para llevar el cuerpo al lugar que ya había sido rastrillado.

Policías desviaron la investigación

No fue casualidad la elección del sitio del hallazgo. Ese lugar era frecuentado por el primer sospechoso del homicidio, Johnatan Bianchi. En el expediente figuran siete policías bonaerenses acusados de haber cambiado la dirección de la investigación hacia Bianchi. Ninguno de los testigos que, en primera instancia describieron a Bianchi, lo señalaron en la rueda de reconocimiento. Entonces, el juez de La Plata, César Melazzo, se negó a firmar la orden de detención del imputado que quiso imponerle la policía bonaerense.

Bianchi había sido elegido por los policías debido a los antecedentes que tenía. Para los uniformados, que intentaban desviar del foco de la investigación al asesino de la maestra jardinera, Bianchi aparecía como el sospechoso perfecto.

Pero Bianchi nunca fue procesado porque pudo justificar que no estaba en Saladillo cuando ocurrió el homicidio de Marisol.

En el expediente quedó documentado que, como parte de la maniobra de encubrimiento pergeñada por los policías acusados, el principal y único sospechoso del homicidio de Marisol fue llevado por un grupo de uniformados a declarar como testigo, cuando el cuerpo no había sido hallado.

Según el informe del Gabinete de Homicidios de la Dirección Departamental de Investigaciones de La Plata, el presunto autor del homicidio de Marisol fue un empresario, ex amante de la víctima. Este hombre de negocios les habría pagado una suma millonaria a los siete policías para que borren los elementos que lo vinculaban con el caso.

La hipótesis de que Marisol habría sido asesinada por un empresario agropecuario con el que tuvo una relación en el pasado, se fundó en la declaración de una testigo que aportó una conversación mantenida con uno de los policías de la comisaría de Saladillo. En esa charla concretada a través de la red social Facebook, este uniformado confesó que varios oficiales habían cobrado más de un millón de dólares para desvincular del homicidio al mencionado estanciero.

Entre las maniobras pergeñadas por los policías para encubrir al empresario, figura la convocatoria que le hicieron para que se presentara en la seccional de Bolívar la noche que buscaban a Marisol. El objetivo de esa declaración testimonial era que blanqueara su vínculo como ex amante de la víctima para que no lo involucraran como posible sospechoso en el futuro. Pero los cruces telefónicos y la declaración de uno de policías que estuvo de guardia esa noche, pusieron al descubierto la maniobra de encubrimiento.

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