Un sanatorio de la Unión Obrera Metalúrgica de Rosario, la gerenciadora y dos médicos fueron condenados a pagar una indemnización de 650 mil pesos a raíz de un caso de mala praxis del que fue víctima una mujer, que por ese motivo perdió su capacidad de procrear.

El fallo fue dictado por la jueza en lo Civil y Comercial de Rosario Silvia Cicuto contra el sanatorio “Rosendo García”, de la UOM, la gerenciadora del centro de salud Instituto Dorrego y dos médicos.

El hecho comenzó cuando una mujer que estaba cursando la semana 37 de embarazo, se presentó el 19 de julio de 2004 en el sanatorio “Rosendo García” y el médico que la asistía decidió realizar una cesárea. Luego de la intervención quirúrgica, la paciente sufrió una sepsia y fue derivada a terapia intensiva donde, sin su conocimiento ni el de su familia, se le practicó un vaciamiento uterino, por lo que desde entonces padece de una incapacidad irrecuperable para tener hijos.

En su fallo la jueza aclaró que “el estado de la mujer exigía un seguimiento más estricto de su cuadro y esa omisión incidió en el desenlace de la situación que determinó la realización de prácticas que produjeron una incapacidad irreversible para procrear”, informó el portal Tiempo de Justicia.

Cicuto aclaró que encuadró el caso como mala praxis porque esto implica “un daño en el cuerpo o en la salud de la persona como consecuencia de un accionar profesional realizado con imprudencia, negligencia e impericia”.

La magistrada consideró que en este caso la responsabilidad de los médicos tratantes se extiende también al establecimiento asistencial donde desarrollaban sus funciones.

Por eso condenó a los médicos Juan José Nápoli Gianti y Mario D’Agostino, a la Unión Obrera Metalúrgica, la obra social del gremio, el sanatorio “Rosendo García” y su gerenciador, el Instituto Dorrego S.A.