Cada tres minutos asaltan a un pasajero de colectivos

pasajeros-cámara-de-seguridadLas víctimas son quienes aguardan la llegada de las unidades en las paradas. Por lo general, las asaltan motochorros armados. Piden mayor control de las fuerzas de seguridad y que empresas aumenten las frecuencias.

En Capital Federal y el Conurbano son mayoría los ciudadanos que utilizan los colectivos para trasladarse. Van y vuelven de sus trabajos, espacios de estudio, entre decenas de motivaciones u obligaciones. Nadie como los usuarios para entender los problemas al momento de las esperas interminables en las paradas, la falta de luz en los barrios y, en sintonía, el desamparo ante situaciones delictivas violentas. De hecho, una organización de víctimas del transporte público calcula que son víctimas de un robo cada 3 minutos.

Así lo reveló un estudio realizado por la Comisión Nacional de Víctimas del Transporte Público, cuyo titular Martín Lescano manifestó que «lo que se observa en nuestro relevamiento es que la mayoría de los episodios con robos son bajo amenazas de utilización de armas y para abordar a las víctimas los delincuentes llegan en motocicletas, que luego utilizan obviamente para fugar del lugar».

«Coordinar esfuerzos»

«Lo que venimos planteando al realizar este informe es la necesidad de coordinar esfuerzos entre las fuerzas de seguridad que desde hace un tiempo están involucradas en el intento de frenar los hechos delictivos que sufre la gente común. En ese contexto, el usuario de colectivos necesita salir de su casa sin sentir miedo o con este sentimiento actual de tener la certeza de que en algún momento sufrirá un robo», dijo Lescano.

El 6 de enero pasado, en la ciudad bonaerense de Campana se registró un caso extremo de robo a un usuario de colectivo. La víctima fue Sergio Vergara, un hombre de 52 años que todos los días caminaba diez cuadras, aún de madrugada, desde su casa hasta la parada de colectivo, sobre la Ruta 9. Pero ese día no llegó a su trabajo en una metalúrgica, y tampoco regresó a su casa con su familia, porque en el camino dos motochorros lo interceptaron con intenciones de robo y con dos disparos terminaron brutalmente con su vida.

«Desde el Estado nacional se viene haciendo un enorme esfuerzo para involucrar en este problema a la Gendarmería y la Prefectura Naval, que cumplen funciones de apoyo a la Policía Bonaerense. Lo que se requiere es de mayor estrategia para que esos recursos se conviertan efectivamente en mayor presencia de uniformados en horas críticas en los alrededores de las paradas, porque los usuarios de colectivos son blancos fijos para los delincuentes», dijo Lescano.

Aunque el relevamiento involucra exclusivamente al territorio bonaerense, y también a la Capital Federal, dado que muchas líneas de colectivos transitan por ambas jurisdicciones con problemas similares, los casos violentos ocurren en todo el país.

También en enero de este año, la maestra jardinera Isolina Stang, de 38 años y madre de tres chicos, murió a causa de una certera puñalada que le asestó un delincuente que le robó su cartera cuando esperaba un colectivo para concurrir a su trabajo en una escuela de Misiones.

Víctimas humildes

«Las víctimas son, en su enorme mayoría, personas de trabajo, gente humilde que elige los colectivos pero también los utiliza porque no tienen opciones. Entonces, salen de madrugada o vuelven a sus hogares de noche. Se debe pensar, cuando se desarrollan los planes de seguridad, en toda esa masa de trabajadores que camina a oscuras hasta las paradas, o que debe sufrir largas esperas hasta que llegue la unidad. Aquí también juegan un rol clave las empresas que no cumplen las frecuencias. No es lo mismo para una persona esperar diez minutos que una hora. Porque en ese lapso es un blanco fijo para los malvivientes«, señaló Lescano.

Fuente: Diario Popular

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *