Clínica de abortos a metros del Obelisco en Hotel Las Naciones

  Hubo un vidriero y un gasista santafesinos detenidos por regentear un quirófano en el hotel Las Naciones sobre la calle Corrientes. Detalles de como funcionaba.

El hotel Las Naciones, a metros del teatro Gran Rex. El 28 y el 29 de octubre pasado, la división Delitos Contra La Salud de la Policía de la Ciudad irrumpió en dos habitaciones de los pisos cuarto y quinto del hotel tras un año de investigación a cargo de la Fiscalía N°19 y encontraron una clínica de abortos a metros del Obelisco. Fernando T. y Juan G., vidriero y gasista oriundos de Santo Tomé, provincia de Santa Fe, quedaron detenidos.

Lo que se encontró en la clínica clandestina fueron algodones ensangrentados, un ecógrafo portátil, instrumental quirúrgico, medicación y sustancias como el sulfato de atropina, un fuerte preanestésico y antiespasmódico empleado en casos de envenenamiento en perros. El precio por interrumpir un embarazo de forma quirúrgica allí era de 27 mil pesos.

Carla, una mujer que se realizó una intervención en la clínica, cuenta su experiencia:”Encontré la página y los contacté. Me pidieron una ecografía y nada más, no me dijeron que me haga un análisis de sangre, nada. La comunicación tardó una semana. Tenía que seguir una simple de serie de pasos desde la avenida Corrientes” y agrega que con quien se contactó fue con Juan G.: “Hablé todo con él”.

Sobre el procedimiento contó que fue breve: “En veinte minutos abrí de vuelta los ojos”. Al despertar contó que le dijeron: “Vas a estar mareada un ratito y se te va a pasar” y dieron analgésicos de venta libre.

La investigación comenzó en 2016 cuando la Fiscalía N°19 obtuvo el sitio de Ginofem y su número de WhatsApp y encargó tareas de inteligencia.

Una mujer policía se hizo pasar por clienta y recibió las mismas ordenes que Carla: esperar en la puerta del hotel Las Naciones a un hombre de pelo oscuro y camisa blanca, Juan. G.

A tres meses de esto, Juan G. y Fernando T. no ha sido indagados y estarían libres. No hay registro de sus nombres en el Servicio Penitenciario Federal.

La causa continúa bajo la carátula de “averiguación de delito.” La posible imputación que pueden eventualmente recibir los presuntos encargados de regentear la clínica puede ser el de ejercicio ilegal de la medicina, un eventual homicidio culposo o doloso si se detecta.

Un abortero que obra con consentimiento de la persona a la que le interrumpe un embarazo recibe una pena muchísimo menor de quien lo hace sin permiso explícito, una diferencia de seis años de pena de prisión. Sin embargo, el artículo 86 establece que el aborto practicado por un médico diplomado con el consentimiento de la mujer encinta no es punible, por ejemplo, “si se ha hecho con el fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la madre y si este peligro no puede ser evitado por otros medios.”

Hay lugares muy diferentes al hotel Las Naciones para interrumpir un embarazo. En febrero del año pasado, se allanó una red de veinte aborteros de nacionalidad peruana y boliviana presuntamente regenteados por una enfermera de nacionalidad argentina. El fiscal Federico Delgado investigó durante largo tiempo a Marco Antonio Sosa, alias “Hermano Vicente”, que operaba en Liniers y fue eventualmente condenado.

Luciana Sánchez, abogada de la agrupación Lesbianas y Feministas por la Descriminalización del Aborto, dice: “Hay un modus operandi con estas causas, comienza con inteligencia e intervenciones a números encontrados en Internet. Se selecciona. Esta clínica no estaba en Barrio Norte. Se sigue criminalizando al mismo sujeto social. Es bueno que la Justicia desarme clínicas ilegales, que van de la mano de múltiples delitos, pero no se puede criminalizar a las pacientes. No es general, no es en todo el país ni en todo el aparato judicial pero hay un tendencia desde ciertos sectores a hacerlo en los últimos años. Hay muchas denuncias que quedan en nada, aunque en jurisdicciones como Tierra del Fuego son difíciles de anular. Hay chicas que pasan años en el sistema sin saber para qué, es un disciplinamiento.”

Sabrina Cartabia, presidenta de la Asociación Civil Red de Mujeres y miembro del colectivo Ni Una Menos, afirma: “Las historias clínicas son documentos privados. Los consentimientos informados hacen parte de esas historias clínicas. Iniciar un proceso en base al secuestro de esos instrumentos sin una orden que específicamente busque esas historias clínicas es una violación a los derechos del paciente y a la confidencialidad que impera en la relación médico-paciente, que solo puede ser quebrada por medio de una orden judicial fundada en la que se explicita que se busca la historia clínica de una persona en específico. En todo caso la justicia debería investigar si existió ejercicio ilegal de la medicina o si ese lugar puso en riesgo a las mujeres por no cumplir con los standards de calidad y seguridad debidos.”

