Avellaneda: ¿Vuelven las marchas por la inseguridad?

Las constantes denuncias de hecho delictivos, más la distancia imprudente del Intendente Ferraresi y las promesas policiales que no se cumplen, los vecinos mantienen reuniones por barrio para organizar marchas y reclamos a las autoridades.

Aún sin establecer el modo y las convocatorias, grupos de vecinos intercambian información en las reuniones donde cada uno aporta lo que conoce de su barrio, con esa información de primera mano, evalúan el trabajo policial ya que lo primero que plantean es “si todos saben, la policía sabe”, especialmente en domicilios donde se venden drogas.

Todas las semanas el partido de Avellaneda es mencionado en canales de televisión, bien por delitos cometidos en el partido o por delincuentes que viven en Avellaneda, el caso del turista asaltado reveló además uno de los principales problemas locales, el trabajo irresponsable de mínima de los Fiscales del Polo Judicial de Avellaneda que otorgan excarcelaciones exprés, algo que hace ya años señalamos en otros artículos.

Sabiendo que es un año político y con la intención de evitar infiltrados, los grupos demoran las marchas tratando de centralizar el reclamo de seguridad y dejando de lado oportunidades políticas, algunos grupos cuentan con abogados que brindan información sobre cómo reclamar ante las autoridades como refuerzo a la acción de las marchas.

Si bien todos entienden ahora que la policía depende de la gobernadora María Eugenia Vidal, no menos cierto es que Ferraresi especula con el miedo al tomar medidas ineficientes para prevención, pero que son una especie de campaña visual al tener camionetas recorriendo los barrios sin capacidad de prevenir o hacer cesar un delito.

También el Polo Judicial de Avellaneda, continúa siendo una especie de “fuerte” blindado donde los Fiscales no dan explicaciones a los vecinos, creyéndose ser parte de una casta superior, cuando la condición de funcionario público es todo lo contrario, tanto ellos como los Jueces deben dar explicaciones sobre sus acciones, más cuando estás son evidentemente incorrectas y terminan afectando la seguridad social.

Desde la policía las promesas hechas a los vecinos siguen siendo inocuas, muchos de los operativos de control vehícular generan más repudios que aplausos y tiene que ver con el lugar y la hora donde se realizan. Las estadísticas no ayudan y el Jefe Distrital parece caprichoso en repetir medidas que por sí solas son malas e ineficientes.

Ya en anteriores editoriales describimos los barrios más perjudicados y nada ha cambiado, los grupos más activos que podrían comenzar con las marchas son, los vecinos de Wilde, Piñeyro, Sarandí y Gerli, Avellaneda Centro crecen las denuncias.

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