Cambiemos utilizó una intervención sindical para bajarle los costos a las cerealeras

Se trata de la intervención de la Cooperativa de Trabajo Portuarios que supo liderar Herme «Vino caliente» Juárez. Desde que quedó en manos del interventor Schaer redujo casi 35% el costo para las cerealeras. Por allí sale el 50% de las exportaciones de soja y sus derivados.

La sociedad entre Juntos por el Cambio y las cerealeras suma por estas horas un nuevo y escandaloso episodio. Es que tras el affaire Vicentin, que estalló la semana pasada, se descubrió que el Gobierno de Mauricio Macri utilizó una intervención gremial para bajarle costos clave a uno de los sectores más beneficiados de su modelo económico.

Se trata, concretamente, de la intervención de la Cooperativa de Trabajo Portuarios Limitada del Puerto General San Martín. La institución la manejó, hasta su caída en desgracia, el dirigente portuario santafecino Herme «Vino Caliente» Juarez y desde su detención quedó en manos de un interventor designadopor la justicia federal a pedido del Instituto Nacional del Asociativismo y Economía Social (INAES).

El hombre elegido para la tarea fue Juan José Schaer, un ex directivo de Telecom que, como tantos otros actores del sector privado, fue ubicado al frente de una organización de trabajadores. En este caso se quedaba con un ente cooperativo con la capacidad suficiente para marcar el pulso en un puerto trascendente.

De hecho desde Puerto General San Martín sale el 50% de las exportaciones de soja y sus derivados. Allí están emplazadas algunas de las cerealeras y aceiteras más importantes de la Argentina, con terminales privadas de embarques desde donde exportan sus productos hacia diversas partes del mundo.

Según explicaron fuentes empresariales a InfoGremiales, en los seis meses que lleva la intervención de Schaer, la Cooperativa fue perdiendo participación en el mercado de la estiba, pero lo más significativo fue que empujó para abajo los precios de mercado. Es que al ofrecer un servicio más económico no sólo bajó los ingresos de la organización por la que debía velar, sino que reguló a la baja la competencia.

Para ello un primer paso, clave, fue el abandono de la dolarización de las tarifas, uno de los pilares que sostuvo desde su fundación la Cooperativa para conservar los ingresos de los estibadores. Luego devino una estrategia agresiva para bajar el precio de la competencia, que llevó a empresarios a acusar al interventor de implementar dumping comercial, con el objeto de debilitar a las otras empresas locales.

Antes de la llegada de Schaer a la Cooperativa, la estiba manual en día hábil tenía un precio en 0.5 dólares la tonelada. Ahora la misma tarea ronda los 0,32 dólares. Es decir, un 35% menos. Un abrupto retroceso. Otro ejemplo: la carga de semillas hace seis meses costaba 0,318 dólares la tonelada. Ahora esa misma tarea se cobra 15,10 pesos.

Está claro que los costos de ese plan recayeron en el patrimonio de los socios de la cooperativa y que eso repercutió en menor medida la comunidad de Puerto General San Martin, donde residen.

Por el contrario, los beneficiarios fueron las grandes empresas multinacionales agroexportadoras, clientas del servicio de estiba y uno de los pocos actores protegidos por Juntos por el Cambio en sus 4 años de política económica. Bunge, Cargill, La Plata Cereal, Nidera, Pasa y Terminal 6, son sólo algunas de las firmas que fueron «bendecidas» con las decisiones de Schaer que provocaron una importante transferencia de ingresos hacia sus arcas.

Por: Jorge Duarte.

Fuente: Línea Sindical

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