Antecedentes delictivos del Hotel Las Naciones

El juez federal Luis Rodríguez ordenó el allanamiento de 37 habitaciones que funcionaban como departamentos dentro del reconocido hotel, de avenida Corrientes al 800, y de dos domicilios privados de Puerto Madero. Hay cuatro detenidos.

Veintitrés mujeres fueron rescatadas ayer por la tarde luego de un gran operativo realizado en 37 departamentos dentro del Hotel Las Naciones, ubicado en avenida Corrientes 818, y en dos domicilios privados de Puerto Madero.

El procedimiento fue realizado por orden del titular del Juzgado Federal N°9 de la Capital Federal, Luis Osvaldo Rodríguez, en una causa en la que trabajan articuladamente la Fiscalía Federal Nº 7, a cargo de Ramiro González, y la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX).

En el expediente hay al menos siete personas imputadas, identificadas, de las cuales cuatro resultaron detenidas luego de los allanamientos.

Durante el procedimiento, en una de las habitaciones del cuarto piso del hotel se pudo rescatar información importante para la causa como folletería que publicitaba los “servicios” que ofrecían las mujeres, preservativos, gel íntimo, ropa de mujer, botellas de bebidas alcohólicas y copas de vino.

Tres denuncias, un hotel

El caso comenzó a raíz de tres denuncias diferentes que luego la Protex unificó y que ahora tramitan juntas en el Juzgado Federal N°9.

La primera fue realizada en 2013 por una presunta víctima, que declaró a través de Cámara Gesell en una fiscalía federal del interior del país. En esa oportunidad, la joven relató que hace más de ocho años llegó a Buenos Aires y comenzó a trabajar como promotora de un comercio situado en la misma cuadra del hotel allanado.

En 2011, una compañera suya le sugirió presentarle a alguien que la podía ayudar a ganar más plata y así fue como conoció a una de las imputadas en la causa, quien le ofreció “trabajar” ofreciendo servicios sexuales a los clientes del reconocido hotel. La víctima, que se encontraba en una situación de vulnerabilidad ante la falta de recursos, finalmente accedió.

Durante su declaración, describió situaciones que dan cuenta de la explotación que sufrió: le retuvieron gran parte del dinero en concepto de gastos para la página que publicitaba los “servicios” que brindaban las mujeres que allí trabajaban y otros gastos como los de limpieza o vestimenta.

A mediados de 2012, cuando la joven quiso dejar de “trabajar” para la organización, la mujer que la había reclutado le advirtió que “pensara” lo que le podía pasar si se iba de allí.

Además, la amenazó con hacerle daño a su familia y hacerle brujerías a través de ritos de orden “umbanda”. Sin embargo, la joven logró huir de la red pero comenzó a ser hostigada a través de mensajes de otro de los proxenetas, quien quería saber dónde estaba y que le propuso volver a trabajar en el Hotel Las Naciones.

Como consecuencia, la Fiscalía Federal interviniente formuló un pedido de colaboración a la Protex, que propuso líneas de acción en el marco de la investigación.

De esta manera, se pudo establecer la identidad de la imputada de ofrecer servicios sexuales en el hotel, a cambio de una suma de entre 500 y 600 pesos la hora, dependiendo de “la chica que preste el servicio”.

A su vez, se pudo identificar también a un proxeneta, quien sería el encargado de contactar a las víctimas con los denominados “clientes” para tener relaciones dentro del hotel, bajo la pantalla de un centro de masajes.

Paralelamente, la Protex ya había realizado una investigación preliminar debido a una denuncia interpuestaen diciembre de 2013 por la Fundación María de los Ángeles, que daba cuenta de que una mujer se dedicaba a la explotación sexual de mujeres desde hacía 25 años.

Aquella denuncia indicó que la mujer sería dueña de un departamento del quinto piso del hotel Las Naciones y que utilizaría teléfonos a nombre de otra imputada con los cuales contactaría a las víctimas con los denominados clientes. Lo mismo, precisó, respecto del proxeneta, quien también residiría en un departamento del mismo hotel.

Finalmente, la tercera investigación se desencadenó por el pedido de antecedentes en relación al hotel, requeridos por la Fiscalía Criminal y Correccional Federal Nº10. Esa causa se había iniciado por una denuncia formulada por un hombre en junio de 2013, quien aseguró que había sido amenazado por una persona vinculada a los imputados.

En denunciante agregó que una de las imputadas regenteaba a mujeres para la prostitución, que publicaba esos anuncios en un portal de internet y que la actividad se realizaba en el 12do piso del hotel Las Naciones.

Fuente: Fiscales.gob

 

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